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Una investigación financiada por la Comisión intenta detener el curso de las inundaciones catastróficas

Las grandes inundaciones forman parte de los desastres naturales más comunes que afectan a Europa actualmente. Se cobran numerosas vidas y le han costado a la UE, sólo en las dos últimas décadas, miles de millones de euros. Para identificar las mejores formas de prevención, ...

Las grandes inundaciones forman parte de los desastres naturales más comunes que afectan a Europa actualmente. Se cobran numerosas vidas y le han costado a la UE, sólo en las dos últimas décadas, miles de millones de euros. Para identificar las mejores formas de prevención, prediciendo y gestionando las inundaciones catastróficas en el futuro, la Comisión está financiando una serie de iniciativas en este campo. El 13 de octubre, el Comisario de Investigación, Philippe Busquin visitó la ciudad alemana de Dresde, donde se han registrado algunas de las peores inundaciones en 2002, para presentar los resultados de algunos de los proyectos. "Los estudios científicos están demostrando que las inundaciones extremas están siendo cada vez más comunes y más graves", dijo el Sr. Busquin. "Debemos aprender a vivir con inundaciones y pensar y actuar de un modo más preventivo con el fin de mitigar sus consecuencias. Se requiere más investigación para mejorar nuestra gestión de inundaciones y nuestras capacidades de previo aviso". Si el cambio climático es el culpable del incremento de las inundaciones en Europa, como han insinuado algunos científicos, es evidente que muchos factores interrelacionados determinan el alcance del daño que causan las inundaciones. El clima, la hidrología, el aprovechamiento del suelo, las medidas de defensa contra las inundaciones y los sistemas de preparación y advertencia son todos importantes y deben ser tenidos en cuenta a la hora de realizar una investigación en este campo. La principal iniciativa de la UE presentada en Dresde estaba destinada a mejorar los datos hidrológicos sobre las inundaciones que son vitales para la predicción y prevención de desastres. El proyecto SPHERE aplicó técnicas paleohidrológicas para reunir información sobre inundaciones extremas que se remontan a casi 10.000 años atrás. Si se combina con los datos históricos sobre inundaciones y con los datos instrumentales observacionales más recientes, el resultado puede ser utilizado para predecir casos extremos y validar las teorías del cambio climático de un modo más exacto en lugar de proporcionar sólo datos a corto plazo. De un modo similar, el proyecto EURAINSAT abarcará también una visión más amplia de las inundaciones en Europa, esta vez desde el espacio. El proyecto fue concebido para desarrollar nuevas técnicas de cálculo de precipitaciones utilizando una constelación de satélites de órbita baja y geoestacionarios. Esto dio como resultado la creación de nuevas técnicas de clasificación de nubes que pueden cuantificar el potencial de lluvia de una nube en particular, y mejoró los datos para la previsión hidrológica basada en algoritmos sobre la cantidad de lluvia en tiempo real. De hecho, en la última década la Comisión Europea ha lanzado alrededor de 50 proyectos en este área a un coste de unos 58 millones de euros. Con iniciativas como SPHERE y EURAINSAT, así como el sistema europeo de alerta sobre inundaciones (EFAS), recientemente desarrollado, se espera que este esfuerzo de investigación ofrezca más protección la próxima vez que las aguas empiecen a crecer.