La industria TIC respalda al IET
Los líderes del sector europeo de tecnología digital han dado el visto bueno a la creación del Instituto Europeo de Tecnología (IET). En el segundo de los tres artículos publicados al año siguiente de la puesta en marcha, en junio de 2005, de la "Iniciativa i2010" para el crecimiento y el empleo de la Comisión Europea, responsables de la EICTA, Asociación Europea de la Industria de las Tecnologías de la Información y las Telecomunicaciones, afirman que el IET ayudará a reforzar las redes existentes entre las mejores universidades, centros de investigación y laboratorios de investigación industrial de Europa. Iniciativas como i2010 y otras actuaciones de la Comisión son imprescindibles para potenciar el rendimiento de Europa en el campo de la investigación y desarrollo (I+D) y la innovación, según informa la EICTA. "El problema de Europa no radica en la falta de ideas, sino en la dificultad de materializar los proyectos en términos de innovación y competitividad en los mercados mundiales, captar recursos financieros (capital riesgo inclusive), crear las condiciones propicias para la investigación y la innovación, y generar un espíritu empresarial capaz de servir de puente entre el mundo académico y el industrial", reza el documento. El informe dice que, a diferencia de como sucedió en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT de Estados Unidos), la creación del IET no puede ser descendente, sino que necesita asentarse en las comunidades investigadoras existentes. La propuesta más reciente de la Comisión defiende la suma de elementos descendentes y ascendentes en el proceso de selección de "comunidades de conocimiento" del IET. Las comunidades de conocimiento, o asociaciones de grupos y departamentos de universidades, empresas y centros de investigación, competirán en el terreno de la investigación y la innovación en los próximos 10 a 15 años. El efecto de palanca de las actividades en curso constituirá el modelo más sostenible y realista de crecimiento orgánico de un entorno competitivo. Así lo entiende la EICTA. La EICTA defiende este empujón a la competencia, abono de crecimiento, según sus propios términos. Se debe, eso sí, respetar el hecho de que el desarrollo de algunas universidades ha sido un proceso de décadas, cuando no de siglos. El IET necesita, por lo tanto, proporcionar incentivos a las universidades para afinar sus perfiles y renovar sus modalidades de cooperación con la industria. En cuestiones de personal, sin embargo, los autores del artículo ponen reparos a la asignación de recursos humanos y materiales procedentes de departamentos universitarios y laboratorios industriales, que califica de "escasamente atractiva". Recomienda el empleo de modelos alternativos, tales como la adjudicación de contratos, aprovisionamiento o contratación de entregables, e incluso arrendamiento de recursos de eminentes departamentos de universidades, institutos y laboratorios industriales. El informe defiende que la financiación del IET no corra a cargo del VII Programa Marco. "Si se tienen en cuenta las numerosas muestras de apoyo recibidas desde las instituciones europeas, la importancia del conocimiento y la innovación no debería tener dificultades para captar fondos de otras dotaciones presupuestarias comunitarias", dice el informe. En este sentido, alude a la concesión de préstamos del Banco Europeo de Inversiones. Sea cual sea el futuro de la propuesta de IET, el documento insta a los Estados miembros a hacer cuanto esté en sus manos para promover el trinomio de conocimiento universitario "educación, investigación, innovación". Remite, además, al informe sobre la innovación en Europa del influyente Grupo de expertos Aho, considerado como modelo y guía de cambio a través de la innovación. A modo de conclusión, exhorta a Europa a seguir los pasos de Estados Unidos, cuyas "universidades no han asentado su posición a base de ingentes recursos ni a través de amplias redes de cooperación interestatal, sino desde una actitud de aceptación de ideas, una estrecha colaboración con la industria y un espíritu empresarial favorable a la movilidad personal entre la universidad y la empresa".