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Proyectos comunitarios para el desarrollo sostenible en la industria de celulosa y papel

El 6 de julio, el Comisario de Investigación, Philippe Busquin, dio la bienvenida a los participantes en proyectos comunitarios de investigación dedicados al sector de la pulpa y papel con motivo del primero de una serie de manifestaciones convocadas para demostrar las iniciat...

El 6 de julio, el Comisario de Investigación, Philippe Busquin, dio la bienvenida a los participantes en proyectos comunitarios de investigación dedicados al sector de la pulpa y papel con motivo del primero de una serie de manifestaciones convocadas para demostrar las iniciativas adoptadas por la Comisión para fomentar el desarrollo sostenible. En el momento de presentar a los oradores, el señor Busquin hizo hincapié en que, desde 1989, la Comunidad Europea había contribuido con 130 millones de euros a la investigación en la industria del papel, invertidos en un centenar de proyectos, de los cuales unos 30 seguían en marcha o estaban a punto de empezar. Los tres proyectos expuestos en la manifestación del programa Growth ejemplifican la contribución de la investigación a la sostenibilidad de la producción de pulpa y papel. En el proyecto "riñón de papel" de tres años de duración, un consorcio compuesto por institutos de investigación, empresas de tratamiento de aguas y fábricas de papel de cinco países cooperaron en la investigación del reciclado del agua en las fábricas papeleras. El proyecto se costeó con cargo al programa BRITE/EURAM 3 del IV Programa Marco. Varias fábricas de papel han intentado reducir el volumen de aguas residuales aplicando un índice de recirculación superior al 90 por ciento del agua, o hasta un ciclo cerrado. Ahora bien, estos métodos han traído consigo una pérdida de calidad y productividad que tiene su origen en el número de averías de las máquinas, formación de limo y olores. Por ello, el proyecto de "riñón de papel" investigó el empleo de tratamientos biotecnológicos anaerobios y aerobios termofílicos, fases de pulido y tecnología de membranas. Hasta la fecha, las más satisfactorias han resultado ser las experiencias anaeróbicas. "Los circuitos de agua de bucle cerrado en las fábricas de papel son algo así como el sistema sanguíneo del cuerpo humano", así explicó la analogía renal Dieter Pauly, del instituto de investigación alemán y coordinador del proyecto "Papiertechnische Stiftung" (PTS). El sistema necesita la acción limpiadora de los riñones para prevenir la formación de toxinas e impurezas. "Aunque este sistema no resulte más barato a largo plazo, encierra varias ventajas estratégicas", aseveró el Doctor Pauly. "La analogía renal podría abrir la puerta al crecimiento de la producción, a la vez que permitiría mantener el vertido de efluentes en niveles anteriores, y hasta inferiores". Se calcula la conclusión del proyecto para el mes de noviembre de 2001. La financiación del segundo proyecto, ECOTISSUE, corre por cuenta del programa Growth del V Programa Marco, con una dotación de 2,2 millones de euros. La finalidad del proyecto consiste en elevar la higroscopicidad, absorbencia, duración de almacenamiento y facilidad de uso de los tejidos. En el propósito de trasladarse de la química húmeda a la química en fase gaseosa está uno de los aspectos más innovadores del proyecto. De este modo se reducirá el uso de sustancias químicas, agua y energía, y la producción de residuos. "Al proyecto se le auguran beneficios económicos sustanciales, desde el punto de vista de las ventas de equipos y productos dentro de la UE y, posteriormente, en el mundo entero", declaró Thami Chihani, de "SCA Hygiene Products", coordinador del proyecto. Por último, Mark Lazonder, de TNO, en los Países Bajos, expuso "un concepto competitivo para la industria papelera: 'Towards zero liquid effluent" (Hacia el nivel cero de efluentes líquidos). Este proyecto CRAFT, financiado con cargo al IV Programa Marco, cuenta con la participación de 10 PYME repartidas en cuatro Estados miembros. El proyecto ha tenido como objeto reducir un 50 por ciento el consumo de agua, y simultáneamente ajustar un ahorro energético del 35 por ciento y la disminución de la aportación de insumos químicos. El avance en la consecución de este objetivo ha sido espectacular. Se sometió a una extensa batería de pruebas un régimen de cuatro componentes: pretratamiento, biorreacción de membranas, electrodiálisis y activación electroquímica. De los ensayos piloto se desprende que los resultados a largo plazo de la combinación de tecnologías "vienen a corroborar la validez del concepto para su explotación industrial", informó Mark Lazonder. "El proyecto ha proporcionado a los socios en la fabricación de equipos conocimientos y experiencia capaces de redundar en provecho del sector papelero europeo en conjunto, además de ampliar la cuota de mercado en el sector de exportación", añadió el señor Lazonder. Señaló asimismo que ante el éxito cosechado por la iniciativa ya se había puesto en marcha otro proyecto de características parecidas. Insistió igualmente en que proyectos como éstos animaban a las pequeñas fábricas de papel a hacer investigación. Entre quienes acudieron al acontecimiento sobre celulosa y papel, Annick Carpentier, Directora de Medio ambiente de la Confederación Europea de Industrias del Papel (CEPI), apuntó que como mejor contribuía la investigación comunitaria a la industria de pulpa y papel era rigiéndose por la aplicación de planteamientos concertados a las cuestiones de I+D de importancia técnica básica o estratégica, tales como I+D medioambiental, interacción con conocimientos científicos ajenos a las tecnologías propias de la celulosa y papel, y vinculación de la investigación a asuntos estratégicos vigentes o emergentes. De modo que se eche los cimientos científicos para la formulación de directivas comunitarias. Concretamente, dirigió un llamamiento para que el VI Programa Marco se centrara en las nuevas relaciones entre las tecnologías del papel y de la información, nanotecnologías y nuevos procesos de producción, envasado de materiales para la protección de los alimentos contra el daño y riesgo para la salud, y aprovechamiento sostenible de materias primas renovables para aplicaciones no alimentarias, incluido el reciclado. La señora Carpentier abogó asimismo por que se dedicara más atención a la madera, como materia prima sostenible, y a los bosques, como fuente de dicha materia prima. "Aunque reconoce la necesidad de concentrar mejor las actividades de investigación del nuevo Programa Marco, la CEPI siente preocupación por que dicho enfoque acabe prescindiendo de áreas de investigación importantes en términos de sostenibilidad. Manteniéndose intacto el alcance de las áreas prioritarias, se podrían asignar más recursos a 'Infraestructuras de investigación' y 'Apoyo a las actividades de coordinación", señaló la señora Carpentier. La Directora de Medio ambiente de la CEPI aludió a los numerosos centros de investigación de categoría mundial vinculados a la industria con que contaba Europa, que se vieron estimulados por los programas de investigación de la UE y las actividades COST. Hizo hincapié en que Europa ya había adelantado a América del Norte en la carrera por el título de líder mundial en tecnología de pulpa y papel.

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