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El pez cebra, en primera línea para el tratamiento antineoplásico personalizado

La dotación genética y el perfil metabólico de cada paciente determina su respuesta al tratamiento antineoplásico. Por medio de una exclusiva plataforma «in vivo» basada en el pez cebra, el proyecto ZEBRAONCOFISH brinda la oportunidad de diseñar tratamientos personalizados.

Salud

El pez cebra («Danio rerio») es un muy buen organismo modelo para la investigación por su transparencia, similitud genética con los seres humanos y excelente caracterización genómica. También tiene un ciclo de vida muy rápido, que facilita la definición de muchos procesos biológicos desde las primeras fases del desarrollo hasta la edad adulta. Además, puede absorber moléculas disueltas en agua, por lo que resulta adecuado para el descubrimiento de dianas farmacológicas y estudios toxicológicos.

Pez cebra para probar la eficacia de fármacos

El proyecto financiado con fondos europeos ZEBRAONCOFISH ha situado los avatares de peces cebra en otro nivel, al utilizarlos para probar la eficacia de tratamientos antineoplásicos específicos. Muchas vías moleculares asociadas a la progresión tumoral son similares en los mamíferos y en los peces cebra. «La idea consiste en microinyectar células cancerosas de enfermos de cáncer colorrectal y de pulmón en larvas de pez cebra y aplicar distintos tratamientos farmacológicos (en monoterapia o asociación en dosis fijas)», explica Roberto Díez-Martínez, coordinador de ZEBRAONCOFISH. La lectura en los embriones transparentes seguirá el comportamiento «in vivo» del tumor primario o la formación de metástasis por medio de la obtención de imágenes. La plataforma de pez cebra es un trabajo aún en curso de Ikan Biotech, una empresa biotecnológica española líder en la elaboración de novedosas soluciones personalizadas basadas en ensayos «in vivo» en pez cebra. Los socios confían en que la plataforma estará lista pronto, y están interesados en ampliar su uso para comprender la biología del cáncer y diseñar tratamientos personalizados para cada paciente. Para ello, tienen previsto obtener un perfil completo de un tumor dado tras la administración de fármacos, incluida la suerte de mutaciones específicas u otros cambios genéticos, así como la migración y la angiogénesis. Al evaluar marcadores de células madre específicos, los científicos definirán los mecanismos subyacentes a la resistencia a tratamientos específicos, mientras que por medio de marcadores de células epiteliales/transición mesenquimal obtendrán información importante sobre la actividad metastásica del tumor. El control «in vivo» de estos atributos describirá distintos perfiles de los tumores que permitirán a los médicos tomar decisiones fundadas sobre el tratamiento de los pacientes.

El modelo de pez cebra en la industria farmacéutica

El modelo de pez cebra está ganando terreno en la industria farmacéutica para el análisis de fármacos preclínico, principalmente por el bajo coste de la cría de estos animales y el ahorro de tiempo en comparación con los modelos mamíferos. Pese a estas ventajas, los peces cebra no se emplean de forma habitual para apoyar la selección del mejor tratamiento para el cáncer. «Existen distintos obstáculos que hay que superar, como la inyección manual de células de enfermos conocida como xenotrasplante», destaca Díez-Martínez. Para seleccionar los fármacos antineoplásicos más comunes aprobados para uso clínico con relevancia estadística necesitaríamos al menos 180 peces: deberían analizarse un mínimo de veinte combinaciones de fármacos, y probar cada una de ellas como mínimo con tres peces cebra y por triplicado. Un análisis de tan gran capacidad no solo aumenta el coste, sino que se espera que retrase la obtención de resultados, por lo que el pez cebra resulta inadecuado para las intervenciones dirigidas al paciente. Teniendo en cuenta que existen millones de enfermos de cáncer en todo el mundo que responden de forma distinta al mismo tratamiento, existe una necesidad apremiante de un medio para predecir el resultado del tratamiento. «La plataforma de ZEBRAONCOFISH se ha diseñado para abordar la heterogeneidad y la evolución genética en células de cánceres primarios, de manera que ofrece una herramienta indispensable para la valoración terapéutica de las moléculas, incluida la relación dosis-respuesta, la toxicidad y el descubrimiento de vías», concluye Díez-Martínez. Aunque se necesita una mayor optimización para su aplicación clínica, el pez cebra sin duda ofrece muchas ventajas en la investigación del cáncer en comparación con los modelos tradicionales.

Palabras clave

ZEBRAONCOFISH, pez cebra, tratamiento antineoplásico, tratamientos personalizados, eficacia de fármacos, xenotrasplante

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