Skip to main content

Article Category

Noticia

Article available in the folowing languages:

Investigación para descubrir extremófilos en el hielo

Dos investigadoras están realizando estudios a temperaturas bajo cero para averiguar si sería posible la vida en otros planetas del Sistema Solar. Su trabajo forma parte del proyecto EUROPLANET RI («Infraestructura europea de investigación en red sobre paleontología»), financi...

Dos investigadoras están realizando estudios a temperaturas bajo cero para averiguar si sería posible la vida en otros planetas del Sistema Solar. Su trabajo forma parte del proyecto EUROPLANET RI («Infraestructura europea de investigación en red sobre paleontología»), financiado con 6 millones de euros por el Séptimo Programa Marco (7PM) de la Unión Europea. EUROPLANET RI pretende fomentar una cultura de la comunicación mediante una serie de actividades de creación de redes con el fin de promover una mayor cooperación en el campo de las ciencias planetarias. La profesora Liane Benning de la Universidad de Leeds y la Dra. Dominique Tobler de la Universidad de Glasgow (ambas en el Reino Unido) están realizando una estancia de dos semanas de duración (hasta el 20 de agosto) en Ny-Ålesund, en el archipiélago noruego de Svalbard. Durante este tiempo estudiarán cómo iniciaron la colonización del hielo y la nieve los extremófilos, organismos que viven en entornos demasiado desfavorables para la mayoría de los seres vivos de nuestro planeta. Su expedición es un componente clave de un proyecto más amplio denominado AMASE («Expedición al Análogo Ártico Marciano en Svalbard»), que utiliza algunos de los entornos más arduos de nuestro planeta como banco de pruebas para la tecnología que la ESA (Agencia Espacial Europea) y la NASA (Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de los Estados Unidos) utilizarán en la misión a Marte «Search for Life» («En busca de vida»). «La nieve y el hielo glacial guardan una analogía adecuada con el suelo cubierto de hielo y escarcha de los polos marcianos y otros cuerpos helados del Sistema Solar como Europa», explicó la profesora Benning. «Los organismos que viven en esos entornos han evolucionado para necesitar muy poco alimento y soportar grandes fluctuaciones térmicas, deshidratación y un elevado nivel de radiación ultravioleta (UV). Por ejemplo, ciertas algas de la nieve fabrican pigmentos carotinoides que les protegen de la radiación UV y provocan que la nieve presente un tono rojo intenso», continuó la profesora Benning. «Si podemos averiguar cómo se crea y prospera la vida en estas zonas y las estrategias de supervivencia que siguen los organismos, aumentarán nuestras posibilidades de encontrar vida en otros planetas que presentan condiciones extremas similares.» Estudios anteriores de microorganismos en ambientes helados se centraron en la vida hallada en hielo subglacial rico en sedimentos o en huecos creados por deshielo en la superficie. Nunca antes se había realizado una investigación exhaustiva sobre indicios de vida en la propia superficie del hielo y la nieve. Durante el estudio, la profesora Benning y la Dra. Tobler recopilarán muestras de nieve en las cercanías de la estación científica de Ny-Ålesund. También viajarán en helicóptero para acceder a zonas glaciales más alejadas donde obtener más muestras. El equipo filtrará, conservará y enviará las muestras al Reino Unido para que se analicen en el laboratorio. Las investigadoras también evaluarán microorganismos en la misma estación mediante «técnicas de detección de vida» con el fin de explorar la geoquímica de las muestras inorgánicas, catalogar la biodiversidad, analizar el ADN (ácido desoxirribonucleico) de los microorganismos y realizar recuentos de células vivas y muertas. «Es ligeramente parecido a la serie CSI pero en la nieve», indicó la profesora Benning. «De la misma forma que un equipo de forenses investiga la escena del crimen, nosotras debemos asegurarnos de que lo que detectamos no son sustancias contaminantes que hemos traído con nosotras al lugar de la recogida», añadió. «La precisión de nuestras técnicas también es clave. Si existe vida en otros planetas, es probable que se presente en cantidades muy pequeñas, de sólo unas pocas células en una zona amplia, por lo que precisamos un equipo de alta precisión capaz de detectar señales muy débiles. Si no logramos que nuestros experimentos funcionen adecuadamente en la Tierra es poco probable que sean efectivos en otro punto del Sistema Solar.» La profesora Benning escribe en un blog de la web EUROPLANET Outreach y ofrece información fascinante sobre la vida de un científico en Ny-Ålesund.

Países

Noruega

Artículos conexos