Las células solares del futuro, un paso más cerca
Nos encontramos ante los primeros pasos de la tercera generación de estos dispositivos. Para aumentar la eficiencia y, al mismo tiempo, reducir costes, se requieren nuevos materiales y mecanismos de fotoconversión. Los artífices del proyecto «Emerging materials and methods for 3rd generation solar cells» (EMM3), financiado con fondos europeos, se propusieron investigar ambos aspectos. La primera fase del proyecto se dedicó a identificar los mecanismos que limitan la fotoconversión y dilucidar los fenómenos de transporte de dichos materiales. A continuación, el equipo desarrolló materiales que presentaban las propiedades necesarias para materializar los conceptos de la tercera generación de tecnologías FV y optimizar el rendimiento al tiempo que se reducen los costes. Los científicos descubrieron una de las principales condiciones que afectaban a las propiedades ópticas de un semiconductor con un gran potencial. Por otra parte, diseñaron nanocables con innovadoras estructuras cristalinas que constituían una alternativa más sencilla al complejo método utilizado habitualmente. Por último, el uso de células solares de banda intermedia (IBSC) con más de una banda prohibida, o «bandgap», permite una mayor eficiencia que las de una sola banda prohibida. Gracias a los nanocables tipo núcleo-coraza, el equipo aumentó la vida útil de las IBSC de ión y multiplicó su eficiencia. EMM3 supone una importante aportación al campo de las células solares de tercera generación y nos acerca a nuevas tecnologías más eficaces y/o económicas. Estos avances impulsarán la expansión de las tecnologías FV, con los beneficios que ello conlleva para el sector, los consumidores y el planeta.