Skip to main content

Article Category

Noticia

Article available in the folowing languages:

Un nuevo mapa terrestre mundial contribuirá a predecir y estudiar el cambio climático

El Centro Común de Investigación de la Comisión Europea y más de 30 socios mostraron en una conferencia celebrada el 26 de noviembre en Baveno (Italia), un nuevo mapa terráqueo mundial, que ofrece una visión general de la vegetación y la explotación del suelo del planeta. GL...

El Centro Común de Investigación de la Comisión Europea y más de 30 socios mostraron en una conferencia celebrada el 26 de noviembre en Baveno (Italia), un nuevo mapa terráqueo mundial, que ofrece una visión general de la vegetación y la explotación del suelo del planeta. GLC2000 es una base de datos exhaustiva de la superficie terrestre con capacidad para adelantar conocimientos sobre el cambio climático y permitir a los científicos realizar previsiones con mayor precisión sobre los desastres naturales y los causados por el hombre. El mapa fue realizado por un consorcio internacional de más de 30 organizaciones de investigación coordinadas por el Centro Común de Investigación. El Comisario de Investigación de la UE, Philippe Busquin, definió los resultados del proyecto, con las siguientes palabras: "Gracias al trabajo conjunto, los científicos de todo el mundo nos ofrecen una imagen única y precisa sobre el estado de la superficie de nuestro planeta en los albores del tercer milenio. Con este trazado exhaustivo, podremos controlar mejor los efectos del cambio climático y de la actividad humana sobre la naturaleza". La vigilancia de la superficie terráquea mundial es una de las áreas clave de la iniciativa común sobre el sistema de vigilancia mundial del medio ambiente y la seguridad (GMES) de la Comisión Europea y la Agencia Espacial Europea. Aparte de avanzar en el estudio científico de los ecosistemas, la biodiversidad y el cambio climático, el proyecto GLC2000 mejorará también la predicción meteorológica y de desastres, como las inundaciones, los incendios o las olas de calor. Hasta el lanzamiento del GLC2000, los científicos que trabajan en ámbitos como la modelación del clima, la gestión de recursos y los estudios de los ecosistemas basaban sus conclusiones en las observaciones de los satélites recogidas entre 1992 y 1993. Sin embargo, se han producido cambios significativos en la corteza terrestre del planeta desde principios de los noventa. Por ejemplo, casi seis millones de hectáreas de selva tropical húmeda desaparecen cada año desde 1993. La ciencia también cuenta ahora con nuevos y mejores sensores que son lanzados al espacio, y los expertos han mejorado las metodologías utilizadas para analizar los datos sobre los mapas de la superficie terrestre. A partir del 1 de noviembre de 1999, y hasta el 31 de diciembre de 2000, dieron comienzo las observaciones diarias de la superficie terrestre, a través de la iniciativa GLC2000, que utiliza el sensor "VEGETATION" situado a bordo del satélite SPOT-4. La aportación a esta iniciativa internacional se llevó a cabo por el consorcio de socios europeos: la Comisión Europea, el centro nacional francés d' Etudes Spatiales, el consejo nacional sueco del espacio, la agencia italiana del espacio y la oficina belga de ciencia y tecnología. Al igual que en Europa, los expertos locales de todo el mundo trazaron el mapa de sus respectivas regiones hasta completarlo. El Centro Común de Investigación analizó después los mapas regionales y los utilizó para crear la base de datos GLC2000. Este nuevo mapa representa 22 tipos de superficie terrestre, desde las selvas y las extensiones cultivadas a las ciudades, los desiertos o las regiones de nieves perpetuas. La revelación de GLC2000 en Baveno precedió a la reunión del grupo intergubernamental ad hoc sobre las observaciones de la Tierra (GEO). Los participantes debatieron los avances sobre un plan de diez años destinado a aplicar un sistema, o sistemas, de observación de la Tierra integral, coordinado y sostenido. La primera reunión sobre este asunto se celebró en agosto de 2003 en Washington, DC, inmediatamente después de la primera Cumbre de Observación de la Tierra, en la que creó el grupo.