Los robots aprenden a asumir la incertidumbre
La inteligencia de los robots no parece tener fin y abarca acciones sumamente complejas. Así y todo, queda todo un universo de tareas que, mientras dotan al hombre de una segunda naturaleza, dejan perplejo al autómata. Así, los humanos somos capaces de reconocer a un amigo entre una multitud de rostros, aunque lleve sombrero y gafas de sol. En cambio, los robots no sabrían cómo hacerlo, ya que carecen de los medios necesarios para resolver situaciones impredecibles sin el correspondiente conocimiento previo. El proyecto BACS (Bayesian Approach to Cognitive Systems), financiado con cargo al apartado de tecnologías de la sociedad de la información del VI Programa Marco de la UE, tiene como objetivo diseñar un sistema artificial que permita que los autómatas se desenvuelvan en un entorno real, en el que no pueden faltar la incertidumbre y la ausencia de familiaridad. Centra el proyecto el teorema de Bayes, que proporciona un modelo de criterio racional basado en la disponibilidad de información incierta e incompleta. Se presta muy bien al aprendizaje de la experiencia. Los seres humanos tenemos gran capacidad de respuesta a situaciones impredecibles y de toma de decisiones a partir de información parcial. Los socios del proyecto, basándose en este hecho, se dedicarán a observar humanos y ratones enfrentados con situaciones reales, y a analizar los procesos y rutas neurales. Posteriormente, trasladarán los resultados recabados a un sistema cognitivo artificial para construir autómatas que sean capaces de manejar información incompleta, analizar el entorno, interpretar datos y tomar decisiones. El sistema final podría constar de multitud de aplicaciones. Pensemos en los actuales dispositivos que avisan al conductor cuando detectan riesgo de colisión con el vehículo de delante. Un "copiloto virtual", al ampliar el concepto, aumentaría el nivel de seguridad vial. Se encargará de vigilar las reacciones del conductor humano ante las incidencias del tráfico, la carretera, los posibles obstáculos y otros factores. El copiloto virtual detectará y corregirá los errores del automovilista que se haya quedado dormido al volante, por ejemplo. "Aumentará la seguridad de automovilistas y peatones", afirma Roland Siegwart, profesor de Sistemas Autónomos del Instituto Federal Suizo de Tecnología. La vigilancia es otro campo de investigación y aprendizaje de las capacidades humanas. Tenemos una habilidad natural para detectar lo inusual. Los investigadores, a partir del estudio del radar humano, confían en crear robots de seguridad capaces de prevenir ataques y detectar presencias. El proyecto cuenta con la participación de 10 socios, coordinados por el Instituto Federal Suizo de Tecnología de Zúrich. Tiene de plazo de duración hasta 2010.
Países
Suiza