Grandes logros de IDT — Investigadores europeos logran avances en la detección del VIH y el cáncer
El proyecto europeo MIMIC se dedica actualmente a materializar un gran adelanto en el diagnóstico del cáncer consistente en un sistema de detección ultrasensible capaz de reconocer concentraciones ínfimas de moléculas relacionadas con esta enfermedad en fluidos corporales. El método está fundamentado en los procesos naturales de biomineralización del propio organismo, es decir, la producción de minerales. Ya se ha probado la efectividad de un método de diagnóstico similar al empleado por MIMIC en su investigación oncológica para la detección del VIH y el sida. El Dr. Roberto de la Rica Quesada, coordinador del proyecto MIMIC, y la profesora Molly Stevens, becaria del Consejo Europeo de Investigación ligada al Imperial College de Londres, han ensayado satisfactoriamente una técnica pionera para la detección de VIH que tiene una precisión diez veces mayor a la de los otros métodos utilizados hasta ahora. Este gran avance en la lucha contra el VIH supone todo un triunfo para esta técnica de diagnóstico, que el equipo de MIMIC ideó inicialmente para la detección del cáncer y que hubo de superar una serie de etapas de diseño y desarrollo hasta la obtención de estos positivos resultados. El plan original del proyecto preveía la recreación de las condiciones de mineralización ósea con el fin de fabricar sensores ultrasensibles mediante la producción de cristales de fosfato cálcico. Añadiendo anticuerpos al proceso, dichos sensores podrían seguidamente identificar con claridad los biomarcadores de la patología, signos delatores de la existencia de células enfermas. Una vez formados los cristales, pueden detectarse con electrodos sus acciones de desarrollo y reconocimiento. La presencia de los cristales en los electrodos se interpreta como la señal del bioensayo, que permite estudiar o identificar signos de cambios celulares. Cuanto más intensa sea la señal (y mayor la capacidad para percibirla), mayores son las probabilidades de detectar la enfermedad. Aunque parezca sencillo, estos pasos de biorreconocimiento y detección resultan extremadamente complejos, aseguró el equipo al cargo de la investigación. Transcurrida una parte de MIMIC, su coordinador, el Dr. de la Rica, se decantó por el empleo de nanocristales metálicos para generar la señal en lugar de los de fosfato cálcico convencionales. Se trata de cristales de color intenso que poseen propiedades ópticas sobresalientes y emiten señales claramente legibles o visibles con los instrumentos de laboratorio habituales o incluso a simple vista. Esta fue una de las varias decisiones tomadas con el fin de proponer soluciones factibles para hacer frente a la complejidad del problema. El equipo responsable resolvió también que con este nuevo concepto ya no era necesario usar un biopolímero como el colágeno para crecer los cristales. De este modo se simplificaba aún más el diseño de los sensores. «Tampoco se precisa de electrodos ni otros dispositivos costosos, ya que la señal se puede ver sin ellos. Por lo demás, el concepto es el mismo», puntualizó el Dr. de la Rica. Captar pronto la enfermedad De la Rica explicó que, si bien la labor realizada en MIMIC no permite mejorar el tratamiento del cáncer, sí que mejora su diagnóstico. «Al ser capaz de detectar moléculas relacionadas con el cáncer en concentraciones ultrabajas, sería posible detectar el tumor en una etapa muy temprana, antes de que se extienda y plantee una amenaza más grave.» Este científico afirmó que ya se ha constatado que la técnica permite detectar recaídas de cáncer de próstata. «Para los pacientes que se han sometido a una prostatectomía total puede resultar beneficioso contar con un método ultrasensible para detectar biomarcadores del cáncer de próstata en concentraciones mucho más bajas que hasta ahora y así avisar con mucha antelación de la reaparición del tumor», destacó. La investigación efectuada en este proyecto ya ha suscitado interés en el sector industrial. «Sería sencillo comercializar los sistemas de nanodetección propuestos por MIMIC», confirmó el Dr. de la Rica. Lo mismo puede decirse de la técnica de identificación del VIH, que permite una lectura mucho más barata y sencilla, a simple vista, y que podría comercializarse y hacer posible un diagnóstico más temprano de esta afección. En un artículo publicado en Nature Nanotechnology, el Dr. de la Rica y la profesora Stevens señalan que la existencia de métodos asequibles económicamente para detectar biomarcadores de enfermedad a concentraciones ultrabajas podría mejorar el nivel de vida en los países que carecen de acceso a recursos médicos costosos. Las estrategias de detección ultrasensible existentes en la actualidad suelen basarse en instrumental sofisticado del que quizá se carezca en los laboratorios peor dotados, subrayaron. «Nosotros remediamos este problema al introducir un mecanismo generador de señales para labores de biodetección que permite observar la presencia de unas pocas moléculas de analito sin instrumental.» El trabajo de estos investigadores ha sido divulgado en importantes publicaciones científicas, pero también en medios de comunicación generalistas como la BBC y el periódico Daily Mail en el Reino Unido. Además, las grandes posibilidades comerciales y la naturaleza pionera de su trabajo en lo relativo tanto al cáncer como al VIH podrían imprimir un valioso impulso a la competitividad de la UE en los campos de la sanidad y la nanotecnología. - Nombre completo del proyecto: «Minerals integrated into multiple identifications of cancer (MIMIC): a multidisciplinary approach for the ultra-sensitive detection of cancer biomarkers» - Acrónimo del proyecto: MIMIC - página web del proyecto MIMIC(se abrirá en una nueva ventana) - Número de referencia del proyecto: 273621 - Nombre/país del coordinador del proyecto: Roberto de la Rica Quesada, Imperial College de Londres (Reino Unido) - Coste total del proyecto: 212 092 euros - Aportación de la Comisión Europea: 212 092 euros - Inicio y finalización del proyecto: marzo de 2011 a febrero de 2013 - Países de los socios restantes: ninguno