Ataque al talón de Aquiles de los hongos
Los hongos como Candida albicans y Aspergillus fumigatus constituyen una importante causa de infecciones oportunistas en el ser humano. Los actuales agentes quimioterapéuticos antifúngicos no resultan adecuados para el tratamiento de las infecciones fúngicas que suponen un riesgo para la vida. Por este motivo, es necesario generar nuevos compuestos con un amplio espectro de actividad antifúngica, baja toxicidad y alta eficacia. Teniendo en cuenta que el componente mayoritario de la pared de los hongos está ausente en los mamíferos, esta estructura constituye una atractiva diana candidata para el desarrollo de agentes antifúngicos. El núcleo de la pared celular está formado por el polisacárido quitina y por beta-glucano, que se disponen formando entrecruzamientos entre sí. El objetivo del proyecto Fungwall («La pared fúngica como diana para terapias antifúngicas»), financiado por la UE, consistió en estudiar las vías de síntesis, entrecruzamiento y ramificación de la pared celular de los hongos. Los investigadores analizaron en profundidad las enzimas y las reacciones implicadas en estos procesos, identificando nuevas dianas y realizando un cribado con una serie de compuestos capaces de degradar la pared fúngica. Además, estudiaron los mecanismos implicados en el mantenimiento y la remodelación de la pared celular durante su morfogénesis. Los resultados del proyecto han mostrado el gran potencial de las terapias dirigidas frente a la pared celular como método para la erradicación de las infecciones fúngicas. La explotación comercial de los productos desarrollados por Fungwall podría permitir reducir la morbilidad asociada a estas enfermedades.