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La Comisión investiga sobre prevención de la osteoporosis

El Centro Común de Investigación (CCI) de la Comisión Europea llevará a cabo un estudio con múltiples aspectos destinado a mejorar el diagnóstico y el control de la osteoporosis, una enfermedad debilitadora de los huesos. La gran mayoría de personas afectadas por la enfermeda...

El Centro Común de Investigación (CCI) de la Comisión Europea llevará a cabo un estudio con múltiples aspectos destinado a mejorar el diagnóstico y el control de la osteoporosis, una enfermedad debilitadora de los huesos. La gran mayoría de personas afectadas por la enfermedad son mujeres, y el riesgo más elevado aparece cuando llegan a una edad elevada. La dieta y el historial también pueden ser factores coadyuvantes. Los efectos de la osteoporosis provocan graves consecuencias en quienes la padecen y en las economías de la UE. "La complicación más grave de la osteoporosis son las fracturas, y resultan especialmente preocupantes las fracturas de cadera y de columna vertebral," señala el Comisario de Investigación, Philippe Busquin. Las fracturas de cadera "pueden causar una incapacidad prolongada o permanente y reducir la calidad de vida. Los costes hospitalarios, únicamente en concepto de fracturas de cadera, se elevaron en la UE a más de 3.500 millones de euros en 1999." Dado que la proporción de la población de la UE con más de 80 años se triplicará durante los próximos 50 años, se ha decidido que es imprescindible actuar. A tal efecto, se ha creado un proyecto financiado por la UE y denominado OSTEODIET, con el propósito de buscar un nuevo método de indicadores isotópicos que evalúen el impacto de la dieta sobre la pérdida ósea. Esta técnica se comparará con las mediciones de la densidad mineral establecida de los huesos y los métodos que emplean marcadores bioquímicos, con objeto de evaluar su eficacia. Ya se ha iniciado el estudio de un grupo de mujeres en Zurich (Suiza). La ventaja del nuevo método de indicadores es que puede identificar cambios en el metabolismo óseo en menos de dos meses, lo cual -en comparación con las técnicas existentes, que tardan hasta dos años- representa un notable avance. En la UE hay millones de personas que padecen osteoporosis, pero muchas sólo son conscientes de su estado después de sufrir una fractura. Por lo tanto, un método barato y fácil para el diagnóstico de la osteoporosis y el control de la calidad de los huesos permitiría identificar a los pacientes de alto riesgo, y realizar las actuaciones apropiadas para reducir la probabilidad de sufrir fracturas óseas. La investigación del CCI sobre la osteoporosis se propone lograr esta clase de método.