El sector emergente de la biotecnología podría resolver la escasez de donantes de órganos
La Comisión Europea estudia una nueva legislación para mejorar la investigación en la ingeniería de los tejidos humanos. El sector emergente de la biotecnología va a revolucionar el mundo de la medicina al permitir la regeneración de tejidos y órganos enfermos y mejorar el proceso de curación de las heridas. El desarrollo de esta tecnología única no sólo mejorará la calidad de vida del paciente reduciendo la necesidad de cirugía sino que también introducirá numerosas oportunidades para mejorar los tratamientos y, lo que es más importante, los productos elaborados con tejidos humanos podrían ser la respuesta a la escasez de donantes de órganos. En la actualidad, la falta de legislación adecuada en Europa en este sector obstaculiza la libertad de movimiento y el crecimiento del mercado de los productos elaborados con tejidos humanos. Un informe realizado por el Instituto de Prospectiva Tecnológica (IPTS) del Centro Común de Investigación (CCI), que reclama un proceso de autorización en Europa, va a cambiar la situación. "Se está diseñando una reglamentación específica que rige las condiciones para que los productos conseguidos mediante la ingeniería de tejidos puedan salir al mercado. Introducirá una serie de normas comunes que clarificarán el marco jurídico para los operadores comerciales y garantizarán el nivel más alto de seguridad para usuarios y pacientes," señaló el Comisario de Empresa y Sociedad de la Información, Erkki Liikanen. "Estas normas comunes garantizarán que los productos elaborados con tejidos humanos circularán con libertad en la UE, haciendo que las terapias innovadoras sean accesibles a los que las necesiten." Actualmente existen 113 empresas europeas especializadas en ingeniería de tejidos, de las que 54 pertenecen al sector de la producción de tejidos in vitro. Al igual que en EEUU, estas empresas tienden a ser pequeñas y no poseen los recursos necesarios para realizar ensayos clínicos caros. Esto significa que a veces no pueden disponer de los datos comparativos sobre la rentabilidad del tratamiento en relación con las soluciones tradicionales. La falta de datos disponibles hace que las aseguradoras sean reticentes a rembolsar los tratamientos en los que se utilizan productos elaborados con tejidos. Muchos de estos productos están todavía en las primeras fase de desarrollo, pero ya se prevé el tratamiento de enfermedades que no podrían ser curadas con métodos convencionales, como las enfermedades cardiovasculares o neurodegenerativas (enfermedad de Alzheimer y Parkinson), lesiones de las fibras nerviosas o de la médula espinal. A la larga, la ingeniería de tejidos permitirá la creación en vitro de órganos humanos para ser transplantados. Por lo tanto, es esencial alentar la investigación en este ámbito. En respuesta al informe sobre "Los productos fabricados a partir de tejidos humanos: el mercado actual y las perspectivas", las instituciones de la UE estudian actualmente una directiva sobre "las normas de calidad y de seguridad relativas a las células y tejidos humanos", y medidas para la protección de los consumidores y la comercialización de los productos.