El proyecto FEMAGE analiza cómo viven las inmigrantes
El proyecto FEMAGE evaluó la forma en la que las inmigrantes procedentes de terceros países superan los obstáculos y se integran social y económicamente en Europa. Los socios del proyecto estudiaron las experiencias, expectativas y condiciones de vida de dichas mujeres durante un periodo de dos años. Sus resultados aportan nuevos datos sobre las vivencias de las mujeres con respecto a la inmigración y la integración y reflejan la realidad de las sociedades en proceso de envejecimiento demográfico. También conciencian sobre cómo favorecer tanto la integración social y económica de las mujeres como su emancipación. El proyecto fue financiado por la UE mediante el Sexto Programa Marco (6PM) con 973.887 euros. Los investigadores de FEMAGE llevaron a cabo un análisis comparativo internacional para profundizar en la historia de la migración, las perspectivas durante el transcurso de la vida, la función de los dos sexos y el origen étnico de las inmigrantes, así como sus expectativas de cara a la vejez. Los resultados muestran que la migración de dichas mujeres tiene un impacto de gran calado en sus familias y en la función que desempeña cada uno de los sexos. Para sondear el sentir de la población nativa acerca de los inmigrantes y su integración en los países de acogida, FEMAGE aplicó un enfoque multimetódico que consistió en la realización de 239 entrevistas a mujeres inmigrantes pertenecientes a 9 grupos étnicos que residían en 8 países europeos y en la obtención de datos de la «Encuesta sobre aceptación de políticas poblacionales (PPA)», la cual contiene información de 21.812 europeos. El proyecto también organizó ocho debates de grupos focales nacionales y uno europeo sobre los resultados del estudio. Estos grupos focales estaban compuestos por partes interesadas, expertos e inmigrantes. De acuerdo con los investigadores, los descubrimientos realizados desvelaron que es frecuente que se desestabilicen las redes familiares y que las mujeres se vean obligadas a ajustar su papel en la familia. Tanto las inmigrantes como las nativas entrevistadas preferían una «concepción más moderna de la función de los sexos y el reparto de tareas». El estudio puso de manifiesto las similitudes existentes entre los grupos de inmigrantes de distintos orígenes étnicos. Todas las inmigrantes que participaron en el estudio habían caído en un vacío social, económico, legal o emocional, según informó el equipo de investigación, y además se les hizo sentir inferiores debido a su sexo. En relación a las propias expectativas de las mujeres con respecto al envejecimiento, los socios del proyecto informaron que el aislamiento social y una deficiente participación en el mercado laboral podrían provocar una serie de problemas como la incapacidad para programar con seriedad su vejez en el país de acogida. El análisis indicó que las opiniones de tinte negativo sobre los temas relacionados con la migración en los ocho países participantes superan a las opiniones positivas, sobre todo en los países de Europa oriental, más que en los países del oeste de Europa. La investigación también puso de manifiesto que la población nativa se muestra preocupada por la competencia que se crea en el mercado laboral a raíz de la inmigración. Además, los resultados mostraron que las mujeres inmigrantes tienen una percepción más positiva de las poblaciones nativas y que piensan que los nativos también las ven como algo positivo. La mayoría de los nativos entiende que los inmigrantes deben adaptarse a los países de acogida. El estudio también pone de manifiesto que la mayoría de las mujeres que emigran tienen como objetivo integrarse de forma completa en su nuevo país y la mayoría se han nacionalizado o tienen pensado hacerlo. Además, quienes participaron en los grupos focales afirmaron que los inmigrantes se integran con más facilidad en sus países de acogida si se produce una rápida entrada en el mercado laboral, hecho que a largo plazo reduce la dependencia de los inmigrantes de las prestaciones sociales. De acuerdo con los expertos involucrados en el estudio, los beneficios de la inmigración y la integración han de hacerse más patentes a ojos de la sociedad. «Es necesario ayudar a las inmigrantes a conquistar su independencia», declararon representantes de los grupos focales, quienes añadieron que sería beneficioso para las inmigrantes que se apoyara su independencia y que se abordaran cuestiones que afectan a su sexo de forma específica, como las desventajas laborales y el cuidado de los hijos, las cuales incumben tanto a las inmigrantes como a las nativas. Los socios de FEMAGE afirmaron que las instituciones europeas y los agentes interesados desempeñan una función importante en la creación de normas y de las condiciones marco para la formalización de políticas efectivas de inmigración e integración, pero que el Parlamento Europeo y la Comisión Europea también pueden contribuir a que los asuntos de sexo de la inmigración y la integración de las inmigrantes cobren más importancia a la hora de formular las políticas.