Mejorar la calidad de vida de los pacientes con insuficiencia cardiaca crónica mediante una atención más integrada
«Nuestro actual método fragmentado de la asistencia no siempre atiende todas las necesidades de los pacientes», explica la coordinadora de INCAREHEART(se abrirá en una nueva ventana), Åsa Hofsten, gestora de proyectos en la autoridad regional de Jämtland Härjedalen(se abrirá en una nueva ventana) (Suecia). «Recibirán la atención médica necesaria, pero hay otros elementos relacionados con la calidad de vida que deben abordarse».
Integrar mejor la atención a la insuficiencia cardíaca crónica
Más de quince millones de personas en la Unión Europea padecen insuficiencia cardíaca crónica (ICC), una enfermedad progresiva en la que los músculos cardíacos debilitados son incapaces de bombear suficiente sangre y oxígeno al organismo. El objetivo del proyecto INCAREHEART era mejorar la integración de la atención a la ICC en el diagnóstico, el tratamiento agudo y los cuidados a largo plazo, con el fin último de mejorar la vida de los pacientes. Para lograrlo, se puso en marcha una iniciativa de contratación precomercial (PCP, por sus siglas en inglés) para desarrollar nuevas soluciones digitales de atención sanitaria. La PCP permite a las autoridades públicas compartir los riesgos y costes de investigación y desarrollo con los proveedores mediante la creación de prototipos y la realización de pruebas, antes de su despliegue a gran escala. Para empezar, las cinco entidades adjudicadoras del proyecto (de Grecia, Italia, Portugal, Suecia y Turquía) identificaron los principales bloques asistenciales que debían integrarse. Entre ellos se incluían la detección precoz y la atención preventiva, la atención y el seguimiento, la convivencia con la ICC y el cuidado de la calidad de vida. También se destacó la gestión continua de la enfermedad y la transición fluida entre cuidadores. «A partir de ahí, trazamos un ambicioso reto para los proveedores», afirma Hofsten. «Se incluyeron doce casos de uso típicos de ICC para ayudar a explicar lo que se necesitaba, así como los diversos requisitos funcionales, legales y organizativos. Pacientes, grupos de familiares y profesionales participaron desde el principio en la identificación de las necesidades». Los proveedores se enfrentaron al reto de integrar un conjunto completo de funciones clave, como planes de atención compartidos digitales y herramientas de seguimiento, en una única plataforma modular de tecnologías de la información y la comunicación. Se evaluó un número inicial de quince proveedores y se redujo a dos.
Despliegue de prototipos digitales
Los dos proveedores seleccionados —consorcios formados por pymes e instituciones de investigación— desarrollaron prototipos digitales y los implantaron en los cinco países socios. Las soluciones incluían sensores portátiles, básculas digitales y tensiómetros que los pacientes podían utilizar en casa. Los datos recogidos por estos dispositivos se enviaban automáticamente a los profesionales sanitarios, lo que permitía intervenir antes cuando era necesario. «Los cuidadores podían darse cuenta rápidamente de si algo no iba bien y tomar medidas», explica Hofsten. «Eso puede ayudar a evitar la hospitalización, lo que se traduce en un importante ahorro de costes y en una mejor calidad de vida para los pacientes con ICC». Un elemento clave del proyecto fueron las evaluaciones de los pacientes. «Los comentarios recibidos indican que las herramientas digitales integradas pueden ayudar a los pacientes a controlar la insuficiencia cardíaca congestiva de forma más eficaz», señala Hofsten. «Se observaron indicios de una mejora en el estado de salud y de que los pacientes podían pasar a estadios menos graves de ICC».
Pymes, organizaciones sanitarias y pacientes
El equipo de INCAREHEART ha demostrado cómo puede utilizarse la PCP para desarrollar y probar innovaciones digitales que reúnan a proveedores de asistencia, cuidadores familiares y pacientes a lo largo de un itinerario asistencial compartido. Uno de los principales puntos fuertes de las herramientas digitales es que pueden dar a los pacientes un papel más activo en su propia atención. «El proyecto también nos ha obligado, como responsables de la contratación, a reflexionar más detenidamente sobre lo que implica el desarrollo de un sistema», añade Hofsten. «¿Cómo podemos incorporar eficazmente el conocimiento de los pacientes y la asistencia a un proyecto informático? También tuvimos que pensar en los distintos niveles de preparación y digitalización de los sistemas sanitarios en los diferentes países». En opinión de Hofsten, un éxito clave del proyecto ha sido la inclusión efectiva de las pymes, además de las organizaciones sanitarias y los pacientes. «Las pymes suelen tener dificultades para acceder al sector sanitario», afirma. «El método PCP puede ayudar a las pymes a ampliar su mercado». Una vez finalizado el proyecto, los consorcios participantes en INCAREHEART han estado desarrollando planes para su eventual comercialización.