Según STOA es necesario un mayor dialogo entre científicos y responsables políticos
Si la Unión Europea va a convertirse en la primera economía basada en el concomiendo del mundo, es necesario intensificar el dialogo entre políticos y científicos, declaró Gerhard Schmid, Vicepresidente del Parlamento Europeo y presidente de la unidad de evaluación de opciones sobre políticas científicas y tecnológicas del Parlamento Europeo. STOA es una unidad oficial del Parlamento Europeo, compuesta por expertos externos comisionados por el Parlamento para llevar a cabo estudios de evaluación científica o tecnológica que se cree que asistirán a los eurodiputados en sus funciones políticas. En el editorial del reciente boletín STOA, el Sr. Schmid se refiere a los parlamentos danés, alemán, italiano y suizo, donde se han creado unidades de evaluación tecnológica independiente, distintas de los servicios generales de investigación y documentación, para cumplir con la difícil tarea de asesorar a los responsables políticos sobre las cuestiones relacionadas con la consecución de una economía basada en el conocimiento. "Al igual que estas instituciones, el Parlamento Europeo necesita información oportuna y breve, con plazos fijos para los informes en ejecución y evaluaciones pormenorizadas a largo plazo para los asuntos en perspectiva", declara el Sr. Schmid. Aunque STOA ha realizado un trabajo encomiable desde su creación hace cerca de dos años como herramienta de evaluación del impacto tecnológico, el Sr. Schmid cree que los cambios en la estructura de STOA son necesarios para la adaptación a la creciente complejidad de la evaluación de los avances tecnológicos: "Los saltos tecnológicos no se miden ya en siglos, sino en décadas o, incluso en menos. La evaluación de este tipo de adelantos es cada vez más complicada". Según informa, ya se están llevando a cabo reformas estructurales que ofrecerán al próximo Parlamento un centro de documentación más receptivo, así como un apoyo descentralizado a la investigación directamente vinculado a las comisiones. Sin embargo, la evaluación del impacto tecnológico por sí misma no puede ofrecer a los responsables políticos una perspectiva equilibrada. "Las evaluaciones sobre el impacto tecnológico aportan muestras de la realidad y opciones para actuar; pero no ofrecen juicios adecuados. A menudo, basándose en los mismos hechos, se llega a conclusiones diferentes." "Sólo con un argumento científico sobre los pros y las contras de las opciones posibilita la adopción de decisiones políticas que tengan un efecto a largo plazo con el conocimiento pleno de las oportunidades y los riesgos que comporta. Ello presupone un dialogo entre las comunidades científica y política que hasta la fecha puede definirse, como poco, de irregular, a nivel comunitario", declara el Sr. Schmid. El Sr. Schmid opina asimismo que STOA tiene un papel clave que desempeñar en la organización del dialogo entre las comunidades científica, de ingeniería, médica y política, cuyo fin sería hacer comprensible las complejas decisiones en materia de política tecnológica o científica que tienen un impacto a largo plazo. STOA ha adoptado una serie de medidas en este sentido mediante la organización de más seminarios; mejorando el uso de los recursos y delimitando claramente sus funciones de evaluación y comunicación.