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Tendencias científicas: Un iceberg de dimensiones gigantescas se desprende de una plataforma de hielo antártica

El iceberg tiene el tamaño de la provincia de Alicante, cubriría la distancia entre Valencia e Ibiza y no atravesaría el estrecho de Gibraltar; pero sea cual sea la comparación que se establezca, está claro que se trata de uno de los icebergs desprendidos de la plataforma de hielo antártica de mayores dimensiones jamás registrado, hecho que confirmó el 12 de julio un satélite de la NASA.

Con más de un billón de toneladas de peso y cinco mil ochocientos kilómetros cuadrados de superficie, una sección de la plataforma de hielo Larsen C se ha estado desprendiendo durante meses. Un grupo de investigadores del proyecto MIDAS (Reino Unido) lleva años realizando un seguimiento de Larsen C, después de que se produjeran el colapso de la plataforma de hielo Larsen A en 1995 y la súbita desintegración de la barrera Larsen B en el año 2002. El equipo informa de que el desprendimiento es el resultado de una fractura que se ha estado gestando durante más de un año. El desprendimiento de este iceberg supone una reducción de más del 12 % de la superficie de la plataforma Larsen C y una alteración irreversible del paisaje de la península Antártica. Ésta es la vez que más ha retrocedido el frente glaciar desde que existen registros y MIDAS efectuará un seguimiento minucioso en busca de indicios sobre la posibilidad de que el resto de la plataforma se vuelva inestable. El impacto de un iceberg a la deriva La cuestión ahora consiste en determinar si el iceberg bloqueará rutas marítimas. En la página web de la BBC se encuentra disponible un mapa que recoge los patrones de las derivas de icebergs a los que se ha hecho un seguimiento alrededor del continente antártico. Según informa el sitio web: «Su comportamiento histórico sugiere claramente que el bloque Larsen se desplazará por el Atlántico sur». Las corrientes, la dirección de los vientos y la gravedad son factores que influyen en la dirección que tomará el iceberg. Debido a los vientos, los niveles de agua son aproximadamente medio metro más elevados en las proximidades de la costa antártica que en la parte central del océano. Esto da lugar a una inclinación por la que el iceberg flotará empujado por su propio peso, aunque no en línea recta. El efecto Coriolis —originado por el movimiento de rotación de la Tierra— provocará que el iceberg vire a la izquierda. Las aguas que rodean al continente son poco profundas y si el iceberg araña el fondo, girará o se detendrá, excavando una depresión en el lecho marino. Este fenómeno se denomina «anclarse». El iceberg podría quedarse firmemente varado en algún punto con topografía elevada de la costa oceánica, formando una isla de hielo semipermanente en el mar de Weddell. «Esto ya ha ocurrido con anterioridad», aseveró la Dra. Anna Hogg, de la Universidad de Leeds. No obstante, se espera que el iceberg se desplace alternando lapsos de flotación y estancamiento hacia el norte, movido por las corrientes próximas a la costa que recorren la península. «Con frecuencia, los icebergs se desplazan hasta alcanzar aguas poco profundas y entonces pivotan o giran sobre el punto en contacto con el fondo, lo que se materializa en un movimiento que se interrumpe y se reanuda, o bien en un cambio de dirección. De esta forma, el iceberg desprendido de Larsen C podría tardar algún tiempo en salir de las aguas poco profundas del oeste del mar de Weddell», afirmó a la BBC el Dr. Mark Drinkwater, científico sénior del Centro para la Observación de la Tierra de la Agencia Espacial Europea.

Países

Antártida, Reino Unido