Skip to main content

EU-STRAT - The EU and Eastern Partnership Countries: An Inside-Out Analysis and Strategic Assessment

Article Category

Article available in the folowing languages:

Los esfuerzos conjuntos muestran el camino hacia una Asociación Oriental más eficaz

Sobre la base de las lecciones aprendidas tras los intentos fallidos de acercar a los países de la Asociación Oriental (AO) a la democracia, el proyecto EU-STRAT muestra el camino hacia un mayor éxito del apoyo de la Unión Europea (UE) a los países vecinos del Este.

Sociedad

La política europea de vecindad (PEV), puesta en marcha en 2004, tenía por objeto «acercar la UE y sus vecinos en su beneficio e interés mutuo». En el caso de los países de la AO, significaba fundamentalmente respaldar el crecimiento económico y la transición hacia la democracia. Quince años más tarde, la visión de la PEV aún no se ha materializado. La PEV se revisó en 2015 y, un año después, la UE asignó fondos de investigación para el proyecto de Horizonte 2020 EU-STRAT (The EU and Eastern Partnership Countries: An Inside-Out Analysis and Strategic Assessment). «En lugar de ser más democráticos, la mayoría de los países de la AO se han transformado en regímenes híbridos bastante estables. EU-STRAT aborda precisamente la cuestión de por qué la PEV no logró los resultados esperados mediante un estudio desde «adentro hacia afuera»; es decir, desde las perspectivas de los propios países», comenta la doctora Tanja A. Börzel, coordinadora del proyecto y directora del Centro para la Integración Europea en la Universidad Libre de Berlín (Alemania). El proyecto reunió a seis universidades, tres grupos de reflexión, una organización de la sociedad civil y una consultoría, tanto de los Estados miembros de la UE como de Bielorrusia, Moldavia y Ucrania. Juntos se centraron en la dinámica interna de los países objetivo, así como en las interdependencias regionales. Apoyo al cambio en los países de la AO La profesora Antoaneta Dimitrova, coordinadora del proyecto en nombre de la Universidad de Leiden, comenta: «Muy pronto quedó patente que la perspectiva de adhesión a la UE no puede ser una panacea para las reformas fallidas. Teniendo esto en cuenta, desarrollamos recomendaciones sobre cómo la UE puede favorecer el cambio político y económico en los países de la AO. En este sentido, es fundamental evaluar por qué las reformas tardan tanto o simplemente fracasan en algunos países pero no en otros. Por lo tanto, desarrollamos un marco conceptual para entender cómo difieren los órdenes sociales entre los países de la AO y por qué no funciona el enfoque único de la UE». Los hallazgos del proyecto señalan, en particular, cómo la UE ha subestimado el papel que han estado desempeñando la captura del Estado, las relaciones personales, las redes clientelares y la creación de rentas en los países de la AO. Ponen de manifiesto que el éxito de la política de la UE depende del tipo de orden social y de las coaliciones dominantes de las élites nacionales, y que también se ve afectado por el lugar que ocupa el país socio en las interacciones bilaterales, regionales y mundiales. «Además, el poder blando, los relatos y los mensajes de Rusia o de la UE dirigidos a los ciudadanos y a los actores no gubernamentales locales tienen un efecto en las percepciones de los ciudadanos y en sus creencias sobre la cooperación futura con la UE», explica la profesora Börzel. Competencia con otras potencias Quizá una de las contribuciones más destacadas del proyecto en este sentido es sus análisis cuantitativos sobre la forma en que la UE y Rusia fueron presentadas en los programas informativos de televisión de la región. Estos ayudaron al equipo a comprender si los ciudadanos entienden los efectos de las políticas de la UE y las herramientas de colaboración fundamentales como los acuerdos de asociación. Para ser más efectiva, EU-STRAT afirma que la UE necesitará estrategias e instrumentos adaptados a las condiciones de cada país, teniendo en cuenta al mismo tiempo las interdependencias con otros países. Otros actores como Rusia, Turquía y China compiten con la UE en la configuración del desarrollo económico y político de los países de la AO. Además, la UE tendrá que abordar las redes de búsqueda de rentas «clientelares», así como comunicarse de manera más eficaz. «Esperamos que nuestros hallazgos y recomendaciones de políticas contribuyan a comprender mejor a los países vecinos del Este de la UE. Con todo, uno de nuestros objetivos más importantes era construir una red duradera de investigadores y profesionales de los Estados miembros de la UE y de los países de la AO, y sin duda hemos tenido éxito en este sentido», concluye la profesora Börzel.

Palabras clave

EU-STRAT, Asociación Oriental, AO, política europea de vecindad, adhesión, democracia, libre mercado

Descubra otros artículos del mismo campo de aplicación