Skip to main content
Ir a la página de inicio de la Comisión Europea (se abrirá en una nueva ventana)
español es
CORDIS - Resultados de investigaciones de la UE
CORDIS

Article Category

Contenido archivado el 2023-01-01

Article available in the following languages:

La seguridad de los productos de consumo

El Centro Común de Investigación está desarrollando una base de datos de seguridad de productos de consumo que ayudará a los analistas e instituciones en ese campo de toda Europa a comunicar entre sí con más eficacia. Telón de fondo No cabe duda de que los productos...

El Centro Común de Investigación está desarrollando una base de datos de seguridad de productos de consumo que ayudará a los analistas e instituciones en ese campo de toda Europa a comunicar entre sí con más eficacia. Telón de fondo No cabe duda de que los productos de consumo son hoy mucho menos peligrosos que antes, gracias a la legislación europea sobre normas de seguridad, y también a las exigencias de los consumidores que quieren más protección y gracias a los fabricantes que han tenido que asumir responsabilidad por los fallos de los productos. Aunque la legislación ha divulgado muchos componentes peligrosos de los productos de consumo, cabe preguntarse cómo puede el ciudadano europeo estar seguro de que los productos en venta respetan las últimas exigencias normativas de seguridad. Las oficinas locales de normas comerciales tienen un papel que desempeñar para que se respete la seguridad de los productos pero además hace falta un registro central de productos y de expertos independientes y calificados. La palabra principal es independiente. Sólo el personal calificado de organizaciones serias, que no tenga intereses creados, puede hablar de la seguridad de productos a satisfacción de los Estados Miembros. Los juicios arbitrarios podrían causar disputas comerciales. Ese registro central se encargaría de que la información de seguridad se difundiera rápidamente para evitar la repetición de pruebas ya realizadas. Esto es precisamente lo que quiere hacer el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea. Ese centro tiene un Instituto de Materiales de Referencia y Mediciones en la ciudad de Geel, Bélgica, que ha colaborado estrechamente con la Dirección General de Salud y Protección del Consumidor para realizar esa base de datos. Se trataba en la fase inicial de crear una lista paneuropea de expertos capaces de evaluar los riesgos de los productos. Con el tiempo las exigencias de la industria, de los legisladores y de los expertos participantes han ampliado el objetivo inicial de la base de datos de modo que ahora incluye informaciones también sobre los productos mismos. Descripción, impacto y resultados Los trabajos actuales sobre la base de datos de seguridad de productos de consumo se centran en un programa informático general y en la puesta al día del contenido. Además de la lista con direcciones y especialidades de los expertos, la nueva base de datos incluirá numerosas definiciones y detalles de productos, basándose en normas internacionales de clasificación. El objetivo es que la información se utilice como un diccionario, que contenga sinónimos y funciones de búsqueda y clasificación de los peligros. Las tres mayores entidades de la base de datos estarán relacionadas entre si, lo que le permitirá al usuario buscar un instituto de investigación particular, por ejemplo, para ver cuáles son sus especialidades, cuáles los productos con que ha trabajado y los riesgos asociados con estos productos. Dentro de poco será accesible en Internet. Los datos se presentarán en toda una serie de idiomas pero al principio sólo en español, inglés, francés, alemán e italiano y luego se añadirán otros idiomas aunque, el proyecto tropieza con la dificultad de que no hay buenos diccionarios especializados para todos los idiomas. Por ello, al principio se utilizarán traducciones automáticas, empleando los programas de traducción automática propiedad de la Comisión Europea, pero se está pensando en crear una página de informaciones en Internet que conecte los usuarios de la red de la Unión Europea para aconsejarles en casos de errores o dificultades de los idiomas en su uso local. La primera versión de este sitio interactivo empezará a funcionar a principios del año 2000. La mayor parte del año pasado se ha dedicado a dar a conocer y anunciar la llegada inminente de la nueva base de datos. Como dicen los investigadores del Centro Común de Investigación, la única manera en que este sitio internáutico puede ser verdaderamente interactivo es si los expertos se enteran de que se está realizando, comprenden sus objetivos y cómo pueden contribuir de manera significativa a su éxito y cómo pueden beneficiarse también de su uso. Para ello, el equipo ha publicado numerosos artículos en revistas respetadas y ha hecho presentaciones en conferencias públicas sobre seguridad de productos y evaluación de riesgos. Socios El Centro Común de Investigación no es la única organización que quiere crear una base de datos de seguridad de productos. Para evitar la duplicación, se estructura esta base de datos de tal manera que pueda fusionarse con otras parecidas, por ejemplo, la base de datos ICD-10, creada por la Organización Mundial de la Salud y las Naciones Unidas, y también el registro NEISS (National Electronic Injury Surveillance System), administrado por la Comisión estadounidense de seguridad de productos de consumo. Además, en el curso de sus conferencias en toda Europa, los investigadores han conocido a otros investigadores que trabajan en áreas complementarias y están examinando la posibilidad de sinergias porque insisten en que los principales usuarios de su sistema serán los expertos y las entidades oficiales de seguridad de productos. Será un instrumento de comunicación y, una vez que se utilice, los principales socios serán los principales usuarios.

Mi folleto 0 0