Un Proyecto Integrado dirigido a avanzar en el conocimiento de los trastornos neurodegenerativos.
La Comisión Europea ha financiado un Proyecto Integrado que reúne a 40 centros de investigación de todo el mundo, con el propósito de identificar nuevas estrategias en la lucha contra los trastornos neurodegenerativos, como la enfermedad de Alzheimer. El proyecto APOPIS (proteínas anómalas en la patogénesis de los trastornos degenerativos) se va a poner en marcha con nueve millones de euros de los fondos comunitarios, dentro de la prioridad temática 'Ciencias de la vida, genómica y biotecnología aplicadas a la salud' del Sexto Programa Marco (VI PM). El coordinador del proyecto, el Dr. Franz Adlkofer de la Fundación Verum para el Comportamiento y el Entorno, explicó a CORDIS Noticias que el origen del APOPIS se remonta un proyecto anterior del V PM: "La nueva iniciativa constituye una extensión del proyecto DIADEM - que se centró en la enfermedad de Alzheimer - , y esta vez incluye enfermedades como la de Parkinson, la de Huntingdon y enfermedades priónicas como la de Creutzfeldt-Jakob (CJD)". El ámbito de aplicación científica también se ha ampliado, según manifestó el Dr. Adlkofer. El objetivo principal del proyecto DIADEM era conseguir un diagnóstico precoz de la enfermedad de Alzheimer y de otras demencias similares. En el proyecto APOPIS ese objetivo sigue vigente, pero el consorcio pretende realizar un enfoque patogénico para identificar las funciones biológicas responsables de la aparición de los trastornos neurodegenerativos. "En teoría existe una sola razón para explicar la aparición de trastornos neurodegenerativos, que es la degeneración de determinados compuestos [conocidos como agregados proteicos] en el cerebro humano", explicó. Una parte del proyecto consistirá en el análisis de los diferentes tipos de proteínas que se forman en el cerebro de los enfermos, mientras que una segunda labor irá un poco más lejos y se centrará en la identificación de los factores genéticos que causan la formación de los agregados proteicos. Entre los responsables de esta parte del proyecto APOPIS estará el Profesor Mick Tuite con su equipo de la Universidad de Kent, en el Reino Unido. "Estamos trabajando en la parte final básica del problema", señaló el Profesor Tuite a CORDIS Noticias. El equipo pretende identificar las mutaciones genéticas que causan la disfuncionalidad de las proteínas y por consiguiente, la formación de agregados proteicos insolubles en el cerebro, que son los responsables de estos trastornos. En lugar de realizar ensayos clínicos con animales o seres humanos, lo cual requeriría casi dos años para la formación de esos agregados, el equipo del Profesor Tuite ha desarrollado un método novedoso para el estudio de dichas proteínas. El equipo utilizará un método basado en la levadura de panadero, en la cual es posible la formación de las proteínas objeto del estudio, conocidas como proteínas amiloides. Además, las proteínas se pueden formar en dos días, lo que permite realizar un análisis y presentar los resultados con mayor rapidez. Aquí es donde interviene la naturaleza multidisciplinar de los Proyectos Integrados (IP), como en el caso del APOPIS. "La levadura de panadero no puede decirnos mucho acerca de las funciones del cerebro humano, pero lo que aprendemos a partir de la formación de estos agregados de amiloides se puede utilizar para identificar fármacos que puedan desarrollar las empresas farmacéuticas que colaboran en este proyecto", declaró el Profesor Tuite. El Dr. Adlkofer confía en que gracias a esa colaboración el proyecto APOPIS llegue a identificar nuevas propuestas clínicas para el tratamiento de estas enfermedades. "Era absolutamente necesario que esas disciplinas trabajaran conjuntamente en el proyecto de esta manera. Los médicos pueden aportar muestras biológicas a los institutos de investigación, lo que sugerirá a las compañías farmacéuticas nuevas ideas para posibles tratamientos, que luego probarán los propios médicos", comentó. El Dr. Adlkofer está seguro de que el proyecto APOPIS ha reunido a los mejores grupos de investigación de Europa. Para demostrar la calidad de los investigadores, explicó que inicialmente fueron 85 los equipos que solicitaron colaborar en el proyecto, pero que sólo había fondos para financiar a 40. En realidad, el consorcio ya está pensando en la manera de obtener financiación del sector privado, para poder maximizar los resultados del proyecto. Y a pesar de que todos los participantes esperan que el proyecto contribuya de forma importante a la lucha contra algunas de las enfermedades a las que se enfrenta la sociedad occidental, el Dr. Adlkofer tiene claro cuál es el objetivo principal: "el proyecto APOPIS trata de avanzar en el conocimiento sobre estos trastornos y de establecer las bases para futuros descubrimientos y proyectos". Esperemos que algún día esos descubrimientos lleven también a encontrar la cura de estas enfermedades.