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Alimento para el cerebro

Un grupo de investigadores financiados por la Unión Europea estudió los vínculos entre el rendimiento mental de niños europeos y la dieta. Sus resultados proporcionan información sobre la importancia de la nutrición materna y del niño a temprana edad de cara a evitar la aparición posterior de trastornos psíquicos y cognitivos.

Salud

Los conocimientos disponibles acerca del efecto de la dieta sobre el desarrollo psíquico proceden principalmente de estudios retrospectivos con animales y de estudios de intervención nutricional de corta duración en humanos. Para obtener resultados de mayor validez, es necesario realizar estudios experimentales en humanos respaldados por estudios prospectivos de observación y técnicas moleculares modernas. El objetivo del proyecto financiado con fondos europeos NUTRIMENTHE (Effect of diet on the mental performance of children) era proporcionar información sobre la función, los mecanismos, los riesgos y los efectos beneficiosos de ciertos nutrientes y alimentos en el desarrollo cognitivo y el rendimiento mental de los niños. El proyecto integró importantes estudios epidemiológicos con grandes cohortes poblacionales de la Unión Europea (Generation R, ALSPAC) y estudios de intervención durante el embarazo y las primeras etapas de la vida (CHOP, NUHEAL), entre otros. Se descubrió que el desarrollo neurocognitivo de los niños dependía de la ingesta regular de pescado y de una ingesta adecuada de folato y yodo durante el embarazo. Una dieta rica en pescado durante el embarazo (más de 300 g a la semana) está asociada con un mejor comportamiento en niños con una edad comprendida entre los seis y los siete años y con mejores funciones cognitivas a los ocho años. También se señaló la importancia de los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (AGPI-CL) en la dieta durante el embarazo para favorecer el coeficiente intelectual (IQ) de los hijos; es más, se descubrieron beneficios selectivos de los AGPI-CL en el IQ de niños que dependen de la existencia de polimorfismos genéticos en el gen que codifica para la ácido graso desaturasa 2 (FADS2), presentes en aproximadamente el 30 % de la población europea. Estos individuos no son capaces de sintetizar una cantidad suficiente de ácido docosahexaenoico (ADH) y ácido araquidónico (AA), dos AGPI-CL de gran importancia para el neurodesarrollo. De esta manera, los estudios llevados a cabo en el marco del proyecto NUTRIMENTHE demostraron que se debería garantizar un consumo adecuado de AGPI-CL durante las primeras etapas de la vida para asegurar un mejor desarrollo neurocognitivo de los niños. Por otro lado, la ingesta de suplementos de ácido fólico durante las primeras fases del embarazo redujo significativamente el riesgo de desarrollo de problemas de comportamiento en la infancia; la ingesta de bajas cantidades de folato durante el embarazo puede tener efectos a largo plazo en el desarrollo y en el crecimiento del cerebro. La suplementación con folato y un ratio adecuado de AA/ADH durante el embarazo mejora la capacidad de atención de niños de ocho y nueve años de edad. También se estudió el efecto de otros nutrientes presentes en la dieta de la madre, como proteínas, vitaminas, hierro y zinc, sobre el estado psíquico de niños «normales». Los análisis de las diferentes cohortes poblacionales demostraron de manera clara que los niños necesitan comer pescado al menos dos veces por semana, ya que es un alimento rico en ácidos grasos que fomenta un buen neurodesarrollo. Otro descubrimiento clave es el hecho de que el bajo contenido proteico de las fórmulas infantiles no afecta al rendimiento mental a largo plazo. Esta información es clave para los responsables políticos a la hora de determinar el valor nutricional de los productos infantiles. Los resultados de la investigación fueron ampliamente difundidos por medio de la página web del proyecto, setenta y dos artículos científicos, artículos en revistas, notas de prensa, redes sociales y eventos públicos. En conjunto, los resultados del proyecto NUTRIMENTHE señalan que una mejor dieta de la madre, la incorporación de suplementos durante el embarazo y la lactancia materna mejoran la capacidad cognitiva de los niños y aumentan sus oportunidades para alcanzar un mejor rendimiento y nivel educativo. El equipo del proyecto EARLYNUTRITION y Early Nutrition Academy está continuando la investigación nutricional e impartiendo formación con la vista puesta en poder identificar futuros vínculos entre la nutrición temprana y la salud mental.

Palabras clave

Rendimiento mental, nutrición temprana, dieta durante el embarazo, problemas de comportamiento, ingesta de pescado

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