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Una técnica avanzada y rápida para detectar enfermedades en huesos

Los progresos tecnológicos más recientes permiten analizar millones de secuencias genéticas en cuestión de segundos, lo que ofrece un medio efectivo para identificar enfermedades en esqueletos con rapidez y precisión. Una de las enfermedades a la que se ha aplicado esta técn...

Los progresos tecnológicos más recientes permiten analizar millones de secuencias genéticas en cuestión de segundos, lo que ofrece un medio efectivo para identificar enfermedades en esqueletos con rapidez y precisión. Una de las enfermedades a la que se ha aplicado esta técnica ha sido la tuberculosis (TB). Mediante un método de secuenciación de última generación, que incluye tecnología de captación por hibridación, se pudieron identificar de manera sencilla genes determinados en un esqueleto femenino del siglo XIX. Este estudio fascinante dirigido por la Universidad de Mánchester (Reino Unido) forma parte de una investigación más amplia destinada a identificar cepas de tuberculosis en esqueletos fechados desde el siglo I hasta el siglo XIX. A cargo de la coordinación científica de este estudio sobre la evolución temporal de la TB estuvo el profesor Terry Brown de la Universidad de Mánchester en colaboración con la profesora Charlotte Roberts de la Universidad de Durham (Reino Unido). Ambos confían en que su trabajo servirá para mejorar el tratamiento y las vacunas contra esta enfermedad. En la actualidad la TB es una pandemia por la que perecen cerca de 1,7 millones de personas al año. Más de 80 000 casos se producen en Europa. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y STOP TB, 15 de los 27 países con mayor incidencia de TB se encuentran en la región europea. Ciertas cepas de TB pueden afectar a los huesos, en concreto a los de la columna vertebral, y las marcas dejadas perduran tras la muerte. Para dar con los genes de la TB, la profesora Roberts obtuvo quinientos esqueletos de toda Europa con indicios de haber sufrido la enfermedad en épocas desde la romana hasta el siglo XIX. Las muestras óseas se sometieron a un proceso de cribado de ADN de la TB, que condujo a la selección de cien de los esqueletos. Según explicó la profesora Roberts: «Fueron necesarios tantos esqueletos por la inseguridad de que quedaran restos de ADN en los huesos. No se sabe con certeza si los hay hasta que no se comienza el trabajo de cribado, una tarea hasta ahora lenta.» El profesor Brown y su equipo se ocuparon de detectar ADN de TB en los huesos. Cada sección pequeña de hueso se molió, se sumergió en una solución y se situó en un dispositivo capaz de obtener todas las secuencias genéticas de ADN de la muestra. De este modo se obtuvieron millones de secuencias que se almacenaron en un ordenador. A continuación se buscaron secuencias genéticas de TB, ya que según indican los autores el material de ADN de la bacteria causante puede permanecer en los huesos incluso después de la muerte. El profesor Brown explicó los detalles del proceso: «Antes sólo podíamos explorar la muestra ósea en busca de genes específicos. No era posible dar con todo lo que contuviese, por lo que era elevada la probabilidad de pasar por alto otro tipo de información genética que pudiera ser relevante. La técnica de cribado por hibridación nos ha permitido buscar distintas cepas de TB y no sólo una.» Esta precisión puede resultar también una desventaja, pues la captura por hibridación es capaz de seleccionar por error ADN que no procede del hueso sino del suelo o del entorno en el que se enterró el paciente. En este estudio se corroboró la fiabilidad de los resultados con el método más tradicional de la reacción en cadena de la polimerasa (PCR). Los investigadores concluyeron que las técnicas de captura por hibridación y secuenciación génica de nueva generación suponen un medio preciso y efectivo de obtener genotipos de variedades históricas de TB. Además podrían aplicarse a otras enfermedades. Estos hallazgos se publicaron en Proceedings of the National Academy of Sciences. La profesora Roberts concluyó: «Estamos satisfechos con los resultados del estudio y por la validez de la tecnología. Permitirá ahorrar una gran cantidad de tiempo en el futuro. Ahora confiamos en publicar una mayor cantidad de la enorme cantidad de datos obtenidos mediante la secuenciación.» El equipo espera comparar sus resultados con los de otros estudios similares llevados a cabo en Estados Unidos para evaluar los tipos de cepa de TB ya identificados. Las cepas que trajeron al país los emigrantes y su influencia en las cepas nativas son dos temas de máximo interés para el proyecto.Para más información, consulte: Universidad de Mánchester: http://www.manchester.ac.uk/research/news/ Oficina Regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud: http://www.euro.who.int/en/home Asociación STOP TB: http://www.stoptb.org/