La Comisión financia ambiciosos proyectos de investigación genómica
La Comisión Europea ha otorgado una dotación de 39,4 millones de euros a tres grandes proyectos científicos sobre genómica en un intento de conectar la investigación europea con el estudio de los genes y sus funciones. Esta dotación, concedida a título del programa de calidad de la vida perteneciente al actual V Programa Marco (VPM), se concibe como un preludio de los 2.200 millones de euros asignados en concepto de investigación genómica aplicada a la salud humana, línea inscrita en el VI Programa Marco (VIPM), cuyo inicio está previsto para principios de 2003. A este respecto el comisario europeo de investigación, Philippe Busquin, declaró lo siguiente: "La decodificación del genoma humano abre a los investigadores nuevas oportunidades de conocimiento de los orígenes genéticos de las enfermedades y nuevas opciones de desarrollo de terapias. Es imprescindible que Europa lidere la investigación genómica y biotecnológica, siendo ésta la nueva frontera del siglo XXI". Ahora bien, según advirtió, "solamente podremos echar mano de su abundante potencial para mejorar nuestra calidad de vida y la competitividad de Europa si nos organizamos mejor en Europa para atender los desafíos científicos que superan las estrictas capacidades nacionales". En opinión de la Comisión, los tres proyectos -genética de mellizos, genómica del ratón y proteómica estructural- dan prueba de cómo la Comisión prestará ayuda financiera a la investigación en el día de mañana, "invitando a los científicos industriales y académicos a formar equipos de máxima categoría encargados de efectuar investigaciones en un número de ámbitos científicos punta", en un intento de juntar una masa crítica y excelencia de clase mundial. Según declaraciones de Leena Peltonen, profesora del Instituto nacional de salud pública de Helsinki (Finlandia), los proyectos brindan a la UE la oportunidad de extender su territorio en investigación biomédica y alzarse a los primeros puestos del sector de la genómica. Añadió que los proyectos y sus componentes forman un "círculo", que de la genómica del ratón pasa a la genética humana y de ahí a la estructura de las máquinas moleculares, todo ello con el propósito de contribuir a relacionar fármacos con enfermedades específicas. El proyecto de la profesora Peltonen, Genomeutwin, versará sobre el estudio de 600.000 parejas de mellizos europeos con el fin de identificar los genes responsables de enfermedades comunes. Según informa Peltonen, el proyecto tiene como objetivo distinguir entre los factores genéticos y medioambientales de enfermedad, ya que, y aun cuando los científicos ya hayan secuenciado el genoma completo de cerca de 100 especies, incluyéndose un borrador del genoma humano, "aún no conocemos muy bien las funciones y responsabilidades". La iniciativa se valdrá de nuevas estrategias moleculares y estadísticas para analizar los factores que subyacen a determinados problemas de salud como la obesidad y las enfermedades cardiacas. También establecerá una red de cooperación investigadora con genetistas, epidemiologistas, matemáticos y expertos en bioinformática. El profesor Steve Brown, del Consejo de investigación médica de Harwell (Reino Unido), explicó la finalidad del proyecto Eumorphia, que está bajo su responsabilidad, esto es, mejorar el papel de los modelos de ratones en el conocimiento de enfermedades humanas. Secuenciado el genoma humano, dijo, de lo que se trata ahora es de definir la función de los más de 35.000 genes que contiene. Los ratones proporcionan un modelo clave de mamíferos para la comprensión del papel de los genes en la fisiología y enfermedades humanas. Eumorphia se dedica a desarrollar una batería normalizada de pruebas y ensayos aplicables al conjunto de los sistemas corporales en el ratón, de modo que los cambios introducidos en su ADN puedan analizarse e interpretarse claramente. El proyecto incluye actividades genéricas de interconexión y formación destinadas a centrar los conocimientos en la genética del ratón y sentar una estructura nueva de científicos con formación especializada en estas áreas. Pierre Chambon, profesor en el Instituto de genética y biología molecular de Estrasburgo (Francia), quien participa también en el proyecto Eumorphia, declaró: "Por vez primera se va a estudiar seriamente en Europa la cuestión de la función de los genes". El proyecto SPINE (proteómica estructural en Europa) abarca, en palabras del coordinador, profesor David Stuart, "llevar la biología estructural hasta un nivel posgenómico" con ayuda de la robótica y demás tecnologías, utilizadas para fomentar el análisis y conocimiento de la función proteica. El proyecto reunirá a importantes grupos europeos de expertos en biología estructural en torno al desarrollo de nuevos métodos y tecnologías que permitan enfocar las estructuras de proteínas humanas implicadas en determinadas enfermedades, como son los virus herpes y "Mycobacterium tuberculosis". El proyecto contará con la implantación de una red de centros europeos de excelencia y el suministro de formación a jóvenes científicos de todo el territorio comunitario.