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Hay que trabajar más para alcanzar los objetivos en materia educativa

La Comisión Europea ha publicado su informe 2006 sobre el estado de la enseñanza y la formación en Europa, que afirma que los Estados miembros y la UE deben poner más empeño y destinar más horas de trabajo y de inversión para cumplir con los objetivos de la agenda de Lisboa fi...

La Comisión Europea ha publicado su informe 2006 sobre el estado de la enseñanza y la formación en Europa, que afirma que los Estados miembros y la UE deben poner más empeño y destinar más horas de trabajo y de inversión para cumplir con los objetivos de la agenda de Lisboa fijados en 2000. El tercer informe anual "Progress towards the Lisbon objectives in education and training report" basado en los indicadores y cotas de referencia, enumera el avance realizado por 31 países europeos, entre los que figuran los Estados miembros de la UE, para conseguir alcanzar los cinco parámetros fundamentales en materia educativa. Los cinco objetivos para 2010 son: - la proporción de adolescentes de 15 años con un insuficiente nivel de alfabetización debe reducirse al menos en un 20 por ciento en comparación con el año 2000; - al menos el 85 por ciento de los jóvenes de 22 años de la UE deberá haber finalizado sus estudios de bachillerato; - el número total de bachilleres en matemáticas, ciencia y tecnología en la UE deberá aumentar al menos en un 15 por ciento y disminuir la desigualdad de género; - la participación en el proceso de aprendizaje permanente debe involucrar al menos al 12,5 por ciento de la población adulta en activo (entre 25 y 64 años); - el porcentaje de estudiantes que abandonan la enseñanza no debería superar el 10 por ciento. El informe concluye que para lograr estos objetivos en 2010 dos millones menos de jóvenes tendrán que dejar de abandonar sus estudios antes; dos millones más tendrán que obtener el título de bachillerato; deberá reducirse en 200.000 el número de jóvenes de 15 años con problemas para la lectura; y cuatro millones más de adultos tendrán que entrar a formar parte del aprendizaje permanente. Según el Comisario europeo de Educación y Formación, Ján Figel', "la educación y la formación son fundamentales para lograr los objetivos fijados en el Consejo Europeo de Lisboa en 2000. Los Estados miembros acordaron por lo avanzar hacia objetivos comunes para los sistemas de educación y formación y que éste avance fuera comparado con el conjunto de los cinco parámetros que son pilares fundamentales para la mejora de la educación y la formación en Europa. Está claro que se necesita urgentemente realizar más esfuerzos para lograr las cinco cotas de referencia en 2010". La mayoría de los Estados miembros ya han logrado modificar el grado de asimilación de materias como las matemáticas, las ciencias y la tecnología. El objetivo tiene visos de ser logrado o incluso superarlo. Los Estados miembros de Irlanda, Francia y Reino Unido son las naciones que mejor rendimiento presentan, con más de 20 por cada 1.000 bachilleres en matemáticas, ciencia y tecnología. Estonia, Chipre y Portugal presentan, por otro lado, los índices más elevados de mujeres graduadas en estas disciplinas. El objetivo de 2010 se ha fijado en un millón de graduados al año, situándose el nivel actual en 755.000. Para garantizar la prosperidad futura de Europa estas materias deberían cobrar un impulso aún mayor. Parece menos probable sin embargo que se consigan las otras cotas de referencia. Los Estados miembros más nuevos presentan en muchos casos un rendimiento mucho mejor en enseñanza primaria y secundaria que la Europa de los Quince. Sin embargo, en aprendizaje permanente, los Quince tienen un rendimiento más óptimo por lo general. Reducir al 10 por ciento la cifra de alumnos que abandonan antes los estudios e impulsar hasta el 85 por ciento el número de estudiantes que concluyen el bachillerato requiere de serios esfuerzos. Estos objetivos supondrán para los centros educativos un total de cuatro millones extra de estudiantes en toda la UE en los próximos cuatro años. Las naciones con índices más inferiores de estudiantes que abandonan los estudios antes de tiempo son: Polonia, con un 5,5 por ciento; Eslovaquia, con un 5,8 por ciento y la República Checa, con un 6,4 por ciento. Los que cuentan con la mayor proporción de alumnos que han concluido sus estudios de bachillerato son: Eslovaquia, con un 91,5 por ciento, Eslovenia, con un 90,6 por ciento y la República Checa, con un 90,3 por ciento. Los países con un mejor rendimiento en estas dos áreas ya han excedido los objetivos de 2010, lo que significa que el resto de Europa tiene ante sí una tarea impresionante y urgente que llevar a cabo. Hoy en día, el 20 por ciento de los jóvenes de 15 años de la UE, es decir, uno de cada cinco, tiene dificultades para leer correctamente. A través del objetivo fijado en las cotas de referencia se pretende reducir esta cifra al 15,5 por ciento (menos de uno estudiante por cada seis), lo que mejoraría el nivel de alfabetización de unos 200.000 estudiantes. De nuevo, este objetivo todavía queda lejano. Las naciones más alfabetizadas de la UE son: Finlandia, con sólo un 5,7 por ciento, o lo que es lo mismo, menos de uno cada 17 estudiantes que no saben leer bien; Irlanda, con un 11 por ciento; y Países Bajos, con un 11,5 por ciento. Una forma de incentivar el rendimiento de los estudiantes sería invirtiendo más en centros de enseñanza y en educación. Para ello, la agenda de Lisboa fijó un conjunto adicional de objetivos que consisten en: aumentar el nivel de inversión en enseñanza superior equiparándolo al de EEUU y conseguir atraer a más de un millón de nuevos profesores durante los próximos diez años. Hay que trabajar en ambos objetivos. La inversión en enseñanza superior ha aumentado hasta el objetivo de Lisboa en el sector público, pero el privado no la ha incrementado. La falta de inversión privada podría responder también a los relativamente escasos vínculos que existen entre las instituciones académicas y la industria europeas en comparación con EEUU. Además, todos los estudiantes que han finalizado sus estudios deberán ser capaces de hablar dos lenguas extranjeras en 2010. En 2003, sólo se enseñaron entre 1,3 y un 1,6 de lenguas extranjeras en los centros de enseñanza secundaria de toda Europa. El Comisario Figel' comentó que "si no tenemos mejores sistemas de educación y formación y se amplia la participación, no se podrá mejorar la competitividad europea. La inversión en capital humano es por lo tanto una inversión claramente esencial para el futuro de Europa".