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Nuevos hallazgos sobre el comportamiento social jerárquico de los delfines

Científicos del Instituto para el Estudio de los Delfines Mulares (BDRI), con sede en Cerdeña (Italia), han publicado el repertorio más completo hasta la fecha de sonidos emitidos por los delfines mulares (Tursiops truncatus). El estudio que han realizado muestra que estos mam...
Nuevos hallazgos sobre el comportamiento social jerárquico de los delfines
Científicos del Instituto para el Estudio de los Delfines Mulares (BDRI), con sede en Cerdeña (Italia), han publicado el repertorio más completo hasta la fecha de sonidos emitidos por los delfines mulares (Tursiops truncatus). El estudio que han realizado muestra que estos mamíferos se valen de silbidos y ráfagas de sonidos pulsátiles para comunicarse y mantener su posición en la jerarquía social de su grupo. Los resultados de esta investigación se recogen en el libro «Dolphins: Anatomy, Behavior and Threats», editado por Nova Science Publishers.

Los delfines mulares son una especie de mamífero que hace un uso profuso de sonidos vocales, pero hasta ahora se creía que estos se reducían a silbidos y se desconocía casi por completo que emitieran también sonidos pulsátiles, y por ende su importancia. El estudio a largo plazo referido, que se ha basado en grabaciones acústicas y observaciones del comportamiento tanto en la superficie como bajo el mar en las proximidades de las costas de Cerdeña, señala que ambos tipos de sonidos son indispensables para la vida social de estos mamíferos marinos.

Según informaron el científico español Bruno Díaz, primer firmante del estudio, y la investigadora paraguaya del BDRI Julia Andrea Bernal Shirai, otro de los autores, el delfín mular común de Cerdeña posee, al igual que otras poblaciones de delfines, un repertorio vocal compuesto por «14 señales sociales que se diferencian marcadamente entre sí por su estructura acústica y duración». Estos científicos señalaron que los «sonidos con los que se comunican los delfines pueden ser suaves y melódicos y también más ásperos, casi violentos, y su duración puede ser muy variada, desde gorjeos muy breves hasta chillidos y gañidos largos y muy intensos».

El Dr. Díaz señaló que esta amplia gama de sonidos indica que poseen un repertorio vocal complejo en el que los sonidos tonales en forma de silbidos, los más melodiosos, sirven para mantener el contacto, principalmente entre madres y crías, y también para coordinar las estrategias de caza. Este investigador indicó que el estudio ha arrojado pruebas de que «las que debían ser las madres enviaban a las crías silbidos con patrones distintivos o estereotípicos para que volvieran a donde pudieran verlos».

En cambio, los sonidos pulsátiles, más complejos y variados que los silbidos, sirven para «evitar la violencia física en situaciones de gran excitación, por ejemplo cuando compiten por un mismo alimento», explicó el Dr. Díaz.

Los delfines mulares emiten sonidos pulsátiles más largos durante la caza y en momentos de mucha alteración. Estos sonidos, informó, sirven para que cada individuo haga valer su posición en la jerarquía social de la manada. Los delfines también emiten estos sonidos estridentes, por ejemplo, cuando otros individuos están persiguiendo a la misma presa; de este modo se indica al individuo más débil que debe apartarse rápidamente para evitar un enfrentamiento.

Los investigadores observaron que las emisiones vocales se intensificaban «sobre todo en actividades de excitación depredadora o de socialización, lo cual confirma la relación que existe entre la actividad y la emisión de señales sociales». Asimismo, «la constatación de que existe relación entre el tamaño de la manada y la emisión de señales sociales confirma que las vocalizaciones de los delfines tienen fines comunicativos y sociales», indicaron.

En opinión del Dr. Díaz y la Dra. Bernal, al menos en un aspecto el delfín parece ser más complejo que el ser humano. «El aspecto más sorprendente de estos sonidos es que presentan un grado elevado de unidireccionalidad, a diferencia de los sonidos humanos», apuntó el investigador español. «Un delfín puede enviar un sonido a otro al que ve como un competidor y éste sabe sin duda que él es el destinatario.»

Fuente: Bottlenose Dolphin Research Institute; Nova Science Publishers

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Número de registro: 32262 / Última actualización el: 2010-06-28
Categoría: Otros
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