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El proyecto comunitario IMMIDIET llama a controlar la hipertensión en Europa

Un estudio demográfico financiado por la UE ha sacado a la luz que la hipertensión, un importante factor de riesgo de enfermedad cardiovascular, constituye un serio problema en Europa. Los resultados del proyecto IMMIDIET indican que la hipertensión es actualmente más común en...

Un estudio demográfico financiado por la UE ha sacado a la luz que la hipertensión, un importante factor de riesgo de enfermedad cardiovascular, constituye un serio problema en Europa. Los resultados del proyecto IMMIDIET indican que la hipertensión es actualmente más común en Italia que en Inglaterra o Bélgica, lo que supone una inversión de la tendencia tradicional. Además, ponen de manifiesto que la población no está suficientemente concienciada y que aquellos a quienes se ha diagnosticado hipertensión no se cuidan como deberían. Se ha publicado un artículo al respecto en la edición electrónica de Journal of Hypertension. El proyecto IMMIDIET («Perfil de hábitos dietéticos en comunidades europeas con distinto riesgo de infarto de miocardio: el impacto de la migración como modelo de interacción genes/entorno») fue financiado por la Unión Europea mediante el Programa Temático «Calidad de vida y gestión de recursos vivos» del Quinto Programa Marco (5PM). Este estudio estuvo a cargo de investigadores de Italia, Bélgica, Países Bajos, Francia y Reino Unido. Los investigadores de IMMIDIET, en estrecha colaboración con médicos generalistas del suroeste de Londres (Inglaterra), Limburgo (Bélgica) y Abruzzo (Italia), examinaron a 1.604 pacientes. Éstos se sometieron a un reconocimiento médico exhaustivo que incluyó la medición de la tensión arterial y rellenaron un cuestionario relativo a su estilo de vida y percepción de su estado de salud. En el estudio se definió como hipertenso a quienes presentaban una presión arterial sistólica de al menos 140mmHg, o una presión arterial diastólica de al menos 90mmHg, o estaban siguiendo un «tratamiento antihipertensivo actualmente». Los investigadores tuvieron en cuenta los efectos de los factores genéticos y del estilo de vida sobre la enfermedad cardiovascular y reclutaron, en distintas fases del proyecto, tanto a matrimonios en los que los cónyuges procedían de la misma zona (italianos casados con italianas de la región de Abruzzo y así sucesivamente), como a parejas de distinta nacionalidad. Sus indagaciones depararon el sorprendente resultado de que la hipertensión era menos común en Inglaterra que en Bélgica e Italia. Esta diferencia entre países supone una inversión de lo que denominan la «gradiente cardiovascular» entre el norte y el sur. «Esta inversión es algo inesperado», aseguró Licia Iacoviello, de la Universidad Católica de Campobasso (Italia). «Podría ser reflejo de que está cambiando el estilo de vida. Paradójicamente, los ciudadanos de los países del norte de Europa, donde el riesgo cardiovascular era más alto que en Italia, están modificando sus hábitos, adoptando la antigua cultura gastronómica y vital de Italia, y por tanto viviendo de manera más sana. [Por contra,] en Italia se pierden las costumbres tradicionales, lo cual puede estar perjudicando la salud de su población.» El estudio concluyó que, en líneas generales, el grado de sensibilización sobre la hipertensión era bajo: el 24% de los participantes en el estudio eran hipertensos, y el 56% de éstos no eran conscientes de ello, mientras que un tercio recibía tratamiento específico. Entre las personas a quienes se había diagnosticado hipertensión, menos de la mitad había logrado reducir la tensión a un nivel aceptable. Según el profesor Francesco Cappuccio de la Universidad de Warwick (Reino Unido): «Los sistemas sanitarios de cada país deberían hacer más por contribuir a controlar la hipertensión. Si bien en Inglaterra se hace un mejor manejo de la hipertensión que en otros países, en parte por los incentivos que se dan a los médicos generalistas por alcanzar determinados niveles de tensión arterial, sigue siendo excesiva la cantidad de pacientes que no reciben el tratamiento adecuado, por lo que la incidencia de la hipertensión sigue siendo elevada.» El estudio IMMIDIET también concluyó que la sensibilización acerca de la enfermedad cardiovascular, y concretamente de la hipertensión, es mayor entre las mujeres que entre los hombres. Asimismo, era mayor la proporción de mujeres que recibían tratamiento antihipertensivo, como también lo era el grado de éxito en la bajada de la presión arterial hasta los valores que se consideran deseables a nivel internacional. Los investigadores atribuyeron este «manejo más eficaz» entre las mujeres a su mejor disposición a participar en el sistema sanitario. El Dr. Iacoviello advirtió: «A la vista de estos datos, y a los de otros estudios efectuados en los últimos años, nos tememos que Europa tiene ante sí una situación peligrosa. La hipertensión es una de las causas críticas de patologías graves como el infarto de miocardio y el ictus, pero está terriblemente subestimada. Así pues, en este terreno se necesitan de manera urgente iniciativas intensivas que introduzcan estrategias nuevas y eficaces para el control de este peligro.» El profesor Cappuccio añadió: «Hacemos un llamamiento a una acción integrada para lograr un mejor manejo de la hipertensión y, asimismo, para la implantación de estrategias exhaustivas de prevención».

Países

Bélgica, Francia, Italia, Países Bajos

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