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Las nuevas estadísticas confirman un descenso de las inversiones en investigación en la UE y de sus resultados

Las advertencias de los analistas en investigación se confirmaron el pasado 25 de noviembre cuando el comisario europeo de investigación Philippe Busquin desveló los datos de las nuevas estadísticas sobre la ciencia europea que mostraron una caída de la inversión y el rendimie...

Las advertencias de los analistas en investigación se confirmaron el pasado 25 de noviembre cuando el comisario europeo de investigación Philippe Busquin desveló los datos de las nuevas estadísticas sobre la ciencia europea que mostraron una caída de la inversión y el rendimiento. El informe "Key Figures 2003-2004" incluye una serie de datos exhaustivos sobre los diversos tipos existentes de inversión en investigación, así como indicadores que permiten evaluar su rendimiento. Por primera vez, las estadísticas incluyen además datos sobre los países candidatos, en los que se ofrece una perspectiva de las cuestiones en las que existe convergencia o, en su caso, divergencia entre los actuales y los futuros Estados miembros. Las estadísticas muestran que Europa está perdiendo incluso su posición de liderazgo en cuanto al número de publicaciones científicas publicadas. "Este es el resultado lógico de la falta de inversión en investigación básica", dijo el Sr. Busquin. "La investigación básica está siendo, cada vez más, víctima de las difíciles condiciones presupuestarias de los Estados miembros, aunque esta no es la respuesta adecuada para garantizar el crecimiento y la prosperidad de Europa. [...] El mensaje político es que, más que nunca, Europa debe ahora realizar un auténtico esfuerzo. El progreso se está produciendo a nivel de palabra, pero es la hora de tomar medidas". La diferencia en investigación y desarrollo (I+D) entre EEUU y la UE ha seguido creciendo en favor de EEUU. Casi un 80 por ciento de la diferencia existente corresponde al resultado de los distintos niveles de gastos empresariales en I+D en Europa y EEUU. Para que la UE reduzca esta diferencia de inversión, la tasa de crecimiento anual de inversión en I+D debería ser casi el doble (el 8 por ciento en lugar del actual 4,5 por ciento). Sin embargo, no debería pensarse que está disminuyendo la inversión privada en I+D en la UE. Al contrario, el gasto aumentó en un 50 por ciento entre 1995 y 2001, si bien en EEUU el aumento fue de hasta un 130 por ciento en ese mismo periodo. El crecimiento del rendimiento global disminuyó en casi todos los Estados miembros entre 2000 y 2001, aunque en menor grado que la inversión. En lo que respecta a los países candidatos, es posible distinguir dos grupos. Lituania, Letonia, Hungría, la República Checa, Malta y, en menor medida, Polonia, estaban alcanzando las cifras de los 15 Estados miembros en 2000 y 2001, con una tasa de crecimiento de la productividad superior a la media comunitaria. El resto de países candidatos estaba en peor situación durante el mismo periodo aunque el fuerte crecimiento de la inversión en Eslovaquia, Estonia y Chipre deja entrever la posibilidad de una mejora. En cuanto al impacto de la ampliación, la Comisión concluye que "la fortaleza europea en cuanto a resultados científicos se consolidará pero sus resultados tecnológicos no seguirán el mismo ritmo, al menos a corto plazo". Los actuales Estados miembros mantienen las posiciones alcanzadas en la segunda mitad de la década de los 90 aunque aparecen nuevas tendencias. Los países del sur (Portugal, España, Grecia e Italia) continuaban por detrás de los otros países en 2001 y parecía que su ritmo de recuperación había disminuido de manera importante. Francia, Reino Unido, Alemania, Austria, Irlanda, Bélgica y Países Bajos mantuvieron sus posiciones intermedias, aunque Alemania registró una drástica disminución del crecimiento de las inversiones que incluso llegó a ser negativo en 2001. Finlandia, Dinamarca y en particular Suecia se encontraban en 2001 todavía muy por delante de los otros Estados y las diferencias no dejaban de aumentar. Las cifras sugieren, por lo tanto, que la actual crisis económica está creando disparidades más profundas en la UE. El Presidente de la Comisión, Romano Prodi, ha reconocido la importancia de un sector fuerte de investigación europea, como demuestra su Iniciativa de Crecimiento, que incluye una mayor inversión en investigación. El Sr. Busquin acogió favorablemente esta iniciativa y manifestó que considera que otros miembros de la Comisión están empezando a reconocer la importancia de fomentar la investigación.