Skip to main content

Article Category

Noticia

Article available in the folowing languages:

Un nuevo planeta emerge del polvo estelar

Según se indica en una nueva investigación realizada por un equipo internacional de astrónomos, cuyos resultados se han publicado en la revista Science, los planetas gaseosos gigantes pueden formarme con mucha mayor rapidez de lo que hasta ahora se pensaba. Este descubrimiento...

Según se indica en una nueva investigación realizada por un equipo internacional de astrónomos, cuyos resultados se han publicado en la revista Science, los planetas gaseosos gigantes pueden formarme con mucha mayor rapidez de lo que hasta ahora se pensaba. Este descubrimiento se basa en observaciones de un planeta que orbita a la estrella Beta Pictoris, situada a unos 60 años luz de la Tierra en dirección a la constelación Pictor (el Pintor). Las observaciones se realizaron mediante instrumentos instalados en el VLT (Very Large Telescope, Chile), administrado por el Observatorio Europeo Austral (ESO). Beta Pictoris es una estrella relativamente joven de unos 12 millones de años (nuestro Sol se considera de mediana edad a sus 4.500 millones de años). Esta estrella está rodeada de un disco de escombros espaciales que se compone de partículas de polvo generadas a partir de colisiones entre objetos sólidos tales como cometas y que se ha sometido a un estudio intensivo durante los últimos 25 años. Estas investigaciones desvelaron asimetrías dentro del propio disco que en teoría indicaban la presencia de al menos un planeta masivo en su interior. «Esas fueron señales indirectas pero reveladoras que sugerían fuertemente la presencia de un planeta masivo, y nuestras nuevas observaciones lo demuestran definitivamente», explicó Anne-Marie Lagrange, del Laboratorio de Astrofísica de Grenoble (Francia). El primer indicio de que el disco de escombros de Beta Pictoris podría contener un planeta de gran tamaño se descubrió en noviembre de 2003, cuando varias imágenes mostraron una fuente de luz leve en el interior del disco. No obstante, en aquel momento no se podía descartar la posibilidad de que la fuente de luz no fuera otra estrella en el fondo de la imagen. En las imágenes obtenidas durante 2008 y principios de 2009 la fuente de luz había desaparecido. No obstante, en imágenes captadas a finales de 2009 la fuente de luz volvió a aparecer en el otro lado del disco. Los investigadores mantienen que esta observación confirma que el objeto es un planeta. Durante el periodo en el que desapareció, estaba orbitando por detrás o por delante de la estrella, permaneciendo oculto en el segundo caso por el brillo de la propia estrella. «Debido a que la estrella es tan joven, nuestros resultados prueban que los planetas gigantes pueden formarse en discos en períodos de tiempo cortos de unos pocos millones de años», indicó la Dra. Lagrange. Los análisis de las imágenes muestran que el nuevo planeta, denominado Beta Pictoris b, es nueve veces mayor que Júpiter y orbita a su estrella a una distancia de entre 8 y 15 unidades astronómicas (una unidad astronómica es la distancia entre la Tierra y el Sol, equivalente a cerca de 150 millones de kilómetros). Esta órbita convierte a Beta Pictoris b en el exoplaneta más cercano a su estrella de todos los que se han obtenido imágenes hasta la fecha. «El corto período del planeta nos permitirá registrar la órbita completa en quizás quince a veinte años, y futuros estudios de Beta Pictoris b proporcionarán datos esclarecedores de la física y química de la atmósfera de un planeta joven y gigante», indicó Mickael Bonnefoy, investigación en formación del Observatorio de Grenoble. Además de confirmar la velocidad a la que se pueden formar los exoplanetas, este descubrimiento profundiza el conocimiento que se posee sobre la interacción entre los planetas y los discos de gas. «Las recientes imágenes directas de exoplanetas, muchas obtenidas con el VLT, ilustran la diversidad de sistemas planetarios», concluyó la Dra. Lagrange. «Entre ellos, Beta Pictoris b es el caso más prometedor de un planeta que pudo haberse formado de la misma manera que los planetas gigantes de nuestro Sistema Solar.»

Países

Alemania, Francia, Estados Unidos

Artículos conexos