Skip to main content

Article Category

Entrevista

Article available in the folowing languages:

Trasladar la cirugía robótica de los laboratorios a los hospitales

¿Qué pasaría si, en unos pocos años desde ahora, los cirujanos humanos solo fueran necesarios para las operaciones más delicadas, dejando las tareas más comunes a los robots? Esta visión de futuro (no tan ficticia) es la ambición del Dr. Paolo Fiorini, quien coordinó el proyec...

¿Qué pasaría si, en unos pocos años desde ahora, los cirujanos humanos solo fueran necesarios para las operaciones más delicadas, dejando las tareas más comunes a los robots? Esta visión de futuro (no tan ficticia) es la ambición del Dr. Paolo Fiorini, quien coordinó el proyecto EUROSURGE, cuyo objetivo último es la comercialización de tecnologías de reciente creación en este sector. La disponibilidad de recursos se está convirtiendo cada año en una preocupación más apremiante para los hospitales de toda Europa, mientras que el envejecimiento poblacional y las expectativas, cada vez más exigentes, están aumentando las exigencias para los servicios de salud. La tecnología es uno de los medios por los que podemos aspirar a lograr esa «cuadratura del círculo» que es mejorar la calidad de la atención sanitaria durante la cirugía, garantizando al mismo tiempo que dichos servicios sigan siendo accesibles para los pacientes. En este contexto, la inversión en la cirugía robótica se ha convertido en una tendencia creciente en la investigación de la UE. Los investigadores esperan llevar pronto al mercado tecnologías capaces de llevar a cabo intervenciones quirúrgicas de forma automática, o incluso brazos robóticos que realicen este tipo de intervenciones bajo la supervisión de un cirujano real situado a miles de kilómetros de distancia. Aunque todo esto suena muy emocionante, aún queda un largo camino por recorrer antes de que estas tecnologías lleguen a su hospital más próximo. Paolo Fiorini, ex científico de la NASA, ha dedicado más de veinte años a salvar las diferencias entre las instituciones de investigación y promover la comercialización de las tecnologías de nueva factura. Su proyecto más reciente se llama EUROSURGE, y sus objetivos son construir una comunidad paneuropea de investigadores, simplificar el desarrollo de software y crear una plataforma en línea que sirva como la voz de los científicos en este sector. En una entrevista exclusiva a la revista de resultados de research*eu, el Dr. Fiorini explica las dificultades a las que se enfrentan actualmente los científicos de la UE y sus esperanzas para el futuro en esta área de investigación tan prometedora. ¿Cuáles son los objetivos principales de EUROSURGE? EUROSURGE es una Acción de Coordinación (CA) que tiene el objetivo de formar una comunidad de laboratorios de investigación y empresas que operan en el campo de la cirugía asistida por robots, o cirugía robótica. Mientras trabajaba en la conformación de una comunidad, sentí que este era un ámbito adecuado para abordar las cuestiones relacionadas con la «robótica cognitiva», que fue uno de los principales focos de la robótica dentro del 7PM. ¿Qué novedades o innovaciones aportan este proyecto y su metodología? Para construir una comunidad de investigadores, pensé que era necesario desarrollar métodos que aseguren que puedan cooperar, tal vez en alguna plataforma de hardware o software común. Aunque una CA no cuenta con dinero suficiente para desarrollar plataformas de hardware, sí abordamos una serie de cuestiones que están relacionadas con los objetivos del proyecto. Como paso inicial, se llevó a cabo una investigación sobre «quién hace qué» en Europa en el campo de la cirugía robótica. Confeccionamos un mapa que vincula a todos los centros que realizan investigación en cirugía robótica e identifica su tema principal de investigación. Este mapa ya está siendo utilizado por las partes interesadas para hallar posibles socios y revisores de proyectos europeos. El segundo paso fue el desarrollo de una tecnología que simplificara el desarrollo de software para la cirugía robótica. La premisa es la modularidad, de manera que grupos distintos puedan escribir componentes compatibles con el software desarrollado en otros laboratorios. Sugerimos directrices tanto para el diseño como para la implementación de paquetes de software. Para satisfacer la estricta regulación de los dispositivos médicos, todo el software tiene que someterse a fases severas de validación y evaluación comparativa. En nuestra opinión, el diseño debe estar basado en ontologías, es decir, fundamentarse en una descripción formal de las funciones y conexiones de los componentes de un sistema quirúrgico robotizado, y en la descripción de las tareas que el sistema efectuará. La implementación debe, pues, estar basada en componentes, con especificaciones que se puedan derivar automáticamente a partir de la descripción de la ontología. Basamos nuestro trabajo en los paquetes de ROS y OROCOS, ya bien conocidos y usados en la comunidad dedicada a la robótica, y los mejoramos con el concepto de «supervisor de componentes», que permite que cada paquete de software se identifique a sí mismo y su función entre otros componentes, y también que un script de prueba verifique si todos los componentes son compatibles entre sí. El último tema abordado por EUROSURGE es el análisis de los escollos que no son de naturaleza técnica, es decir, las cuestiones relacionadas con el lenguaje común, las patentes, las normas, la ética y las leyes de los diferentes países europeos. Hemos desarrollado un nuevo sitio web, llamado SurgiPedia, que publica libros blancos y declaraciones de principios sobre la cirugía robótica y que tiene un buscador web específico para recopilar información acerca de las patentes relacionadas con la cirugía robótica. ¿Qué les impulsó inicialmente a adentrarse en este ámbito de la investigación? De 1985 a 2000, trabajé en teleoperación para aplicaciones espaciales en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena (California, Estados Unidos). Cuando volví a Italia en 2001, me encontré con que la investigación espacial no era demasiado popular, y después de algunos intentos de trabajar con la Agencia Espacial Italiana, decidí sacar partido a mi experiencia en teleoperación para la cirugía robótica. Fue una buena idea, ya que tuve la oportunidad de participar y coordinar una serie de proyectos en este ámbito, desarrollar nuevas tecnologías y formar a estudiantes. También constituí un par de empresas que desarrollan tecnologías para la cirugía asistida por robots. ¿Cuáles fueron las principales dificultades a las que se enfrentó para lograr que avance la cirugía robótica? Por supuesto, las principales dificultades no son de índole técnica. La principal dificultad es la falta de un flujo sostenido de recursos para alcanzar un nivel adecuado de madurez en determinada tecnología. Buen ejemplo de ello es una de mis empresas tecnológicas: después de los buenos resultados del proyecto europeo ACCUROBAS, decidí aplicar la experiencia adquirida para construir un robot quirúrgico nuevo que pudiera resolver algunos de los problemas identificados durante el proyecto. También tuve la oportunidad de conseguir un volumen considerable de capital de riesgo para la empresa, pero no fue suficiente para llegar al mercado. Cumplimos nuestros objetivos en el desarrollo de un nuevo producto, en la realización de ensayos con animales y en la certificación de la tecnología. Pero entonces el dinero se acabó y no pudimos encontrar otros inversores dispuestos a apoyar los ensayos clínicos en humanos. Este es un problema común a todos los proyectos europeos. Desarrollamos grandes tecnologías que no tienen ninguna repercusión en la economía, ya que nunca llegan al mercado. Con suerte, este problema se solucionará en Horizonte 2020, pero no existe ninguna solución fácil, dada la falta de inversiones de riesgo en Europa. El segundo problema es la dificultad para encontrar cirujanos interesados en cooperar «seriamente» en un proyecto de ingeniería. Todos ellos están interesados al principio, pero cuando necesitamos su tiempo para poner a prueba los dispositivos, darnos consejo y proponer nuevas características, se esfuman. Supongo que porque un prototipo se encuentra aún tan lejos de la aplicación que pierden el interés durante el proceso de desarrollo. ¿Cómo espera que EUROSURGE ayude en este sentido? Creo que, además de los puntos mencionados anteriormente, hemos tenido mucho éxito por cuanto se refiere a la creación de una comunidad de investigadores dedicados a la cirugía robótica. No quiero decir que todo el mundo está involucrado y participa en las actividades del proyecto, pero sí es el caso de un buen número de investigadores. En septiembre celebramos un taller muy satisfactorio en Verona al que asistieron cerca de setenta investigadores. Ahora tenemos un estand en la iREX International Robot Exhibition de Tokio, donde voy a presentar a los visitantes los principales resultados de todos los programas de la UE dedicados a desarrollar tecnologías de cirugía robótica. Por lo tanto, hemos sido capaces de involucrar en nuestras actividades incluso a investigadores que no participaron en el proyecto EUROSURGE y hemos entablado muy buenas relaciones con todos ellos. En el futuro, ciertamente esperamos que el taller, el buscador de patentes y el sitio web de Surgipedia, los métodos de diseño e implementación de software, así como los métodos de validación seguirán siendo desarrollados por los socios del proyecto, incluso después de su finalización. Todos esperamos conseguir otro proyecto financiado por la UE y, así, mantener viva esta iniciativa. ¿A qué temas dedicará su atención en el futuro? Mi otro proyecto activo en este campo es la automatización en la cirugía robótica. El nombre de este proyecto es I-SUR. Estamos desarrollando tecnologías para la ejecución automática de actuaciones quirúrgicas simples, tales como la perforación, el corte y la sutura. En este caso, también, no hemos hecho más que abordar superficialmente el problema; el próximo año vamos a tratar de conseguir fondos para continuar la investigación. Otro proyecto que acaba de finalizar, SAFROS, señaló la necesidad de mejorar la formación en cirugía robótica. Por ello fundamos una nueva empresa destinada a comercializar el software de adiestramiento (http//:metropolis.scienze.univr.it/xron) XRON , que puede ayudar a reducir el riesgo de accidentes durante las intervenciones asistidas por robots. Por último, el objetivo más difícil es continuar desarrollando el robot quirúrgico, ya que existe una gran necesidad de nuevos productos, pese a lo cual no hay ofertas nuevas en el mercado.Para más información, consulte: EUROSURGE http://www.eurosurge.eu/ Ficha informativa del proyecto

Países

Italia