El grupo de expertos de IST2006 debate el avance de Europa hacia la innovación
Durante una sesión plenaria de alto nivel en la inauguración de la manifestación IST2006 celebrada en Helsinki el 21 de noviembre, Viviane Reding, la Comisaria europea de Sociedad de Información y Medios de Comunicación, mantuvo un debate con un grupo de expertos sobre los esfuerzos realizados el año pasado para crear una Europa innovadora. La Comisaria cuestionaba si había tenido respuesta alguna la llamada a concienciarse emitida por el informe Aho, o si Europa sigue dormida en cuanto a la innovación se refiere. Y, quién sino mejor para contestar a ésta cuestión que el propio autor del informe, el ex Primer Ministro de Finlandia y uno de los expertos del grupo, Esko Aho. Tras la reunión que mantuvieron los Jefes de Estado y Gobierno de la UE en la ciudad británica de Hampton Court, en octubre de 2005, se le confirió al Sr. Aho la misión de liderar un grupo de expertos independientes que asesorara sobre las diferentes formas de impulsar la innovación en Europa. El informe del grupo que surgió como resultado proponía una estrategia de cuatro flancos centrada en los mercados favorables a la innovación, el fortalecimiento de los recursos de investigación y desarrollo (I+D), el aumento de la movilidad estructural y la creación de un entorno que preconice la innovación. El Sr. Aho afirmó que se ha empezado a avanzar y que ahora era más optimista que cuando se publicó el informe. «El debate ha comenzado y se han adoptado pasos en esta dirección». Entre estos está el plan de acción de 10 puntos sobre innovación recientemente publicado por la Comisión, así como una decisión estratégica, que será adoptada por el Consejo Europeo en diciembre, sobre uno de los elementos clave del informe: la creación de mercados líderes de innovación. Otro avance con muchas perspectivas ha sido la concreción del VII Programa marco (VIIPM), previsto para comenzar el 1 de enero de 2007, y el alto nivel de inversión que se prevé para la investigación sobre tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), un área que fue citada en el informe Aho por ser una de las impulsoras clave de la innovación. Se han destinado un total de 9.000 millones de euros a las TIC, convirtiéndose así en el presupuesto de mayor envergadura en la historia de los programas marco de investigación. Este aumento de la inversión dará un enorme impulso a la investigación en TIC, declaró la Sra. Reding. El nuevo programa se centrará en áreas clave donde Europa cuenta con una ventaja competitiva y unas fortalezas ya establecidas: las comunicaciones, la electrónica y la fotónica, y los sistemas y la arquitectura de software. Y, garantizará también que la investigación en TIC beneficie no sólo a la economía sino también a la sociedad al mejorar la vida diaria en ámbitos como el transporte, la eficiencia energética y la atención sanitaria. La Sra. Reding declaró que el nuevo programa de TIC refleja los cambios en los mercados actuales, en la tecnología y en las necesidades de las empresas y, al mismo tiempo, es lo suficientemente progresista como para preparar la base para los futuros mercados. El nuevo programa funcionará también como un facilitador, ofreciendo múltiples oportunidades para la investigación en colaboración entre la academia y la industria «pero la cuestión clave es saber si la industria quiere participar», plantea la Comisaria. Y, de ser así, ¿cómo lo haría? Según Carlo Bozotti, experto del grupo y Presidente de STMicroelectronics, la industria está muy interesada en participar en la investigación coordinada, concretamente a través de las Plataformas Tecnológicas Europeas, las cuales según afirmó son el mejor medio de evitar la fragmentación de los esfuerzos de I+D en Europa, y la mejor forma para crear mercados propicios a la innovación. STMicrelectronics es uno de los mayores participantes en varias de las 30 Plataformas Tecnológicas Europeas. Para tener éxito, sin embargo, las plataformas deberían estar lideradas por la industria, abarcando todas las tecnologías clave, y ser de grandes dimensiones con el fin de abarcar a todos los agentes de la industria de la cadena de producción, desde el proveedor al cliente. Como declaró el Sr. Bozotti, «sólo con plataformas impulsadas por la industria podremos lograr un alto rendimiento [económico], que es nuestro objetivo clave». El Sr. Bozotti destacó asimismo la importancia de que las plataformas tecnológicas europeas reciban el respaldo de los Estados miembros, además del apoyo a nivel de la UE. El valor de este tipo de apoyo se hizo patente recientemente cuando los Jefes de Estado y Gobierno decidieron acogerse por primera vez al artículo 171 del Tratado de la CE, a fin de permitir la puesta en común de un fondo de inversión destinado a la investigación privada, nacional y de la UE en forma de una Iniciativa Tecnológica Conjunta (JTI). La plataforma tecnológica ARTEMIS es una de las seis que destaca la Comisión como probables pioneras de las JTI, centrada en los sistemas incorporados, un área de la tecnología computacional que es fundamental para muchos sectores industriales. El Gobierno finlandés ya ha anunciado que contribuirá a la nueva JTI con 70 millones de euros durante un periodo de siete años a partir de 2007, por no mencionar la participación de líderes mundiales como es STMicrelectronics. Las pequeñas y medianas empresas (PYME) son también socios importantes de estas plataformas. El experto Alexander Von Witzleben es Presidente de Jenoptik, una de las varias empresas que participa en PHOTONICS21, la Plataforma Tecnológica Europea sobre fotónica, que constituye una tecnología emergente en la que Europa mantiene una ventaja competitiva, en parte gracias a las PYME. «Nosotros [las PYME] somos a menudo más competitivas en nuestros mercados que los agentes mayores», informó a los delegados el Sr. Von Witzleben. La clave del éxito de las PYME, según explicó, reside en el hecho de que están ubicadas a nivel local y por lo tanto mantienen una estrecha colaboración con las universidades y los institutos de investigación. El Sr.Von Witzleben sacó a relucir a la ciudad alemana de Jena, donde se ubica su empresa y donde se cumplen todas las condiciones propicias para la innovación. Gracias al enorme número de PYME, a los recursos humanos con capacidades técnicas, a los buenos colegios y universidades, y a los grandes institutos de investigación como es el Max Planck, la ciudad ha sido testigo de la duplicación de su crecimiento en los últimos quince años, cifra que sobrepasa los niveles nacionales de crecimiento del país, como señaló. Sin embargo, a pesar de estas condiciones aparentemente propicias para la innovación, Europa pierde terreno al globalizar las grandes empresas su I+D y, en algunos casos, ubicar de nuevo sus operaciones en las economías emergentes como son China e India, donde los costes son más reducidos, hay abundancia de mano de obra especializada y el marco reglamentario es menos estricto. Estos países constituyen los nuevos mercados que las empresas europeas ansían explotar. Para sobrevivir, como afirmó el Sr. Bozotti deben ir allí, donde se dan las mejores condiciones de negocio. La «relocalización» es una opción quizá para las grandes empresas, pero puede que no sea viable o necesaria para las PYME, apuntó el Sr. Von Witzleben. Dos tercios de los semiconductores del mundo no se podrían producir sin la óptica que aportan las empresas de Jena, declaró el Sr. Von Witzleben, quien añadió que hay muy poca diferencia entre los costes que supone la contratación de un ingeniero altamente experimentado en Alemania o en China. Por lo tanto, la única forma de hacer que la innovación siga prosperando en Europa es mediante una mayor inversión destinada a formar a las personas y a través de la excelencia con la que ya cuentan. Otra de las áreas identificadas por los expertos como clave para impulsar la innovación es la fijación de estándares de categoría mundial que se apropien del mercado, a modo de las experiencias del GSM y el ADSL, llegando a un acuerdo sobre un sistema común de derechos de propiedad intelectual y mediante la armonización del marco regulador europeo. La Comisión ya se ha puesto manos a la obra para abordar todas estas áreas, declaró la Sra. Reding y, concretamente, para solucionar la excesiva burocracia, la cual calificó como el «mayor enemigo» de la innovación. No obstante, quiso recordar a los delegados que el marco reglamentario es un problema que se debe abordar no sólo a instancias de la UE, sino también por las autoridades nacionales y locales. «Una nueva regulación comienza con 10 líneas, después de pasar por el Consejo y el Parlamento Europeo contiene 100 frases y, para cuando se aplica en la legislación nacional, el número de frases alcanza las 500», explicó la Sra. Reding. «Lo que necesitamos es un cambio de mentalidad de los responsables políticos a todos los niveles» afirmó, añadiendo que cualquier ayuda por parte de la industria será muy apreciada. El Sr. Aho declaró que los debates ilustraban que no sólo tiene relevancia la financiación de la tecnología, ni tratar aisladamente los temas políticos. «Tenemos que centrarnos en toda la ecología y conseguir algunos objetivos más amplios. Esta es la razón de que [el grupo de expertos] hayamos propuesto un Pacto Europeo para la Investigación y la Innovación», declaró el Sr. Aho, quien comparó el pacto al reto que supuso el mercado único en la década de 1980, con el que primero se buscó el compromiso europeo y después el apoyo de los gobiernos nacionales. Aunque elogió el avance realizado por la Presidencia finlandesa del Consejo de la UE para poner sobre la mesa la innovación, y la voluntad de que los líderes políticos conviertan la retórica en acción, el Sr. Aho declaró que queda aún un largo camino que recorrer: «Tenemos que avanzar más rápido y que las acciones tengan un mayor alcance en el futuro para conseguir los objetivos». La misión de desvelar aún más el potencial de innovación en Europa pasará pronto a manos del Gobierno alemán, cuando asuma la titularidad de la Presidencia el 1 de enero de 2007.