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Nuevo modelo sobre las emisiones de CO2

Gracias a financiación de la Unión Europea, un equipo de científicos ha desarrollado un nuevo modelo capaz de cuantificar la reducción de las emisiones de dióxido de carbono necesaria para desacelerar el calentamiento del planeta y quizás incluso ponerle fin. Su objetivo era s...

Gracias a financiación de la Unión Europea, un equipo de científicos ha desarrollado un nuevo modelo capaz de cuantificar la reducción de las emisiones de dióxido de carbono necesaria para desacelerar el calentamiento del planeta y quizás incluso ponerle fin. Su objetivo era simular cambios futuros en el clima y las emisiones de CO2 en una misma proyección según la cual las concentraciones equivalentes a CO2 en la atmósfera se estabilizarían a largo plazo en 450 partes por millón (ppm). De esta manera el calentamiento se limitaría a un máximo de 2°C por encima del nivel preindustrial. El modelo se ha presentado en un artículo publicado en la revista Climatic Change. Este trabajo se enmarca en el proyecto ENSEMBLES («Sistema de predicción por conjuntos de cambios climáticos y sus repercusiones»), al que se adjudicaron 15 millones de euros por medio del área temática «Desarrollo sostenible, cambio global y ecosistemas» del Sexto Programa Marco (6PM) de la Unión Europea con el fin de desarrollar un sistema común de predicción por conjuntos para su uso en una gama de escalas temporales (por estaciones, décadas, etc.) y espaciales (global, regional, etc.). Según los autores, la concentración de CO2 en la atmósfera, provocada por la quema de combustibles fósiles, se ha dilatado cerca de un 35% desde los comienzos de la Revolución Industrial. En caso de no reducir las emisiones de CO2 y las concentraciones atmosféricas de este gas, hacia el año 2100 podría haberse producido un incremento importante de las temperaturas de todo el mundo. «Lo novedoso de esta investigación es el hecho de integrar el ciclo del carbono en nuestro modelo para obtener los datos relativos a las emisiones», explicó el primer firmante del artículo, Erich Roeckner, del Instituto Max Planck de Meteorología de Hamburgo (Alemania). Su modelo predice que las emisiones de CO2 pasarán de 3.000 millones de toneladas a cerca de 10.000 toneladas en 2015. Si pretendemos estabilizar a largo plazo la concentración atmosférica de CO2, habrá que reducir las emisiones en un 56% en los próximos 40 años y aproximarse a un balance nulo en la segunda mitad del siglo actual. Aunque los cálculos indican que el calentamiento global no será mayor de dos o tres grados entre ahora y el año 2100, su gravedad podría aumentar a plazo más largo, indican los autores. «Para que el sistema climático mundial se estabilice tendrán que pasar siglos», apuntó el Dr. Roeckner. Los científicos, de Alemania y Estados Unidos, aplicaron un método novedoso para reconstruir las emisiones históricas partiendo de los cálculos disponibles sobre concentraciones de CO2. El Dr. Roeckner y su equipo aplicó la metodología propuesta por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), un organismo científico internacional que se dedica a evaluar el riesgo de cambio climático provocado por las actividades humanas, para las simulaciones que se están realizando de cara al V Informe de evaluación del IPCC, de próxima publicación. Los autores emplearon modelos del sistema terrestre que tenían en cuenta el ciclo del carbono y calcularon las emisiones de CO2 antropogénicas que son compatibles con una trayectoria de concentraciones predeterminada. Según los autores, las emisiones dependen de la proporción de carbono antropogénico del modelo que es absorbida por la superficie terrestre y los océanos. También lograron distinguir entre cambio climático antropogénico y variabilidad climática interna. El modelo utilizado se basa en una cuadrícula espacial de baja resolución dividida en zonas de 400 km de área. Incluye información sobre la superficie del planeta, el océano y el ciclo del carbono marino y terrestre. Distintos centros climáticos de toda Europa están ahora evaluando la información arrojada por este estudio. «En cuanto dispongamos de todos los resultados podremos evaluar la dispersión entre los modelos. Cuanto más significativos sean los datos en nuestro poder, más exacta será nuestra previsión», concluyó el Dr. Roeckner.

Países

Alemania, Estados Unidos

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