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Brain meets spine: the neural origin of toddler’s first steps

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En busca del origen neuronal de los primeros pasos de los niños

Una nueva investigación indica que las técnicas de rehabilitación destinadas a ayudar a los niños con parálisis cerebral pueden ser más productivas para los menores de dos años.

Sociedad

Hace millones de años que el ser humano camina. Sin embargo, aún se desconoce cómo se manifiesta exactamente este comportamiento. Los niños tienen el instinto de andar desde el momento en que nacen, e incluso antes. Este «reflejo de marcha» está programado en nuestros circuitos neuronales: si se sujeta a un recién nacido por debajo de las axilas, intentará caminar instintivamente. Alrededor del año, los niños con un desarrollo típico son capaces de caminar solos sin ayuda. «Este momento desencadena cambios fundamentales en el desarrollo», afirma Nadia Dominici, profesora adjunta de la Facultad de Ciencias del Comportamiento y del Movimiento de la Vrije Universiteit de Ámsterdam. «De hecho, no alcanzar este hito entre los dieciocho y los veinte meses puede indicar un retraso en el desarrollo», añade. El equipo del proyecto Learn2Walk, financiado por Consejo Europeo de Investigación, exploró las diferencias en el desarrollo de la marcha entre niños con un desarrollo típico y niños afectados por parálisis cerebral, estudiando la interacción entre el cerebro y los músculos. «Gracias al fantástico trabajo de mi equipo y mis colaboradores, pudimos recoger un enorme conjunto de datos durante un complejo entorno experimental», afirma Dominici.

Investigación del vínculo entre el encéfalo y el cuerpo

En su investigación previa, Dominici demostró que la activación muscular coordinada en la marcha neonatal puede describirse mediante dos patrones básicos de activación. El primero, las «sinergias congénitas», son patrones que se mantienen a lo largo del desarrollo. Estas se superponen con dos nuevas pautas, las «sinergias suplementarias», que surgen en los niños pequeños. «Queríamos demostrar que los nuevos patrones que se hacen visibles en los niños pequeños que caminan de forma independiente se complementan con una nueva actividad encefálica, explica Dominici. Su hipótesis es que esta actividad encefálica de nueva aparición se produce al inicio de la marcha independiente, en una transición de fase. Durante este tiempo, el encéfalo pasa a un nuevo estado estable una vez superado cierto «punto crítico».

Ensayos sobre el desarrollo de la marcha en niños pequeños

Para investigar más a fondo estos vínculos, Dominici y su equipo llevaron a cabo una serie de ensayos, en los que se siguió el desarrollo de la marcha de dos grupos de niños pequeños: uno de niños con desarrollo típico y otro de niños con parálisis cerebral. Controlaron la actividad muscular y encefálica durante los paseos, y también utilizaron tecnología de captura del movimiento para registrar la cinemática de los niños. «Progenitores y bebés visitaron nuestros laboratorios en múltiples ocasiones desde que sus hijos tenían pocos meses hasta que cumplieron entre veinticuatro y treinta y dos meses», señala Dominici, quien destaca que la implicación de los progenitores fue fundamental para el proyecto. Una sesión de grabación relevante fue la de la «sesión de los primeros pasos»; a lo largo del proyecto, el equipo estuvo en contacto con los progenitores para intentar seguir el desarrollo de sus bebés a medida que se acercaban a este momento decisivo. Según Dominici, eran grabaciones complejas, pero: «Cada vez, teníamos un bebé sonriente que salía del laboratorio».

Posibilidad de rehabilitación antes de los dos años

El equipo descubrió que la sincronización encefálica con las «sinergias» adicionales —patrones— es crucial para la aparición de la marcha independiente y que los niños con parálisis cerebral necesitan menos sinergias en comparación con los niños con desarrollo típico en las primeras fases de su desarrollo motriz. «Así pues, la ventana de desarrollo crítica puede situarse antes de los dos años, cuando el encéfalo es muy plástico y el tracto corticoespinal aún está madurando», añade Dominici. «Las técnicas de rehabilitación que pueden estimular o aumentar estas sincronizaciones desde una edad muy temprana pueden ser una estrategia novedosa para fomentar la marcha independiente, funcional y eficiente en niños afectados por parálisis cerebral», explica.

Palabras clave

Learn2Walk, caminar, niño, encéfalo, plástico, parálisis, cerebral, desarrollo

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