Skip to main content

Article Category

Article available in the folowing languages:

Esclarecer los recientes moduladores del calentamiento global nos podría ayudar a perfilar nuestro futuro

No hay duda de que el mundo se está calentando. Un nuevo estudio exhaustivo que ha evaluado el clima de los últimos 200 años arroja nueva luz sobre la multitud de factores que influyen en él.

Cambio climático y medio ambiente

El clima de la Tierra siempre ha presentado unos determinados patrones de enfriamiento y calentamiento sobre los que influyen factores naturales. Sin embargo, los gases de efecto invernadero también afectan a las temperaturas medias y extremas, incluso en el inicio del periodo estudiado. El proyecto TITAN, financiado con fondos europeos, se propuso comprender y predecir mejor el cambio climático estudiando las condiciones meteorológicas en los siglos XIX y XX, una época que fue testigo de acontecimientos naturales en ocasiones extremos, así como de un aumento de las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero.

Un vistazo a las últimas tendencias de las temperaturas

La temperatura media global ha aumentado alrededor de 0,8 grados centígrados desde 1880; dos tercios de este incremento se produjeron a partir de 1975. Aunque puede parecer insignificante, la Tierra se sumió en la Pequeña Edad del Hielo, que culminó con un frío extremo a principios del siglo XIX, por una bajada de las temperaturas de tan solo entre uno y dos grados. Después subieron a lo largo del siglo XIX, con un calentamiento especialmente marcado y que sigue siendo una incógnita a principios del siglo XX. Tras una ralentización durante un par de decenios, las temperaturas comenzaron a aumentar a un ritmo acelerado tras la década de 1950 con unas emisiones de gases de efecto invernadero antropogénicas cada vez mayores.

Desvelando los factores que influyen en el calentamiento

Las erupciones volcánicas (y otros aerosoles antropogénicos) envían partículas a la atmósfera que bloquean temporalmente los cálidos rayos del Sol, provocando un enfriamiento volcánico. Un inciso en las erupciones volcánicas conduce a un calentamiento temporal dado que el sistema climático comienza a equilibrarse. Según la coordinadora del proyecto, Gabriele Hegerl: «Analizando los conjuntos de datos instrumentales más antiguos, y otros basados en variables, descubrimos que las erupciones volcánicas y las variaciones en los gases de efecto invernadero fueron las principales impulsoras del cambio climático en el siglo XIX y principios del XX. El calentamiento a inicios del siglo XX se debió a una combinación del aumento de los gases de efecto invernadero, el calentamiento tras una época sin erupciones volcánicas y la variabilidad climática. El registro observado también incluye algunos acontecimientos extremos interesantes, cuyo riesgo, incluso al inicio del periodo registrado, se vio influenciado tanto por los humanos como por factores naturales». Los nuevos datos de TITAN sobre el hielo marino de inicios del siglo XX reflejan mejor las condiciones climáticas reales de la época. En consecuencia, tal como explica Hegerl: «Hemos demostrado asimismo que tanto la variabilidad climática como las erupciones volcánicas generaron desviaciones respecto a la tendencia del calentamiento provocado por los humanos durante unos años. Ahora sí podemos explicar el enigmático calentamiento de principios del siglo XX y las olas de calor sin precedentes que afectaron a los Estados Unidos». Las investigaciones de TITAN sugieren que las regiones húmedas cada vez son más húmedas y las secas cada vez más secas a causa de los gases de efecto invernadero y el incremento de las temperaturas. Las olas de calor que sufrieron los Estados Unidos en la década de 1930, nunca antes ni después vistas, se vieron influidas por la sequía, pero también por los cambios en la gestión del suelo, y pueden explicarse con los modelos climáticos actuales. La sensibilidad climática es una representación métrica de cómo variará la temperatura media global de la superficie de la Tierra si se duplican los gases de efecto invernadero antropogénicos en la atmósfera. Resulta esencial disponer de un indicador preciso para la formulación de políticas. TITAN ha confirmado la gran precisión de los modelos actuales y ha mejorado los métodos para que tengan en cuenta la incertidumbre en los efectos de los aerosoles.

Fijar los objetivos futuros

El quid de la cuestión es saber cuánto calentamiento es demasiado. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (GIECC) se propone limitar el calentamiento global a 1,5 °C en relación con los valores previos a la industrialización. TITAN descubrió que los gases de efecto invernadero tuvieron una influencia considerable durante el periodo (1850-1900) empleado como referencia por el GIECC, lo cual sugiere que se debe redefinir esta referencia preindustrial. Parte del consorcio de TITAN participa ahora en un proyecto británico dedicado a predecir los cambios en las olas de calor y su impacto sobre la salud humana en el futuro, así como en un proyecto sobre la limitación de la sensibilidad climática. Los exhaustivos y extensos resultados e investigaciones de TITAN ofrecen una nueva visión de los factores que afectan al clima. Es esencial que abordemos este reto, probablemente el más urgente de nuestra era.

Palabras clave

TITAN, calentamiento, clima, gases de efecto invernadero, temperatura, Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (GIECC), volcánico, antropogénico, aerosol, hielo, enfriamiento, modelo, incertidumbre

Descubra otros artículos del mismo campo de aplicación