Una nueva investigación sobre células madre podría suponer un gran descubrimiento
Según una nueva investigación llevada a cabo en EEUU, y publicada en la revista científica "Nature", las células madre adultas podrían proporcionar los mismos beneficios que las células madre embrionarias. Al inyectar células madre adultas en embriones de ratas se descubrió que estas células podrían transformarse en la mayoría de células que existen. Otro artículo de investigación, publicado también en "Nature", revela que las células madre embrionarias pueden generar neuronas en el cerebro, lo que supone una solución para el tratamiento de los síntomas de la enfermedad de Parkinson. La utilización de las células madre adultas evitaría las objeciones éticas que ha suscitado la aplicación de células embrionarias, que deben obtenerse a partir de embriones de cinco días de vida y son destruidas durante el proceso. La última investigación utilizó células madre de roedores adultos y las cultivaron allí, dentro de los cultivos, los investigadores descubrieron unas células madre más potentes, las llamadas células progenitoras adultas multipotentes o MAPC. Curiosamente las MAPC han sido encontradas también en la médula ósea de los humanos. Sin embargo, la doctora Catherine Verfaillie, que formó parte del equipo de investigación de la Universidad de Minnesota, donde se produjeron los resultados, advirtió que es demasiado temprano para evaluar si las MAPCs son tan versátiles como para transformarse en toda la variedad de células como lo pueden hacer las células madres. Otro avance distinto se ha producido en Canadá, donde se ha presentado una legislación que clarifica su posición sobre la investigación embrionaria en humanos. Considerada a medio camino entre las condiciones restrictivas de EEUU y la legislación relativamente expansiva del Reino Unido, la ley canadiense sobre la reproducción humana asistida impide la clonación humana aunque permite la investigación en embriones humanos. Se prohibirá la creación de embriones para la investigación, si bien los investigadores podrán tener acceso a los embriones creados en clínicas de fertilidad que ya no se van a utilizar, previa solicitud a la nueva agencia de reglamentación que se constituirá para tal fin.