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Un Libro Blanco del Reino Unido presenta una estrategia para un abastecimiento energético limpio y seguro

Al inicio del nuevo Libro Blanco sobre energía publicado por el gobierno del Reino Unido se indica que el éxito o el fracaso a la hora de abordar el cambio climático mediante la reducción de las emisiones de dióxido de carbono y asegurando una energía, segura, limpia y asequib...

Al inicio del nuevo Libro Blanco sobre energía publicado por el gobierno del Reino Unido se indica que el éxito o el fracaso a la hora de abordar el cambio climático mediante la reducción de las emisiones de dióxido de carbono y asegurando una energía, segura, limpia y asequible, será un factor que repercutirá en casi todos los aspectos de nuestra vida diaria y en nuestro rendimiento económico. Este libro presenta estrategias para ahorrar energía y desarrollar un abastecimiento energético más limpio y seguro. También incluye un capítulo sobre «investigación y desarrollo, demostración y despliegue, y destrezas», componentes clave a la hora de superar los retos energéticos. Este libro se basa en el Informe Stern, publicado en 2006, el cual señala que, si no se afronta el cambio climático en la actualidad, el coste de no tomar medidas ahora será mucho mayor a largo plazo. Sir Nicholas Stern también hizo hincapié en que es vital dar con nuevas tecnologías que produzcan y utilicen energía para generar electricidad, calefacción y transporte con el fin de reducir las emisiones de carbono de manera rentable. El gobierno del Reino Unido ha puesto en marcha una serie de iniciativas enfocadas a acelerar el diseño y la implantación de nuevas tecnologías. En breve se inaugurará el Energy Technologies Institute («Instituto de Tecnologías Energéticas»), una empresa común del sector público y privado, con un presupuesto mínimo de 600 millones de libras esterlinas (887 millones de euros) para 10 años. Este instituto se dedicará a la investigación y el desarrollo (I+D) de nuevas tecnologías bajas en carbono. «Nuestra ambición es que se convierta en parte de una red mundial que conecte a los mejores científicos e ingenieros que trabajan en esos campos», se lee en el Libro Blanco. Asimismo, la Environmental Transformation Fund («Fundación de Transformación Ambiental»), cuyo inicio está programado para 2008, englobará, por un lado, la financiación gubernamental destinada a la demostración y el despliegue de energía baja en carbono y de tecnologías de eficiencia energética y, por otro, el respaldo al desarrollo energético y medioambiental a nivel mundial. Junto al Libro Blanco, el gobierno británico también va a publicar una «Estrategia para la innovación del transporte bajo en carbono» que expone su propuesta para estimular la innovación en actividades relacionadas con el transporte bajo en carbono. En el Libro Blanco se explica el apoyo gubernamental al desarrollo tecnológico y se afirma lo siguiente: «Sin apoyo es poco probable que puedan desarrollarse, dentro del plazo necesario, nuevas tecnologías energéticas para reducir los riesgos del cambio climático.» Los motivos que se aducen son los siguientes: la innovación en las tecnologías energéticas lleva aparejados costes y riesgos inherentes, pues implica, entre otras cosas, largos procesos de desarrollo; es difícil que las nuevas tecnologías consigan desplazar a las fuentes energéticas existentes, que normalmente resultan más económicas de producir y, a menudo, se benefician de las economías de escala y de su amplio despliegue; los costes del carbono no se reflejan con exactitud en el precio que hoy día pagamos por la energía. De ahí que el objetivo del Reino Unido sea promover el desarrollo de nuevas tecnologías desde su concepto inicial hasta el punto en que se ofrecen en el mercado. Uno de los retos a los que se enfrenta el sector energético del Reino Unido es la carencia de personal cualificado. Un estudio sobre los sectores del procesado del petróleo y el gas, de la energía nuclear y de los productos químicos mostró que el 72% de las empresas se enfrentaba a esta carencia, concretamente en la coordinación de proyectos, así como en conocimientos técnicos y prácticos. El aumento de esta carencia de personal cualificado también se debe a que la mano de obra se enfrenta a procesos y tecnologías que desconoce. «La contratación y la formación son básicos para generar mano de obra nueva, pero existe la dificultad añadida de transferir conocimientos y experiencia de la generación anterior», se señala en este libro. Esto es esencial, puesto que una proporción importante de las centrales nucleares actuales, terminales de gas, refinerías y sistemas de distribución estarán en funcionamiento después de 2025, si bien con un equipo más avanzado. El Gobierno se ha comprometido a invertir y mejorar la enseñanza de las ciencias, la ingeniería y la tecnología en las escuelas, y a incrementar la cifra de mujeres y de individuos de minorías étnicas que trabajan en este sector, cifra que ha sido tradicionalmente muy baja. En este Libro Blanco se calcula que, en su conjunto, todas las medidas que se presentan conducirán a un ahorro anual de entre 23 y 33 millones de toneladas de carbono en 2020.