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La industria aeronáutica israelí, activa participante en el VPM

La Industria Aeronáutica Israelí (IAI) es una de las industrias del país que participan con más éxito en el V Programa Marco (VPM) de la Comisión Europea. Las positivas experiencias de participación en cuatro proyectos durante el IV Programa Marco alentaron a la empresa a cola...

La Industria Aeronáutica Israelí (IAI) es una de las industrias del país que participan con más éxito en el V Programa Marco (VPM) de la Comisión Europea. Las positivas experiencias de participación en cuatro proyectos durante el IV Programa Marco alentaron a la empresa a colaborar de forma continuada con socios europeos a través de una iniciativa empresarial del VPM, lo cual parece haber valido la pena. Trabajando en estrecha unión con la Dirección General israelí correspondiente al VPM, la ISERD, y el Científico Jefe del Ministerio de industria de Israel, la IAI ha presentado 51 propuestas al VPM. Hasta ahora se han aceptado 20 proyectos. El programa de crecimiento competitivo y sostenible financia 12 de ellos, el programa de tecnologías de la sociedad de la información (IST), otros siete, y el programa de energía, medio ambiente y desarrollo sostenible concede su apoyo a un proyecto. Otros dos proyectos se encuentran en fase de debate. El Dr. Michael Winokur, que coordina todos los proyectos de la IAI dentro del VPM, está lógicamente satisfecho ante el éxito de la empresa. "El Programa Marco de la UE origina un enorme potencial futuro de negocio e implica a gran número de pequeñas empresas," indicó a Noticias CORDIS. "Toda la tecnología está disponible para todos los socios y disfrutamos trabajando en actividades de cooperación tecnológica." La IAI tiene una plantilla de 14.500 personas, un tercio de las cuales son ingenieros y profesores universitarios, y alrededor de un centenar trabajan en los proyectos correspondientes al VPM. Estos proyectos contribuyen con unos 200 millones de euros de fondos destinados a la investigación, que se suman a otros 15 millones de euros procedentes del presupuesto de investigación de la empresa. Colaboran en los proyectos 157 participantes de otros 15 países. El Programa Marco ayuda a reforzar los vínculos existentes entre la IAI y Europa. La empresa tiene clientes en casi todos los Estados miembros de la UE tanto en I+D como en actividades empresariales. Desde su fundación en 1953, la IAI ha acumulado un gran caudal de conocimientos técnicos en el sector civil y en el de defensa, entre los cuales se divide actualmente su trabajo a partes iguales. La IAI está dividida en cuatro secciones principales. Su grupo de aeronáutica comercial, por ejemplo, produce aviones a reacción para empresas, entre los cuales se encuentra el Galaxy, un avión de tamaño medio destinado a ejecutivos estadounidenses. Un 50 por ciento del trabajo correspondiente al Galaxy se subcontrata a empresas europeas, por ejemplo parte del fuselaje, de las alas y del montaje, aunque los aviones siempre se acaban en Israel. Un tercio de la actividad de la IAI la realiza su grupo de electrónica. Éste fabrica rampas de lanzamiento de pequeños satélites de uso civil y dispositivos integrados de grandes sistemas civiles para el lanzamiento de satélites de comunicaciones entre los que se incluye el "AMOS 1", producido a través de un proyecto conjunto con Alemania y Francia. El AMOS 1 es el primer satélite comercial de comunicaciones de Israel, que presta servicio en Oriente Medio y Europa central. El grupo de electrónica también fabrica sistemas de radar y de alerta rápida para la navegación aérea. El resto del trabajo de la IAI se divide entre su división de ingeniería civil y la división especializada en la modernización de aviones de caza militares. "La división de ingeniería participa en gran medida en los programas marco de I+D de la Unión Europea, cosa que consideramos muy beneficiosa," sostiene Arnold Nathan, director de I+D de la división de ingeniería de la IAI, grupo de aeronáutica comercial. Su proyecto estrella es 'TANGO', por un importe de 84 millones de euros, que se propone reducir en un 20 por ciento el coste y el peso del fuselaje de los aviones. En el consorcio de 32 contratistas participan Airbus industries, BAe, Aerospatiale, Dasa, Casa, ALlenia y Saab. "Estamos aprovechando la tecnología actual y aplicándola en una plataforma tecnológica," dice Nathan. "Queremos llegar a ensayar grandes piezas estructurales, y construir la infraestructura del A3XX o el A380." Otro ámbito de conocimientos técnicos consiste en los vehículos aéreos no tripulados "UAV", y actualmente la IAI busca el apoyo del VPM para proyectos relacionados con sus aplicaciones civiles. Éstas podrían incluir la supervisión medioambiental, la transmisión de comunicaciones y la mejora de las telecomunicaciones, la cartografía, la supervisión y la recogida de datos sobre los océanos, los estudios meteorológicos y la detección y gestión de incendios. Los UAV civiles podrían sustituir a las misiones tripuladas y serán más baratos, más seguros y más ecológicos, afirma Mark Okrent, de la IAI. Arnold Nathan y sus colegas se muestran particularmente decididos a eliminar la imagen de que la industria aeronáutica israelí es muy "estadounidense". "La IAI no desarrolla proyectos en colaboración con EEUU," afirma. "Existen proyectos conjuntos y sí tenemos proyectos de defensa juntos, pero EEUU no aporta financiación." Por eso la asociación con Europa es una iniciativa estratégica. "Estamos tratando de aprovechar lo mejor posible el hecho de que Europa abra sus puertas a la I+D," dice Nathan. El Dr. David Harari, vicepresidente adjunto de I+D de la IAI, es un partidario convencido de la participación de Israel en el Programa Marco. "El Programa Marco acelera un proceso, y se puede realizar en dos meses lo que [en caso contrario] tardaría dos años. En el caso de la gran tecnología no se puede hacer toda la investigación en casa. Gracias a la asociación podemos avanzar con más rapidez... Necesitamos aprovechar las competencias existentes en toda Europa. Como consecuencia, se unificarán las instalaciones, los recursos y el mercado." El Dr. Harari también apoya el concepto de "espacio europeo de investigación" propuesto por Philippe Busquin, Comisario de Investigación. "Creo que dentro de 10 o 12 años podrán llegar a un espacio europeo de investigación, e Israel puede formar parte de él," indica a Noticias CORDIS. La IAI ha obtenido un éxito notable en los últimos años. La facturación aumentó un 7,2 por ciento en 1999, y alcanzó 2 millardos de dólares, de los cuales 1 millardo y medio correspondió a ventas realizadas a 80 países de todo el mundo, lo cual convierte a la empresa en el exportador más importante de Israel.