Según un estudio británico, el maíz GM es más inofensivo para la fauna y la flora que las variedades tradicionales
Un equipo de científicos británicos proclama que el maíz genéticamente modificado (GM) es menos dañino para la fauna y la flora que las variedades convencionales. Los científicos, que han estado estudiando el efecto de la prohibición comunitaria de un herbicida tóxico llamado atrazina, descubrieron que el maíz GM no presentaba efectos adversos en términos de biodiversidad. "Se detectó una importante reducción del número de semillas cuando se aplicó atrazina antes de que la cosecha de maíz emergiera del suelo. Otras clases de herbicidas convencionales utilizados fueron menos eficaces, pero redujeron aún más el número de semillas que en el caso del maíz GM resistente a los herbicidas", señaló el Profesor Joe Perry, responsable de la investigación. El estudio señala que la cantidad de fauna y flora que habitaba los campos de maíz GM era dos o tres veces mayor que la de los campos de maíz convencional pulverizados con atrazina. Uno de los problemas del cultivo de maíz para pienso - grano para alimentar animales más que para consumo humano - es que requiere grandes cantidades de herbicida para evitar que se asfixie por las semillas autóctonas. El maíz no GM crece mejor si se rocía previamente con atrazina para acabar con esas semillas. No obstante, este herbicida persistente es demasiado eficaz ya que acaba también con la fauna y la flora. El maíz GM, por su parte, puede rociarse con herbicidas de amplios espectros, permitiendo que algunas semillas sobrevivan y sirvan de alimento a insectos y aves.