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Tendencias científicas: Estudio sobre la fantasmal «sensación de presencia»

Se ha publicado un estudio sobre el motivo de la «sensación de presencia» fantasmal recogida a lo largo de la historia en numerosos testimonios de personas de casi todas las culturas.

La fiesta de todos los santos, o el Halloween, pasó un año más, y con ella las ánimas y los espectros que muchos asocian a estas fechas. Ahora unos investigadores aseguran haber descubierto el origen de la «sensación de presencia» (SP) que algunas personas experimentan y atribuyen a fantasmas. Con ese propósito, construyeron un robot destinado a reproducir esa sensación estremecedora. El equipo científico, dirigido por Olaf Blanke, de la École Polytechnique Fédérale de Lausanne (Suiza), trabajó con doce pacientes con epilepsia, accidente cerebrovascular, migrañas y tumores que, además, habían afirmado haber sentido una presencia en su entorno. Según las pesquisas, la SP es una «percepción del cuerpo propio» ilusoria que se asocia a alguna disfunción sensomotora y se atribuye a lesiones en tres regiones encefálicas singulares: la temporoparietal, la insular y, sobre todo, el córtex frontoparietal. Hay distintos tipos de lesiones que llevan aparejadas sus propias deficiencias sensoriales y motoras. El equipo investigador opina que la SP podría deberse a una confusión con respecto a la fuente y la identidad de las señales sensomotoras recibidas. IFLScience señala que «La gente atribuye erróneamente sus propias señales o los movimientos de su propio cuerpo a algo ajeno, lo que da lugar a la sensación fantasmal». Blanke explicó a New Scientist que quien la experimenta «está convencido de que hay algo, pero ni ve ni oye nada». Partiendo de esta información, el equipo científico diseñó un sistema robótico (dotado de un robot maestro y un robot siervo) que generaba conflictos sensomotores para inducir experimentalmente la SP y otras percepciones ilusorias del cuerpo propio en varios participantes sin patologías mentales. Según se lee en el resumen del estudio, publicado en Current Biology: «Estos datos muestran que la ilusión de sentir la presencia de otra persona en el entorno se debe a la percepción errónea de la fuente y de la identidad de las señales sensomotoras (táctiles, motoras y propioceptivas) del propio cuerpo». New Scientist ofrece más detalles acerca del sistema robótico empleado: «Constaba de dos componentes: un maestro y un siervo. Los voluntarios tenían los ojos vendados y, con su mano, debían mover un brazo del robot maestro. Ello hacía que se moviera el robot siervo, situado detrás de los voluntarios, en contacto con su espalda. Básicamente, así hacían que el siervo les acariciase la espalda». New Scientist informa que cinco de los diecisiete participantes afirmaron espontáneamente que sintieron una presencia detrás (sin que nadie les preguntara siquiera al respecto). Se cree que estos hallazgos podrían llegar a ser de utilidad para quienes padecen esquizofrenia. Giulio Rognini, especialista en robótica que formó parte del equipo de investigación, declaró a New Scientist: «Igual que se puede engañar al cerebro para que cree una presencia ajena, podría enseñarse al cerebro de un paciente de psicosis a aprender de nuevo la diferencia entre uno mismo y lo ajeno. El súmmum sería poder rebajar la intensidad de la psicosis, pero aún se está muy lejos de eso». Para más información, consulte: http://www.cell.com/current-biology/abstract/S0960-9822%2814%2901212-3

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