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EL CCI gira los satélites sobre África para contribuir a la gestión de los recursos

Alan Belward, Jefe de Unidad del Centro Común de Investigación, considera que Europa debería utilizar más sus capacidades de observación terrestre para ayudar a los países en desarrollo, y que debería estar preparada para hacerlo a largo plazo. Se podría pensar, al escuchar ...

Alan Belward, Jefe de Unidad del Centro Común de Investigación, considera que Europa debería utilizar más sus capacidades de observación terrestre para ayudar a los países en desarrollo, y que debería estar preparada para hacerlo a largo plazo. Se podría pensar, al escuchar esto, que las actividades europeas en este campo son en la actualidad insignificantes. Sin embargo, solamente la tecnología y los datos que proporciona el Centro Común de Investigación (CCI) de la UE para resolver algunos de los problemas de los países en desarrollo indican que este pensamiento dista mucho de la realidad. El 16 de febrero, el CCI dio a conocer su próxima aportación al proceso de desarrollo - un Observatorio para el Desarrollo Sostenible y el Medio Ambiente de África. El CCI ya está aportando datos, obtenidos a través de satélites, para ayudar a los países en desarrollo a gestionar sus recursos naturales de una forma sostenible. La información que reúne y procesa el CCI es muy diversa, y cubre temas tales como los bosques, la biodiversidad, el uso de la tierra, la degradación de la tierra y el agua. La información se usa para elaborar mapas de los recursos de la tierra de todo África, hacer pronósticos del agotamiento de los recursos hídricos y detectar la tala de árboles. Los recursos naturales son en muchas ocasiones fundamentales para mitigar la pobreza en los países en desarrollo. El agua, los bosques, la tierra de uso agrícola y la de pastoreo tienen un alto valor económico, además de social. Una mala gestión puede reducir su valor para las futuras generaciones, e incluso provocar su desaparición, como en el caso de la degradación de la tierra de uso agrícola. Otra fuente de ingresos, consecuencia indirecta de la biodiversidad existente en muchos países en desarrollo, es el turismo. El CCI así lo ha reconocido, y trabaja con parques nacionales de África Central en un intento de mejorar la gestión de los parques y, a largo plazo, el número de visitantes. El CCI emplea en la actualidad tecnología de satélites para seguir a los animales que resultan interesantes para los safaris. 'Hacemos esto no porque los elefantes sean más importantes que las personas, sino porque dan dinero,' afirma el Dr. Belward. 'Cuando se trata de los países en desarrollo, los satélites ofrecen imágenes que de otra forma nunca se verían,' añade. Los guardas forestales de los parques llevan un 'ciber rastreador' que el Dr. Belward define como 'una mezcla entre un GPS y un piloto plano'. El guarda forestal puede presionar sobre un icono en la pantalla para indicar que ha visto un elefante o una jirafa, o sus huellas, o que ha escuchado un determinado animal. El guarda indica también el lugar donde los ha visto. Los datos se pueden registrar y controlar a lo largo del tiempo para elaborar un cuadro de los movimientos de un grupo de animales. La información se puede usar además para llevar a los turistas directamente hasta los animales, y para proteger a estos contra la caza furtiva y la tala. El CCI no sólo colabora en tiempo real, sino que mira al futuro y a los problemas que probablemente traerá a los países en desarrollo. 'África es el lugar más vulnerable al cambio climático y el menos preparado para ello,' dice el Dr. Belward. Los modeladores climáticos pueden emplear los datos obtenidos para pronosticar, entre otras cosas, de dónde vendrán los primeros 'refugiados medioambientales'. Se trata de un nuevo concepto que el Dr. Belward define como alguien que es obligado a convertirse en refugiado porque el medio ambiente en el que habita ya no puede sostenerle. Dos posibles ejemplos, aunque muy distintos, serían el derretimiento de los glaciares y la sequía de los recursos hídricos. En realidad, el CCI ya participa en labores humanitarias. Aunque ahora todos conocen su papel en la determinación de la destrucción causada por el tsunami de diciembre en el Océano Índico, su labor en los campos de refugiados de Tanzania es menos conocida. El campo de Lukole se construyó en 1994 para acoger a refugiados de Ruanda, y una década después continúa en pie. El CCI usa imágenes obtenidas vía satélite para contar el número de viviendas familiares en los campos y calcular el número de refugiados. Esta información se remite a la Dirección General correspondiente, para que pueda desembolsar los esfuerzos de ayuda comunitaria necesarios y controlarlos de una forma efectiva. Las imágenes obtenidas vía satélite garantizan que la ayuda llega al lugar y en el momento en que más se necesita. Aunque el CCI utiliza datos europeos siempre que puede, hay situaciones en las que no es posible. El problema no es una cuestión de falta de tecnología, sino de disponibilidad de datos. 'Tenemos que organizarnos', afirmó el Dr. Belward. El Observatorio para el Desarrollo Sostenible y el Medio Ambiente de África supone un claro paso en esa dirección. Agrupa al CCI, a otras Direcciones Generales de la UE y a delegaciones comunitarias, que colaboran con los países africanos, Naciones Unidas y las agencias espaciales. Su labor principal será la de utilizar satélites de observación terrestre para controlar los recursos, usar la información geográfica para gestionar y analizar los resultados, y usar modelos para generar escenarios. La colaboración en estos campos permitirá la programación y la orientación estratégica de la ayuda europea, la evaluación del progreso de la asistencia actual y la mejora de la coordinación entre los diferentes donantes. Los propios países en desarrollo también podrán usar los datos para apoyar la toma de decisiones y su participación en la Convenciones de Río sobre el cambio climático, la biodiversidad y la desertificación.