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Europa evalúa las opciones de la cooperación internacional en el espacio

Aunque cada vez se reconocen más los beneficios de la cooperación transfronteriza en todas las áreas de dedicación científica, existe un ámbito donde, al menos en Europa, la cooperación internacional se considera como esencial, y éste es el espacio. La colaboración, por su m...

Aunque cada vez se reconocen más los beneficios de la cooperación transfronteriza en todas las áreas de dedicación científica, existe un ámbito donde, al menos en Europa, la cooperación internacional se considera como esencial, y éste es el espacio. La colaboración, por su misma naturaleza, comporta la obligación de cumplir ciertas reglas. Si bien, como apuntó Jan Kolár, presidente del consejo checo de actividades espaciales, en la última manifestación de consulta del Libro Verde sobre el espacio, celebrada en Praga (República Checa), los días 2 y 3 de junio, estos compromisos se aceptan porque en la colaboración reside la clave del éxito. "La cooperación implica mantener una relación. Inmediatamente ello nos lleva a pensar en la cooperación como una pérdida de libertad. Entonces, surge la pregunta de por qué cooperar. La respuesta es porque queremos obtener algo; bien conocimiento, un producto o un servicio", aclaró el Sr. Kolár. "Las condiciones merecen la pena porque ese "algo" no podemos lograrlo por nosotros mismos y, aunque fuera así, los costes serían mucho más elevados." Otro argumento convincente en apoyo a la cooperación fue el aportado por Jostein Rønnenberg de la agencia espacial noruega, que recalcó el desequilibrio que puede generarse cuando países de diferente tamaño trabajan juntos, si bien señaló que, en el ámbito del espacio, tanto los pequeños países como los grandes dependen unos de otros. "La cooperación significa dar y tomar. Los países grandes necesitan darse cuenta de esto a la hora de cooperar. Ningún país europeo es lo suficientemente grande como para emprender este trajo solo, por lo que se debería asimilar que, al final, cuando se habla del espacio, todos somos países pequeños ", concluyó el Sr. Rønnenberg. El seminario se dedicó por igual a la cooperación dentro de Europa y entre ésta y terceros países. Todos los participantes reconocieron la importancia de la cooperación por motivos estratégicos. Kai-Uwe Schrogl, del centro aeroespacial alemán (DLR) y presidente del Comité de Relaciones Internacionales de la Agencia Espacial Europea (AEE), señaló que la cooperación internacional tiene una importancia estratégica ya que incentiva las competencias y puede llevar a la resolución de asuntos internacionales, especialmente en materia de desarrollo sostenible. Sin embargo, insistió en que la cuestión "real" radica en saber con quién debe cooperar Europa. El Sr. Schrogl describió la situación actual de Europa en materia del espacio como de "lugar intermedio" entre Rusia, Japón, China e India y, EEUU, ocupando una posición dominante. Propuso que es Europa la que debería decidir si mantiene su base de cooperación tradicional con EEUU o se une a los otros países situados también en este lugar intermedio. Quizás ambas alternativas sean posibles, señaló, y Europa tiene que decidir qué es lo quiere y esperar a ver qué es lo que persiguen otros agentes, declaró el Sr. Schrogl. Rusia, por su parte, expresó un manifiesto interés por cooperar con Europa. Sergei Kulik, jefe de la división internacional de la agencia espacial rusa explicó cómo su país estaba siguiendo muy de cerca el proceso de consulta sobre el Libro Verde de la UE y señaló que Europa y Rusia comparten varios intereses comunes, destacando la voluntad de Rusia de iniciar negociaciones acerca de la navegación por satélite dentro del contexto de modernización de GLONASS, el sistema ruso de posicionamiento de satélites. En representación de Ucrania, el director general adjunto de la agencia nacional del espacio de este país, Eduard Kuznietsov, manifestó también el interés de esta nación por cooperar con Europa, y propuso la creación de una empresa común, que podría adquirir la forma de incubadora de tecnología espacial. Además, dio a entender que, a veces, la disposición a cooperar parece tener un carácter unidireccional: "Ucrania ha demostrado su disponibilidad para la cooperación internacional. En numerosas ocasiones hemos llamado a la puerta. Tenemos unos cuantos proyectos comunes pero, teniendo en cuenta nuestro potencial, ciertamente no es suficiente." Varios participantes destacaron su afán de cooperar a nivel internacional para hacer frente a los desafíos que plantea el medio ambiente, que son, después de todo, de ámbito mundial. El Sr. Rønnenberg destacó el interés de Noruega en la tecnología de satélites para la vigilancia medioambiental. Aunque Noruega es casi del mismo tamaño que Alemania, tiene una población de tan sólo 4,5 millones y es responsable de un entorno marino seis veces mayor que la superficie terrestre que ocupa el país. Noruega, que cuenta con los recursos propios de un país pequeño, debe buscar socios para orientar el desarrollo sostenible dentro de su territorio. El anhelo por abordar de forma efectiva el desarrollo sostenible ha supuesto en otras regiones un catalizador de la cooperación. Driss El Hadani, director del centro real para la teledetección del espacio de Marruecos declaró que la cooperación con la UE había ayudado a Marruecos a desarrollar ideas en torno al desarrollo sostenible. A cambio, Marruecos pretende ahora facilitar sus conocimientos a otros socios, sobretodo de la región mediterránea. "Queremos crear una dinámica para la cooperación y el intercambio", declaró, además de expresar también el deseo de que se emprendan acciones para establecer una cooperación a largo plazo con la UE. "No somos pretenciosos, podemos aportar cosas, y queremos pasar de una relación de usuario a una de asociados", declaró. El seminario no sólo planteó la cuestión de si Europa debe cooperar con otros, sino también de cómo podría llevarse a cabo esta cooperación. Karlheinz Kreuzberg, director del task force común de la AEE señaló que las actividades espaciales son importantes por cuatro razones distintas: los fundamentos políticos estratégicos, la cultura, la economía y la investigación científica. Según él, cada una de estas áreas requiere un enfoque diferente cuando se entra a formar parte de la cooperación internacional. El astronauta belga Frank De Winne apostó por los vuelos espaciales tripulados como posibles catalizadores de próximas cooperaciones a nivel internacional y resaltó los 15 años de éxito de la cooperación en los vuelos espaciales tripulados, al afirmar que las "personas que vuelan juntas pueden explicar lo que realmente significa cooperar." Además, afirmó también que si Europa quiere realmente cooperar con otros, debe convertirse en un socio fuerte. "Un bueno socio es un socio fuerte", concluyó. La serie de manifestaciones de consulta, cada una enfocada a un aspecto diferente del Libre Verde sobre el espacio de la Comisión Europea, ha llegado a su fin. Los interesados tendrán una última oportunidad de contribuir a la elaboración del seguimiento del Libro Blanco cuando se presenten las conclusiones de la consulta los días 23 y 24 de junio, en París.

Países

Austria, Bélgica, Alemania, Dinamarca, Grecia, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Marruecos, Países Bajos, Noruega, Portugal, Rusia, Suecia, Ucrania, Reino Unido

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