La Universidad de Pekín adopta, por primera vez en China, medidas contra la mala conducta científica
Como consecuencia de los llamamientos de transparencia en la investigación formulados por científicos internacionales en una conferencia celebrada hace poco en Shanghai (China), la Universidad de Pekín ha adoptado la primera política del país destinada específicamente a erradicar los actos de mala conducta en la investigación. De hecho, el Gobierno chino lleva algún tiempo ya intentando cortar los actos de mala conducta en la comunidad científica. La nueva política sobrepasa las meras cuestiones de plagio, fabricación y falsificación de datos científicos para abarcar aspectos muchos más genéricos de la mala conducta científica. La definición de la nueva política se refiere a "la exageración deliberada del valor académico y resultados socioeconómicos de los descubrimientos científicos; la publicación de resultados sin previo dictamen de instancias educativas o demás organismos académicos [...] y la divulgación de resultados de investigación que deberían mantenerse confidenciales de acuerdo con las leyes y reglamentos nacionales". Con arreglo a un acuerdo sellado entre la UE y China en diciembre de 1999, las organizaciones chinas tienen la posibilidad de participar en determinadas secciones del V Programa Marco, mientras las europeas pueden hacer lo propio en el conjunto de las actividades de investigación y desarrollo de parecido talante emprendidas en China, en los campos científicos y tecnológicos correspondientes.