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Tecnología sostenible de recuperación para la descontaminación edáfica

La limpieza de suelos contaminados es esencial para proteger la salud humana y el medio ambiente. La solución de lavado de suelos ReSoil elimina metales tóxicos de forma rentable, preserva la calidad del suelo y no genera emisiones ni residuos líquidos.

Cambio climático y medio ambiente

La actividad humana libera grandes cantidades de metales tóxicos al medio ambiente. Los suelos urbanos, por ejemplo, han recogido durante décadas la contaminación por plomo de las emisiones del tráfico rodado. De modo alarmante, la bioacumulación de estos metales pesados no degradables representa una amenaza importante para la cadena alimentaria, especialmente para los niños. El proyecto financiado con fondos europeos ReSoil, organizado por ENVIT, ha desarrollado una planta de demostración de tecnología de recuperación edáfica que elimina los metales tóxicos de los suelos contaminados a razón de seis toneladas por día. El prototipo, cofinanciado por el Programa de Medio Ambiente y Acción por el Clima de la Unión Europea (UE), funciona como planta de demostración en una zona contaminada de Eslovenia, con cultivos de vegetales en una huerta adyacente como prueba de su eficacia.

Recuperación sostenible

Si bien muchos países han dado prioridad a la limpieza y la recuperación de los suelos contaminados, todavía no existen tecnologías de recuperación sostenibles para los suelos muy contaminados con plomo. Las excavaciones y los vertederos siguen siendo la principal solución en más del 80 % de los casos, a pesar de su coste económico y medioambiental. La tecnología de procesamiento por lotes de ReSoil excava el suelo para transportarlo a la planta de recuperación, donde se lava con una solución de ácido etilendiaminotetraacético (EDTA) mediante un innovador proceso patentado. Esto implica el reciclaje de todas las soluciones de procesamiento, que luego se utilizan en lotes posteriores. Se utilizan y reciclan materiales baratos y de uso común, y la cantidad de residuos secos que se produce es solo el 1 % del peso del suelo recuperado. Después, el suelo se devuelve al lugar de la excavación y puede utilizarse para producir alimentos. Antes y después del tratamiento, se midieron las concentraciones de metales en cada lote de suelo. Se analizaron vegetales y se compararon las concentraciones de metales en diversas plantas cultivadas tanto en suelos contaminados como en suelos recuperados. El equipo constató que las plantas cultivadas en suelos recuperados tenían un contenido de plomo entre cinco y catorce veces menor y entre cuatro y ocho veces menos de cadmio, cifras que cumplen con los límites de seguridad de la UE. En cambio, las concentraciones de plomo en las plantas cultivadas en los suelos contaminados eran tres veces superiores a los límites y cinco veces mayores en el caso del cadmio. Neža Finžgar, coordinadora del proyecto, declara: «Mediante las pruebas de la tecnología ReSoil en diferentes suelos muy contaminados, se confirmó su idoneidad para los diferentes tipos de suelo. Es más, también demostramos la seguridad de la producción de vegetales en el suelo, con resultados confirmados por pruebas de laboratorio».

Un suelo sano para las generaciones futuras

ReSoil apoya amplias iniciativas de la UE, como la Estrategia de Infraestructura Verde y el Séptimo Programa de Acción en materia de Medio Ambiente (VII PMA), especialmente en lo que respecta a su objetivo de «aumentar la sostenibilidad de las ciudades de la UE», en las que la renovación de la función edáfica es un componente fundamental. Contribuye asimismo a propósitos estrechamente vinculados, como la Estrategia Temática para la Protección del Suelo por la que se crea un marco jurídico común para garantizar que los suelos se mantengan sanos para las generaciones futuras. Una vez completada la fase de desarrollo de ReSoil, ENVIT continuará las actividades de demostración y comercialización, que, junto con un demostrador móvil, incluyen diseños de comercialización para una planta a escala industrial con capacidad para procesar cien toneladas de suelo al día. Además, la empresa forma parte de un consorcio seleccionado como uno de los seis adjudicatarios de la fase 1 del procedimiento de contratación pública POSIDON. Finžgar señala: «Lo próximo será desarrollar diversas aplicaciones de ReSoil para diferentes sustratos en los que los metales suponen un problema durante el tratamiento o la eliminación. Pero, junto a esto, habrá que trabajar en la aceptación social de la tecnología, tanto por parte del público como por las autoridades».

Palabras clave

ReSoil, tóxico, metales pesados, suelo, alimento, contaminado, recuperado, vegetal, plantas, contaminación, residuos

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