Los extremófilos fabrican células
Los microorganismos que viven en ambientes difíciles pueden producir productos químicos compuestos de posible uso industrial y biocatalizadores que son un puente entre los procesos químicos y los biológicos. Telón de fondo La explotación de microorganismos y las moléculas que producen por síntesis están adquiriendo importancia industrial. Los procesos que utilizan catalizadores biológicos (enzimas) necesitan condiciones más moderadas y son más proambientales que los procesos químicos. Por ejemplo, el blanqueo enzimático de las pastas de papel no necesita compuestos de clorina y no deja residuos de dioxina. Pero las enzimas son menos estables que los catalizadores químicos y son inactivadas por disolventes orgánicos y temperaturas extremas o valores extremos pH. De ahí el interés por los extremófilos que son organismos que viven en medios inhóspitos como sistemas abisales de troneras cálidas, suelos polares, salinas, lagos de sosa cáustica y manantiales calientes sulfurosos. Para sobrevivir, los extremófilos han desarrollado circuitos metabólicos excepcionales y enzimas muy estables con inusitadas gamas de actividad. Para utilizar industrialmente estos sorprendentes organismos se ha creado el proyecto "Extremófilos como fábricas de células " en el marco del programa de investigación Biotech 2 y financiado por la Unión Europea Descripción, impacto y resultados Los socios del proyecto han descubierto nuevas enzimas estables que se pueden utilizar en las industrias de alimentos, del papel, textil, química, farmacéutica y de detergentes. En la del papel, por ejemplo, han descubierto biocatalizadores que funcionan a pH 10 y 110°C. Para la producción de edulcorantes y otros productos de almidón se han descubierto amilasas termoestables y enzimas desramificadoras que pueden ahorrar energía evitando la repetición de recalentamientos (para disolver el almidón) y enfriamientos (para poner en marchar el proceso enzimático). Hay otras `extremoenzimas' que permiten producir, más y mejor, ciclodextrinas - nuevos derivados del almidón utilizados como estabilizadores y vectores de fármacos. Para la ingeniería genética que utiliza las polimerasas en reacciones en cadena, los extremófilos ofrecen nuevas polimerasas del ADN que cometen menos errores. El proyecto ha revelado a los ingenieros de proteína muchos aspectos estructurales que estabilizan las enzimas, lo que les puede ser útil para diseñar enzimas termoestables destinadas a aplicaciones específicas. Los extremófilos son también importantes a causa de las pequeñas moléculas que producen, sobre todo estabilizadores y surfactantes que desempeñan un papel en la industria farmacéutica. Socios Es un proyecto enorme con 48 socios universitarios y 9 industriales y que incluye la mayoría de los europeos que trabajan en este campo. Bien dirigido y coordinado ha producido más de cien publicaciones y varias patentes, creándose 4 pymes y 40 puestos de trabajo. Y los jóvenes formados por el proyecto se los disputan empresas deseosas de explotar el potencial de estos fascinantes organismos.