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The Hands that Wrote the Bible: Digital Palaeography and Scribal Culture of the Dead Sea Scrolls

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Apretón de manos con los autores de la Biblia

Un novedoso proyecto utilizó inteligencia artificial para analizar la caligrafía de los Manuscritos del Mar Muerto, lo que reveló nueva información sobre los escribas que registraron las bases del judaísmo y del cristianismo.

Sociedad

Los Manuscritos del Mar Muerto son un conjunto de textos religiosos judíos que datan desde el siglo III a. e. c. al siglo II e. c. Estos manuscritos, descubiertos en los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado en las cuevas de Qumrán a orillas del mar Muerto, ofrecen los primeros ejemplos registrados de la Biblia hebrea, antes y durante del surgimiento del cristianismo. El proyecto HandsandBible, financiado con fondos europeos, es un esfuerzo interdisciplinario que une ciencia y humanidades para arrojar luz sobre los autores de los manuscritos. Mladen Popović, coordinador del proyecto, explica: «Queremos comprender quiénes escribieron la Biblia y cómo lo hicieron. Queremos dar un apretón de manos simbólico a esos antiguos escribas».

Muestras de caligrafía

Al contrario de lo que suele ser habitual en este campo, Popović decidió utilizar las evidencias físicas de los manuscritos y, más concretamente, la caligrafía de los manuscritos como nuevo punto de entrada para responder a dichas cuestiones. La Autoridad de Antigüedades de Israel proporcionó al proyecto HandsandBible nuevas imágenes multiespectrales de los manuscritos, las cuales fueron examinadas por Popović y su equipo para analizar la caligrafía antigua (paleografía) de los manuscritos con «software» de inteligencia artificial (IA) creado específicamente en la Universidad de Groninga. Popović comenta: «Con imágenes de alta resolución, el algoritmo puede medir todos los tipos de dimensiones y extraer los trazos de tinta antiguos, los cuales son el resultado de los movimientos musculares de aquellos antiguos escribas, las particularidades de la caligrafía de los escribas individuales». Aunque Popović admite que nunca conoceremos los nombres exactos de los escribas, la técnica puede utilizarse para agrupar los manuscritos en escritores concretos.

Rasgos de carácter

El proyecto ha extraído nueva información sobre los manuscritos: uno de ellos, conocido como el Gran Rollo de Isaías, ahora se cree que fue escrito por dos autores diferentes. Al comparar la composición de los caracteres individuales, como las 5 011 coincidencias de la letra «alef» (א), el «software» reveló un cambio extremadamente sutil pero uniforme en la caligrafía a partir de la mitad. Esto demuestra que los escribas no solo colaboraron en la copia de los manuscritos bíblicos, sino que también existió un elevado grado de profesionalismo en su capacidad mimética para imitar el estilo de caligrafía de otro escriba. Los hallazgos han sido aceptados para su publicación y están disponibles como artículo preliminar en el sitio web arXiv. La IA también pudo trazar cambios estilísticos a lo largo del tiempo, lo que permitió al proyecto ordenar cronológicamente algunos de los documentos. Popović añade: «Eso era difícil de crear y era muy emocionante ver si podríamos lograrlo. Ahora tenemos las pruebas de que lo hicimos». En un movimiento extremadamente raro, la Autoridad de Antigüedades de Israel proporcionó al proyecto muestras físicas de los Manuscritos del Mar Muerto para su datación con carbono. Aunque esto ya se realizó en los años noventa del siglo pasado, las técnicas han mejorado de forma considerable desde entonces, especialmente en lo relacionado con la limpieza de las muestras. Según comenta Popović, esto resultó ser extremadamente difícil, puesto que los manuscritos fueron tratados con aceite de ricino en los años cincuenta del siglo pasado en un intento de mejorar su legibilidad. Varios laboratorios en Dinamarca, Italia y los Países Bajos realizaron un laborioso proceso de limpieza para eliminar esta contaminación antes de la datación con carbono. Los resultados aún no están disponibles. Popović también espera que sean capaces en el futuro de determinar dónde vivieron cada uno de los escribas: «Resulta un poco alocado; la gente dice que nunca lo sabremos, pero si te esfuerzas puedes acceder a nuevos datos y abrir la historia de una forma en la que jamás habrías podido antes».

Palabras clave

HandsandBible, Biblia, mar Muerto, manuscritos, hebreo, cristianismo, escriba, caligrafía, inteligencia artificial, IA

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