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Quantification of ecological services for sustainable agriculture

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De las abejas al control de plagas: evaluación de los servicios invisibles de la naturaleza

Un proyecto financiado por la Unión Europea ha abordado el estudio de los servicios prestados por los ecosistemas y ha evaluado los hábitats que son esenciales para mantener estos servicios, de modo que ha podido proporcionar información de gran utilidad para los agricultores y los responsables políticos.

Alimentos y recursos naturales

La naturaleza es una verdadera caja de sorpresas que oculta infinidad de beneficios para la agricultura, desde el control de plagas de cultivos a la polinización, lo que en conjunto se conocen como servicios ecosistémicos. Mientras que los agricultores ecológicos dependen en gran medida de los servicios ecosistémicos, las explotaciones agrícolas convencionales apenas realizan una gestión activa de los hábitats necesarios para favorecer la presencia de polinizadores y depredadores naturales de plagas. Con el objetivo de mejorar la comprensión de su valor y, posiblemente, promover aquellos hábitats que favorecen su presencia en los sistemas agrícolas convencionales, el proyecto QUESSA (financiado con fondos comunitarios) estudió hábitats seminaturales, polinizadores, depredadores naturales de insectos plagas, insectos de control de malas hierbas y otros factores. «A partir de dieciséis casos de estudio en ocho países con siete sistemas de cultivo diferentes, desarrollamos un sistema de clasificación que engloba la mayoría de hábitats seminaturales de Europa. Seguidamente, creamos mapas predictivos de los servicios ecosistémicos que van desde la escala local hasta la escala paneuropea», explica John Holland, coordinador del proyecto QUESSA. El equipo de QUESSA estudió tierras cultivables, viñedos, cultivos de verduras y frutales. De esta manera, se descubrió que existe un número sorprendentemente elevado de paisajes agrarios seminaturales en Europa, aproximadamente el 20 % de toda la superficie agrícola, aunque esta cifra varía mucho en función del país. Italia obtuvo la calificación más alta, con un 89 % de cobertura de hábitats seminaturales en olivares, mientras que en algunas zonas de los Países Bajos esta cobertura solo representa el 1,5 % del total. Los investigadores del proyecto desarrollaron después un sistema de puntuación predictivo para dos tipos específicos de servicios ecosistémicos. El primero está relacionado con polinizadores como las abejas melíferas y las abejas silvestres, mientras que el segundo hace referencia a insectos plagas y su depredadores naturales, como las avispas parasitoides y las moscas entomófagas. Estos fueron empleados para crear mapas con su localización. Los mapas a escala local del proyecto fueron empleados por los investigadores para examinar cómo la configuración de los paisajes locales afectaba a la prestación de servicios ecosistémicos. Los mapas a escala paneuropea proporcionan a los responsables políticos una idea de la cobertura total de hábitats seminaturales en paisajes agrarios, así como el valor de los servicios que prestan. El declive de las abejas El equipo de QUESSA descubrió que el declive de los polinizadores puede afectar a determinados cultivos, como el girasol y la calabaza. Sus flores recibieron un promedio de cien «visitas» por polinizador y flor durante el año de estudio. En cambio, en el caso de la colza, que es polinizada principalmente por el viento, menos del 10 % de las flores del cultivo fueron visitadas por polinizadores. «La falta de polinización por insectos redujo los niveles totales de polinización en un 3 % en todos los cultivos, pero incluso esta pequeña proporción, si se produce a escala paneuropea, equivaldría a unas pérdidas económicas de 1 800 millones de euros, que corresponden en su mayoría a pérdidas en cultivos de girasol», afirma Holland. El equipo de QUESSA también descubrió que los paisajes seminaturales constituyen el hábitat de 845 especies vegetales, si bien estas especies variaban en función de la zona agroclimática. Las regiones marítima y mediterránea eran muy diferentes entre sí. Los investigadores no lograron identificar el «mejor» hábitat para la prestación de servicios de polinización o control de plagas, pero sí descubrieron que algunas especies vegetales, principalmente de las familias Rosaceae, Asteraceae y Fabaceae, favorecían la abundancia de polinizadores. En cambio, los depredadores naturales de plagas prefieren hábitats de tipo leñoso. Los hallazgos del proyecto se han incluido ya en una herramienta gratuita en formato web que permite a los agricultores y responsables políticos estimar la contribución que diferentes tipos de hábitats tendrían en cuanto al suministro de servicios ecosistémicos en una zona determinada. El equipo de QUESSA está realizando actualmente un análisis más detallado de los datos recopilados en el transcurso del proyecto. Holland confía que en el futuro sus descubrimientos puedan llegar a un público más amplio que pueda obtener el máximo beneficio de ellos.

Palabras clave

QUESSA, polinizadores, depredadores, abejas, hábitats, cultivo, agricultura, girasoles

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