La cumbre UE-EEUU anuncia nuevas oportunidades para la cooperación en investigación
La cumbre UE-EEUU, que se ha celebrado recientemente en Viena, ha abierto las puertas a una mayor cooperación entre investigadores europeos y estadounidenses, especialmente en las áreas de educación, medio ambiente, eficiencia energética, pandemias mundiales y nuevas fuentes de energía. Una declaración conjunta cubre un gran número de áreas centrándose en áreas de interés, desde la seguridad internacional hasta la estabilidad regional, el terrorismo y la no proliferación nuclear. La parte final de la declaración hace referencia a las áreas de cooperación. La declaración agradará probablemente a las 12 Academias Nacionales de Ciencia que pidieron recientemente que la investigación sobre la gripe aviar no le quitara mérito al trabajo que ya ha sido puesto en marcha para combatir las tres mayores enfermedades, sida/VIH, malaria y tuberculosis. "Reiteramos nuestro apoyo a esfuerzos multilaterales para mejorar la prevención y la lucha mundial contra la amenaza que representan para la salud tanto la expansión de pandemias, incluidos pude VIH/SIDA, malaria y tuberculosis como otras enfermedades transmisibles como el SRAS y la hepatitis", sostiene la declaración UE-EEUU La gripe aviar fue mencionada específicamente en el contexto de más investigación sobre la limitación de cualquier propagación posible a través de un control eficaz de la salud de los animales. La mayoría de las áreas que pueden ser objeto de una nueva investigación colaborativa pertenecen al desarrollo sostenible, el cambio climático y la energía. La declaración aborda el refuerzo de la cooperación estratégica en materia de energía. En concreto, apoyar la diversificación de las fuentes de energía y suministros y los mercados e infraestructura asociados a dicha diversificación. El rápido desarrollo de las tecnologías de baja emisión de carbono y más inversión en el uso transparente de combustibles fósiles destacan como prioridades particulares. Los investigadores europeos ocupan el primer lugar en estas tecnologías. La declaración también abre el acceso a la energía a las naciones en vías de desarrollo, centrándose particularmente en fuentes renovables y limpias. Para monitorizar estos avances la declaración está de acuerdo en "establecer un diálogo de alto nivel entre la UE y EEUU sobre el cambio climático, la energía limpia y el desarrollo sostenible, con el fin de desarrollar iniciativas existentes bilaterales y multilaterales". Ambas partes también están de acuerdo en "colaborar más estrechamente para afrontar el serio desafío a largo plazo del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación del aire". La UE y EEUU también quieren fomentar su diálogo para "promover un sistema de patentes internacional más eficaz". A pesar de que esta estrategia de acción para reforzar los derechos de propiedad intelectual se centrará a principalmente en cuestiones tales como la piratería y la falsificación, puede haber consecuencias para las empresas innovadoras que "ofrecen asociaciones público-privadas para proteger la propiedad intelectual". La declaración también refuerza y amplía los programas de intercambio en enseñanza superior y destaca la llegada del VIIPM y de iniciativas similares dirigidas a la innovación en EEUU "Acordamos mantener nuestros regímenes de inversión abiertos y desarrollar flujos de inversión existentes con el fin de impulsar el crecimiento y crear empleo en la economía transatlántica. Abordaremos los impedimentos de la inversión transatlántica con vistas a promover una mayor integración económica". La declaración debería aumentar las oportunidades para investigadores de ambas partes del Atlántico de acceder a acciones de financiación, tanto de la UE como de EEUU, y acelerar la investigación en estas áreas.
Países
Austria, Estados Unidos