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A través de un proyecto de la UE se consiguen remediar las lesiones del talón de Aquiles

Los deportistas que sufren lesiones en los tendones están de enhorabuena gracias a los resultados de un proyecto de investigación financiado por la UE que demuestra que se pueden crear células madre adultas para conseguir nuevo tejido de tendón. Los resultados forman parte d...

Los deportistas que sufren lesiones en los tendones están de enhorabuena gracias a los resultados de un proyecto de investigación financiado por la UE que demuestra que se pueden crear células madre adultas para conseguir nuevo tejido de tendón. Los resultados forman parte del Proyecto Integrado Genostem, compuesto por un consorcio de científicos de 11 países europeos e Israel. A través de la prioridad temática "Ciencias de la Vida, Genómica y Biotecnología aplicada a la Salud" del VI Programa Marco (VIPM) el proyecto recibió un total de 8,7 millones de euros con el fin de investigar nuevas terapias para la regeneración del tejido conectivo basadas en las terapias celulares. Las lesiones de los tendones y los ligamentos son frecuentes entre los deportistas amateur y profesionales, y suponen un importante reto para la medicina ortopédica. Hasta ahora, las opciones terapéuticas utilizadas para reparar los ligamentos rotos han consistido en transplantes autógrafos (se injerta tejido del paciente en otra parte de su propio cuerpo), alógrafos (tejido transplantado de una persona a otra) y prótesis sintéticas. Sin embargo, hasta la fecha, ninguna de estas alternativas han aportado una solución que tenga éxito a largo plazo. A pesar de su capacidad para mantener y reparar el tejido de los organismos a los que permanecen, las células madre adultas, una célula indiferenciada encontrada entre las células diferenciadas de un tejido u órgano, han demostrado igualmente muy poca capacidad para repararse por sí mismas. También, después de una lesión o enfermedad traumática, a menudo el poder regenerativo del tejido adulto no es suficiente. Utilizando este conocimiento, los socios israelíes y alemanes del proyecto utilizaron un nuevo enfoque que combinaba las propiedades regenerativas de las células madre adultas con varios factores de crecimiento encontrados en la proteína morfogenética ósea (BMP), conocida por su habilidad para inducir a la formación de ligamentos o tendones. Los investigadores cogieron células madre mesenquimales (MSC), que residen en la médula ósea y el tejido graso, de los ratones y las modificaron para que pudieran expresar la proteína morfogenética ósea, a saber, Smad8 y BMP2. Luego se implantaron en los tendones de Aquiles rotos de las ratas. Los investigadores descubrieron que las células no sólo sobrevivieron a los procesos de implantación sino que también en el lugar donde se había producido la lesión habían sido capaces de reparar el tendón durante al menos siete semanas después de ser implantadas. Además, las células cambiaron su apariencia para parecerse más a las células de los tendones, los tenocitos, y aumentaron significativamente la producción de colágeno, una proteína básica para la creación de tendones y ligamentos fuertes y flexibles a la vez. La presencia del nuevo tejido en los tendones se detectó utilizando un tipo especial de imágenes conocida como formación de imágenes por resonancia magnética con filtro de doble cuanto (DQF MRI), que reconoce las diferencias en los tejidos que contienen colágeno como los tendones, el hueso, la piel y los músculos. El documento resultante, publicado en la Revista de Investigación Clínica, señala que las proteínas BMP y Smad están presentes en otros tejidos como el nervioso y hepático, lo que apunta a que este tipo de tecnología podría ser útil para otras enfermedades degenerativas. "Esto supone realmente un gran paso ya que es la primera vez que los investigadores han sido capaces de reparar en vivo tejido específico en las lesiones del tendón", según informó a Noticias CORDIS, Christian Jorgensen, del Instituto nacional de Salud e Investigación Médica francés (INSERM) y coordinador del proyecto Genostem, quien informó además que otros socios del proyecto habían conseguido también resultados similares para las lesiones óseas y de cartílagos. "Las siguientes fases son las más dificultosas", declara el Sr. Jorgensen. "Los socios del proyecto deben ahora probar estos conceptos sobre animales más grandes y seres humanos". Para ello, los investigadores inyectarán células humanas en las que se expresan las proteínas BMP en ratones que tienen inhibido el sistema inmunológico. "De esta forma podemos probar si las células permanecerán siendo compatibles y sin cambios antes de proceder a su aplicación preclínica". El proyecto de cuatro años finaliza en 2007.

Países

Suiza, Alemania, Francia