La Agencia Internacional de Energía afirma que la energía nuclear y los biocombustibles son la respuesta para el futuro de la energía limpia
En el informe World Energy Outlook 2006, publicado por la Agencia Internacional de Energía (IEA), se reconoce la capacidad de los biocombustibles y la energía nuclear para cubrir las futuras demandas en materia energética. El informe demuestra la probabilidad de que la demanda energética mundial se dispare si se adopta un enfoque «sin cambios», aunque también destaca cómo se reducirá la demanda si las políticas gubernamentales que se están evaluando actualmente se ponen en marcha. «WEO-2006 revela que el futuro energético al que nos enfrentamos hoy en día, basado en las proyecciones de las tendencias actuales, se perfila sucio, inseguro y caro», declaró Claude Mandil, director ejecutivo de IEA. «Pero también demuestra cómo las nuevas políticas gubernamentales pueden generar un futuro energético alternativo que sea limpio, inteligente y competitivo, un desafío que los líderes de la G8 y los ministros de la IEA plantean a la IEA». El Outlook apunta a que la energía nuclear podría realizar una importante contribución para reducir la dependencia sobre las importaciones de gas y conseguir una disminución de las emisiones de CO2 de forma que sea rentable. Y, continúa advirtiendo que la energía nuclear únicamente tendrá una función si los gobiernos hacen más esfuerzos para promover la inversión privada. «La energía nuclear es una opción potencialmente atractiva para mejorar la seguridad del suministro eléctrico y mitigar las emisiones de dióxido de carbono, aunque la financiación de los costes iniciales de inversión podría seguir suponiendo un reto», declaró el Sr. Mandil. Los biocombustibles podrían tener una función clara a la hora de cubrir la demanda energética en materia de transportes y reducir las emisiones. Pero, si no se introducen nuevas políticas energéticas, es probable que los biocombustibles representen el 4% del uso de combustible para el transporte por carretera para 2030, según señala el informe. Con la aplicación de las políticas actualmente sometidas a evaluación esta cifra podría alcanzar el 7%, a partir del 1% de hoy en día. Esta tecnología presenta sin embargo algunas restricciones. El aumento de la demanda de alimentos es probable que implique la competencia por las tierras de cultivo y de pastoreo. «Las nuevas tecnologías de biocombustibles que se están desarrollando en la actualidad, principalmente el etanol lingo-celulósico, podrían hacer que los biocombustibles desempeñen una función mucho mayor, si se superan los retos tecnológicos y comerciales», afirma la declaración de la IEA.