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Un grupo propone una estrategia para proteger la ingeniería mecánica en Europa

«A diferencia de otras industrias, nosotros nos presentamos ante la Comisión y dijimos "no hay ningún problema, pero queremos mantenernos a la vanguardia"», declaró Adrian Harris, secretario general de Orgalime, la asociación de industrias europeas de diversas ingenierías, en ...

«A diferencia de otras industrias, nosotros nos presentamos ante la Comisión y dijimos "no hay ningún problema, pero queremos mantenernos a la vanguardia"», declaró Adrian Harris, secretario general de Orgalime, la asociación de industrias europeas de diversas ingenierías, en el acto de presentación de un nuevo informe sobre cómo mantener a Europa a la cabeza de la ingeniería mecánica. Dicho informe, EnginEurope, es fruto de la labor de un grupo de alto nivel formado por representantes de la industria, la comunidad científica, sindicatos y autoridades políticas. Hace una serie de recomendaciones que pretenden asegurar la ya sólida posición de Europa en uno de sus sectores fundamentales. El análisis realizado por el grupo de alto nivel constató que Europa goza de experiencia, de una fama de primer nivel, una amplia base tecnológica, infraestructuras fuertes e iniciativa empresarial. «Esto resulta motivador, pero no es cuestión de echarse a dormir», señaló el presidente de dicho grupo, el profesor Fritz Klocke, del Instituto Fraunhofer de Tecnología de Producción. Esta actitud cauta del profesor Klocke tiene su fundamento: en el informe también se destacan una serie de puntos débiles específicos de Europa y una serie de peligros. Entre los puntos débiles están su aversión al riesgo, la fragmentación de los mercados europeos, la baja movilidad de la mano de obra y la ausencia de sensación de urgencia. Entre los peligros están la globalización, la asimetría de las condiciones del comercio y el envejecimiento de una población que se resiste al cambio. En el informe se ofrecen recomendaciones divididas en cuatro apartados: acceso a mercados; empleo y habilidades; investigación e innovación; y una base estratégica industrial y tecnológica. En el apartado «el impulso de la investigación y la innovación», se sugiere que la Comisión realice una evaluación comparativa de las prácticas de financiación de la investigación y el desarrollo (I+D) de cada país; que se reduzca la burocracia simplificando el procedimiento de dos etapas (solicitud y evaluación) del Séptimo Programa Marco (7PM) de la UE; y que se reduzcan los requisitos geográficos para la participación en programas de financiación de la investigación de la UE. «Es vital que las partes interesadas de la industria, especialmente las PYME [pequeñas y medianas empresas], gocen de fácil acceso a los programas de investigación», se lee en el informe. La industria de la ingeniería mecánica desearía también que hubiera una estimulación suficiente de la financiación de la innovación a nivel europeo, así como el desarrollo de un mercado de capital riesgo paneuropeo. Asimismo, la industria recomienda que el programa para la innovación y la competitividad (PIC) de la UE esté en sintonía con las necesidades de las empresas. Con respecto a los instrumentos de financiación de la I+D, la industria de la ingeniería mecánica solicita lo siguiente: un sistema de apoyo simple y más generalizado para las PYME implicadas en la investigación, puesto en práctica mediante la política tributaria; la inclusión de una prioridad temática dedicada a la ingeniería mecánica en futuros programas de la investigación de la UE; la inclusión de la ingeniería mecánica en cada subprograma de los programas de la UE (exceptuando el campo de las humanidades); y asegurarse de que también puedan participar las empresas cuya plantilla sea de entre 250 y 1.000 empleados. Además hay una serie de recomendaciones de I+D dirigidas específicamente a los Estados miembros de la UE. El grupo de alto nivel les llama a establecer una fiscalidad competitiva a nivel internacional para la I+D; permitir que la industria, y concretamente las PYME, diseñen los programas de investigación; y estimular la financiación de la innovación. Tras leer esta larga lista de recomendaciones uno podría deducir que el sector de la ingeniería mecánica de Europa pasa por un mal momento, cosa que no es cierta, con las cifras en la mano: la ingeniería mecánica es uno de los sectores industriales más grandes de Europa, puesto que representa aproximadamente el 8% de la producción industrial total de la UE. Además, es uno de los sectores que ocupa a más población en Europa; engloba a unas 24.500 empresas que dan empleo a 2,6 millones de personas. Resulta aún más elocuente que Europa acumula el 41% del mercado mundial y sigue siendo el mayor productor y exportador de maquinaria del mundo. No obstante, «aunque los pedidos vayan bien, sería peligroso pensar que podemos quedarnos de brazos cruzados», advirtió Joachim Würmeling, Secretario de Estado del Ministerio de Economía y Tecnología de Alemania. «Ustedes han observado que los libros de pedidos están llenos. Ahora nos han dejado un libro de pedidos por rellenar», señaló ante los miembros del grupo de alto nivel. En representación de la Comisión Europea, el Director General de la DG Empresa e Industria, Heinz Zourek, advirtió también a la industria de la ingeniería mecánica de que no debe dormirse en los laureles. «Tenemos que seguir creciendo a partir de nuestros puntos fuertes, aprender de nuestros éxitos y procurar no poner en peligro el sector.» El ambiente de optimismo que envolvió a la presentación de EnginEurope y al sector de la ingeniería mecánica de Europa en general quedó reflejado en el discurso de clausura del Sr. Würmeling. «No me preocupa el futuro de la ingeniería en Europa mientras sigamos el lema de la Presidencia alemana: «Europe - succeeding together» [Europa: juntos hacia el éxito]