La nanotecnología recurre a la biotecnología
El proyecto MINT, financiado con fondos comunitarios, se centró en el nivel de interconexiones que se pueden obtener en la nueva generación de nanodispositivos. El objetivo era conseguir al menos el mismo nivel de interconexiones que en los sistemas microelectrónicos. Los socios del proyecto investigaron el papel potencial del ácido ribonucleico (ARN) como parte del proceso de fabricación de las plantillas originales. El ARN se pliega en estructuras terciarias, lo que brinda a los investigadores la oportunidad de estudiar esta propiedad y formar de este modo plantillas para diseñar nuevos nanodispositivos. En el marco del proyecto MINT, la Universidad de Liverpool diseñó y caracterizó una serie de moléculas de ARN auto-ensambladas con fines de nanofabricación. Estas estructuras de ARN se combinan de dos en dos o de cuatro en cuatro para formar fibras unidimensionales en presencia de iones de magnesio. Estas estructuras se han diseñado para facilitar la adhesión específica y no específica de las moléculas de ARN a nanopartículas de oro, electrodos o superficies. Las fibras de oro del ARN resultantes se han usado con éxito como plantillas para la deposición electroquímica del metal en superficies de oro. El objetivo es formar nanointerconexiones entre los distintos componentes. La Universidad desea un apoyo adicional para continuar con esta línea de investigación. Las aplicaciones de este proyecto podrían tener un profundo efecto en el ámbito de la nanotecnología y, en concreto, en el campo de la nanoelectrónica.