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El uso de utensilios repercute en la dieta del cuervo

Según revela un nuevo estudio, los cuervos se valen de utensilios para poder acceder a alimentos muy nutritivos y fundamentales en su dieta. Hace ya un tiempo que se conocía la destreza de los cuervos para emplear ciertos utensilios, pero este estudio, publicado en la revista ...

Según revela un nuevo estudio, los cuervos se valen de utensilios para poder acceder a alimentos muy nutritivos y fundamentales en su dieta. Hace ya un tiempo que se conocía la destreza de los cuervos para emplear ciertos utensilios, pero este estudio, publicado en la revista Science, desvela las presiones selectivas que determinaron el uso de utensilios por parte de estas fascinantes aves. Los cuervos y especies afines como los grajos y las urracas se consideran entre las aves más inteligentes que existen. Los cuervos de Nueva Caledonia (Corvus moneduloides), habitantes de la isla homónima en el Pacífico sur, se distinguen por su capacidad para fabricar y utilizar un amplio abanico de herramientas a diario. Además, en estudios sobre pájaros en cautividad se ha observado una capacidad excepcional para resolver problemas. El estudio referido se centró en la costumbre de estos pájaros en libertad que consiste en «pescar» larvas de cerambícidos o escarabajos longicornios en troncos podridos del kukui o nuez de la India (Aleurites moluccana). Estos escarabajos ubican sus nidos en el interior de la madera, donde los cuervos no pueden llegar con el pico. Para alcanzar este jugoso bocado, el cuervo inserta una ramita o el tallo de una hoja en el interior de la madriguera y «provoca» a las larvas empujándolas suavemente. Esto hace que las larvas traten de defenderse mordiendo con su potente mandíbula la punta del utensilio. Una vez «pescadas», el cuervo saca a las infelices presas de la madriguera. Los chimpancés se valen de un truco parecido para atrapar termitas. Diversos estudios han demostrado que para cazar larvas de esta manera hace falta una gran destreza. De hecho, aunque los cuervos jóvenes empiezan a una edad muy temprana a experimentar con el uso de herramientas y pueden incluso aprender algunos trucos de sus padres, sus intentos rara vez son fructíferos hasta que no tienen uno o incluso dos años de práctica. La extracción de larvas es un proceso lento incluso para los pájaros más viejos y expertos. En estas circunstancias, cabe preguntarse por qué estos pájaros son tan perseverantes. El estudio indica que, como alimento, el cerambícido es extremadamente rico en grasas y, por tanto, supone una fuente muy importante de energía para los cuervos. Tanto es así que unas pocas larvas al día bastan para suplir las necesidades energéticas de un cuervo. «Nuestros resultados muestran que el uso de utensilios proporciona a los cuervos de Nueva Caledonia acceso a una fuente de alimento extremadamente provechosa que es difícil de conseguir simplemente con el pico», explicó el Dr. Christian Rutz de la Universidad de Oxford (Reino Unido). «Por tanto, las inusuales oportunidades de obtención de alimento en la lejana isla tropical de Nueva Caledonia propiciaron la selección y, actualmente, el mantenimiento de la complicada técnica empleada por estos cuervos. Es probable que hayan influido otros factores, pero al menos ahora somos conscientes de la importancia dietética de este llamativo comportamiento.» El segundo componente más importante de la dieta de estos cuervos es el propio kukui. Estas aves consiguen trocear los troncos dejándolos caer sobre superficies duras. Curiosamente, se sospecha que fueron los humanos quienes trajeron este árbol a la isla. «Según nuestros indicios, parece posible que la introducción antropogénica de esta especie de árbol a Nueva Caledonia generara oportunidades nuevas de obtención de alimentos (es decir, las larvas ricas en lípidos ocultas en los troncos) que, presumiblemente en conjunción con otros factores, impulsaron la rápida evolución del uso de utensilios por parte de los cuervos [autóctonos]», aventuran los investigadores. Los cuervos de Nueva Caledonia viven en bosques espesos, por lo que observar directamente lo que comen es prácticamente imposible. Por ello los científicos siguieron un método distinto y novedoso inspirado en el dicho «de lo que se come se cría». Cada alimento tiene una «huella química». Las larvas del escarabajo longicornio siguen una dieta singular y dejan por tanto una huella inconfundible en los tejidos del animal que las consuma. Así pues, los autores atraparon a cuervos silvestres y analizaron muestras de su sangre y plumas para averiguar cuáles eran sus principales fuentes de alimento. «Comparando los perfiles isotópicos estables de los tejidos del cuervo con los de otras fuentes alimentarias que se les suponían, pudimos calcular la proporción de larvas que había en la dieta de esta ave, lo cual nos dio un indicio sólido de su dependencia del uso de utensilios», explicó el Dr. Rutz. A continuación, el equipo se propone averiguar si la descendencia de los cuervos más habilidosos con las herramientas, y que en consecuencia obtienen más larvas, es más fuerte y si una dieta rica en larvas posee efectos duraderos en la capacidad reproductiva y de supervivencia de cada animal. El Dr. Rutz concluyó que: «El hecho de poder estimar la importancia del uso de utensilios partiendo de una muestra pequeña de tejidos plantea posibilidades emocionantes. Este método podría ser válido para estudiar otros animales que emplean herramientas como los chimpancés.»

Países

Nueva Caledonia

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